Artículos Acupuntura y MTC 2

BASES DE LA MEDICINA TRADICIONAL CHINA

Para algunas personas acostumbradas a los fundamentos de la Medicina Alopática, ciertos aspectos de la Medicina China pueden parecer confusos, pese a ser una ciencia estudiada durante miles de años por grandes investigadores y el resultado de un proceso continuo de pensamiento crítico, así como de una larga experiencia.
El estudio de la Medicina China se ha dado dentro de una tradición filosófica de observación profunda y atenta de los elementos que componen la naturaleza y de la sutil interrelación entre ellos, en donde el equilibrio, en un mundo de opuestos, es una necesidad para mantener el orden en el individuo y que este a su vez pueda percibirlo en el Universo.
Esto ha dado, como resultado y desde la raíz, una visión de la creación en la que el ser humano es estudiado como un todo integral, con todos los órganos del cuerpo relacionándose e influenciándose entre si, en constante cambio y en un medio social que le está afectando constantemente.
Los antiguos médicos tradicionales pusieron este conocimiento basado en la observación de la naturaleza al servicio de la medicina, investigando las señales que la enfermedad y su evolución dejan en el cuerpo humano, creando un sistema y aplicando su estudio.
Desarrollaron la maravillosa teoría de los Meridianos como canales transportadores de energía y sangre y comunicadores de todos los órganos del cuerpo, en una especie de circuito cerrado.
Sistematizaron el estudio de las plantas medicinales y su aplicación, al conocerse con profundidad los efectos de cada una de ellas, creando un sistema único de combinar las hierbas y elaborar fórmulas especiales adaptadas a cada persona.
Con su visión completa de la naturaleza humana, la Medicina Tradicional China ha logrado que la aplicación de las fórmulas de hierbas medicinales o de los puntos de Acupuntura no sólo consigan regular, nutrir o dispersar una función u órgano en lo físico, sino que su influencia se extiende también al plano emocional, mental y espiritual.
Es sobre la base de esta filosofía desde donde el diagnóstico de una patología se consigue. Esto se logra a través de la observación del tipo básico a la que la persona pertenece, la apariencia, el color de la cara, el examen del a lengua y toma del pulso, que con su complejidad son una herramienta y fuente de información inestimable a la hora de prescribir un tratamiento y que unido a las quejas del paciente, su condición emocional, lo que nos dice de su entorno y su modo de vida, da como resultado un diagnóstico que es personal y no aplicable a otra persona que venga aquejada de la misma dolencia.
Aplicando y desarrollando estas teorías ha logrado desde tiempos remotos, un incuestionable grado de efectividad curando enfermedades crónicas y agudas de una gran población. Ha presentado terapias alternativas eficaces para las enfermedades de reciente aparición como el estrés, enfermedades de la piel, obesidad, tabaquismo ó Sida, logrando la completa curación o aliviando los síntomas más molestos y penosos con soluciones naturales y menos agresivas que otras medicinas.
Las últimas investigaciones han demostrado, que la Acupuntura sobre los puntos de los Meridianos, es un instrumento de gran valor para el dolor, ya sea de origen mecánico, inflamatorio o neuromuscular por su reconocida capacidad de estimular en el cerebro la secreción de endorfinas y cortisol de forma natural, produciendo zonas de analgesia y de ser a la vez un estimulante del sistema inmunitario que con el trauma del dolor se encuentra debilitado.
Hay también que resaltar la ayuda que la Medicina Tradicional China puede ofrecer a la cirugía moderna, con la aplicación de la Acupuntura y Fitoterapia para la prevención y tratamiento de los efectos secundarios tóxicos producidos por la radioterapia y quimioterapia, en casos de cáncer, postoperatorio del cáncer ovárico, la fiebre inducida por quimioterapia y los efectos colaterales como son la reducción de leucocitos en sangre, las reacciones gastrointestinales o sistémicas, que no siempre son tolerables y a veces obligan al paciente a abandonarla.
El médico educado y entrenado en esta Medicina busca los síntomas y signos particulares que provocan estas desarmonías, encontrando el origen en el órgano afectado del paciente, en su esfera funcional, en otros órganos, en los meridianos, en los desequilibrios del sistema inmunitario, de la Energía y la Sangre, los líquidos orgánicos o en Yin y el Yang o en una combinación de varios de ellos, afectando a una parte del cuerpo o al sistema en general.
Una vez formulado el diagnóstico, el acupuntor regula o equilibra el organismo con fórmulas de hierbas, acupuntura, auriculoterapia, moxibustión, ventosas, masaje, nutrición y ejercicios terapéuticos, para procurar la armonía y el equilibrio del paciente tanto física como espiritualmente.

BEATRIZ ARMERO JIMÉNEZ

Diplomada en Enfermería
Formación en Nutrición Macrobiótica, Medicina Tradicional China, Acupuntura
Acreditada por la Fundación de Medicina Tradicional China y Pefots - N° de registro de Practioner's Register: 11012-1593