Artículos Dominical - Salud natural (IV)

Piernas pesadas en verano - La Psicología, hoy - El oro líquido de la cocina mediterránea. El aceite de oliva virgen extra - Aprender a recolectar las plantas silvestres (I) - Aprender a recolectar las plantas silvestres (II) - ¿Leemos lo suficiente? - Sobrepeso y obesidad, unmal muy común - Adelgazar con la actividad física - Ecología de la pitiusas del S. XXI - El drenaje linfático


PIERNAS PESADAS EN VERANO

Son muchas las personas que sufren de mala circulación de las extremidades inferiores, manifestándose en forma de pesadez, hinchazón, molestias o incluso dolor; y en ocasiones incluso acompañado de pérdida de fuerza y/o calambres musculares. Las mujeres son los que sufren más frecuentemente este problema, ya que genéticamente tienen una cierta predisposición a ello. Pero los hombres tampoco están exentos de este problema. Las personas que trabajan muchas horas al día de pie, como en el caso de camareros y dependientas, también sufren dichas consecuencias.
Si se tiene este problema, lo primero que se tendría que realizar es visitar al médico de cabecera para que investigue si existe algún problema relevante de fondo, y en caso necesario tratarlo. Secundariamente y como complemento, existen métodos naturales que pueden ayudar en gran medida, siempre y cuando el médico esté de acuerdo.
El calor de verano, y más si hay índices elevados de humedad, ralentiza la circulación tanto sanguínea como linfática. Por ese motivo, activarla es una de las prioridades principales, y se puede realizar de diversas formas. Las personas que sufren los síntomas anteriormente descritos suelen ser además personas sedentarias, es decir, no realizan ningún tipo de actividad física. Todos los deportes o tipos de gimnasia que trabajen a nivel cardiovascular, y muscularmente en las piernas, están indicadas. El ejercicio actúa mejorando las paredes vasculares, reduce secundariamente la arteriosclerosis, oxigena la sangre, y desbloquea el sistema linfático; a la vez potencia los grupos musculares relacionados con la actividad física. Cuando un músculo pierde tono, también disminuye su capacidad fisiológica de reaccionar, con mecanismos secundarios, frente a ciertas situaciones que pueden conllevar un desgaste o bloqueo orgánico. Un tono muscular correcto refiere a una buena base de salud. Tenemos ejemplos como la natación, el senderismo, el atletismo, el baile, el tai chi y el chi kung, el ciclismo, etc... La alimentación juega también un papel relevante. Una dieta exenta de bioflavonoides, rutina, carotenos, vitaminas E y C, y minerales como el selenio (presentes en frutas, verduras y hortalizas); y rica en grasas saturadas, productos refinados, pastelería, exceso de alcohol y tabaco pueden ser decisivos para el desarrollo o empeoramiento de este malestar.
Un sistema muy eficaz y utilizado muy comúnmente por deportistas que se quejan de piernas muy congestionadas (debido al gran esfuerzo físico), viene heredado del “padre Kneipp”. Este método consiste en las denominadas “duchas de contraste”. Consiste en rociar las piernas, empezando por la derecha y terminando con la izquierda (de tobillo a ingle), con agua fría y cambiar repentinamente a agua caliente. El tiempo de exposición al agua fría siempre tiene que ser menor al de la caliente (proporción 10 segundos – 1 minuto). Siempre hay que empezar con calor y terminar con frío. El proceso se repite 3 veces, y se recomienda realizarlo diariamente como mínimo en una ocasión. Esto provoca un efecto de contracción y relajación muscular y arterio-venoso. Andar por la orilla de la arena mojada de la playa e incluso adentrarse hasta mitad de pierna es una forma de realizar por un lado un masaje reflexológico en los pies de forma natural; y en segundo lugar, un masaje de agua fresca de mar en las piernas. Un drenaje linfático o un masaje, propiamente dicho, en las piernas pueden ser también de gran utilidad. Para terminar, existen plantas que pueden ayudar substancialmente como el castaño de indias, el rusco, el ciprés, la vid roja, el hamamelis, el mírtilo. En forma de zumo algunos, de tintura o infusiones otros, pueden tomarse por vía interna o en forma de envolturas o como componente en baños. Todos lo comentado anteriormente, y actuando en conjunto, pueden ayudar a que este verano su malestar de piernas no sea tan acentuado y pueda disfrutar mayormente de esta estación.

Art. 85/373 (08-06-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

 


LA PSICOLOGÍA, HOY

Esta semana, hemos entrevistado a un experto para que nos introduzca en el apasionante mundo de la psicología. La sociedad actual está evolucionando a un ritmo desenfrenado, y esto conlleva que cada vez más existan alteraciones relacionadas con la esfera psicológica, emocional y conductual.
Vicent Ribas Marí es licenciado en psicología, máster en psicología clínica y de la salud, y máster en neurociencias. Actualmente, está preparando su tesis doctoral sobre adicciones. Amablemente, se ha ofrecido ha explicarnos los fundamentos de la psicología moderna, una ciencia que aún en la actualidad es una gran desconocida.
La psicología es “la ciencia que estudia el comportamiento humano”, según la definición clásica; pero a su vez “es una herramienta muy útil que hay que aprender a utilizar, y hacer servir”, según el sr. Vicent M.
Esta ciencia ha evolucionado mucho en las últimas décadas, y han existido cambios a la hora de interpretar y trabajar sobre la mente de las personas. En la actualidad, la tendencia que más se ha impuesto es la cognitivo-conductual. Esta no se centra en el origen de la alteración si no en los problemas que se manifiestan en la persona en el momento presente, y busca los mecanismos que la nutren y la mantienen. Pretende dar una solución a dichos mecanismos. Esta tendencia ofrece terapias más breves y es más práctica donde el paciente se integra más en su propio proceso de curación. La persona tiene que aprender a utilizar técnicas de control, y herramientas enseñadas por el psicólogo para que sea capaz de enfrentarse directamente a las situaciones que pueden ser las causantes del problema, del miedo y de la ansiedad. Huir, que es lo que suele hacerse solamente lleva a un empeoramiento del estado general. Trabajando sobre la conducta de la persona y sobre su aspecto psicológico y emocional se puede hacer frente al más oscuro abismo. La psicología cognitiva – conductual es el extremo opuesto del psicoanálisis (muy en desuso en la actualidad) que buscaba el origen del problema y sin grandes posibilidades de trabajar en las manifestaciones del momento presente; se necesitaban años para observar resultados con este método psicoanalítico. La sociedad de hoy vive deprisa, evoluciona rápidamente y las personas están acostumbradas a este ritmo. La velocidad de la vida ha aumentado y esto se refleja en todos los aspectos de la vida. Incluso en los procesos de curación las personas quieren rapidez, aunque hay que tener en cuenta que no se puede pretender que un problema acontecido hace décadas se solucione en un fin de semana.
Una gran confusión que existe actualidad es la de diferenciar el psiquiatra del psicólogo, o la ciencia psiquiátrica de la ciencia psicológica. Se podría resumir, según el experto, en que la psiquiatría intenta abarcar el problema con un tratamiento farmacológico; mientras que la psicología intenta que el individuo aprenda a solucionar los problemas por sí mismo, es decir, dar las herramientas necesarias para que sepa enfrentarse a la problemática que le distorsiona o le atormenta.
Son muchas las personas que acuden a la consulta del psicólogo, cada día más. Las edades comprendidas van desde la niñez a la tercera edad y las problemáticas son muy variadas: fobias, estrés, dificultad de aprendizaje, problemas de comunicación, desadaptación social, trastornos del sueño, trastornos alimentarios, alteraciones de comportamiento infantil, conductas impulsivas (drogodependencia, ludopatía, agresividad,...), depresión, etc... Es muy frecuente que psicólogo y psiquiatra trabajen en colaboración.
Según Vicent R., es muy importante la “psicoeducación” que significa comprender como funcionamos a nivel mental, emocional y conductual. Esto ayuda a que las personas se motiven para encontrar la solución a sus dificultades. Un problema muy común es la baja autoestima y un autoconcepto muy pobre de uno mismo. Esto incapacita a las personas para enfrentarse a situaciones cotidianas o excepcionales, a tomar decisiones e iniciativas, dando la sensación de no tener control sobre sí mismos y sobre la vida. Parece ser, que esto tiene un trasfondo cultural muy influenciado por la religión, la educación estricta y una baja autoestima de base. El ser humano está muy acostumbrado a castigarse cuando hace algo mal, por el contrario no está habituado a premiarse cuando hace algo bien. La balanza se decanta hacia el autocastigo provocando un halo negativista que puede desembocar en muy diversos aspectos.
La psicología es una ciencia que nos puede ayudar mucho a ser más felices en la vida, a desatascarnos ante ciertos eventos de la vida y a permitirnos observar nuestra propia situación desde otra perspectiva. Como decía el filósofo” en ocasiones, un árbol no te deja ver el bosque”, y los seres humanos tenemos que ser suficientemente sinceros con nosotros mismos y valientes, para saber cuándo es el momento de pedir ayuda o consejo.

Art. 86/373 (15-06-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


EL ORO LÍQUIDO DE LA COCINA MEDITERRÁNEA
El aceite de oliva virgen extra


La cocina Mediterránea ostenta uno de los lugares más privilegiados dentro del mundo de la dietética y la gastronomía. Es un regalo para cualquier paladar, y además, las características de sus alimentos le confieren grandes beneficios para la salud humana. Uno de los estandartes representativos de nuestra maravillosa dieta mediterránea es el aceite de oliva virgen extra (de primera presión y en frío). En países como Japón, EE.UU o Australia se la considera una verdadera delicatessen, un artículo de lujo. Su elaboración y utilización se remonta a 4000 años A.C. en Oriente Próximo. Desde el principio, su utilización en el campo de la alimentación y en el de la medicina ha ido muy paralelo. Existe una amplia documentación de la preparación de “aceites”, entre ellos el de oliva, en la confección de cataplasmas y ungüentos para hacer frente a diferentes alteraciones. Palestina, Creta, Babilonia y Egipto han formado parte de la cultura ancestral del aceite. En la Grecia antigua se perfeccionó su elaboración y purificación llegando a ser un material vital en el comercio con otras culturas. La herencia Griega pasó a la Romana y de ella a nosotros, en la actualidad. Recordemos que Hispania y la península Itálica son hijas de las culturas griegas y romanas.
El aceite de oliva constituye la base de la mayoría de los platos de nuestras tierras. A la vez de proporcionar un sabor y aroma únicos tiene la ventaja que es mucho más saludable que si se utilizan otros elementos culinarios. Se observó, que el índice de enfermedades cardiovasculares hasta la década de los 70 era mucho menor en los países de cocina “Mediterránea” con una base de aceite de oliva virgen extra –como es el caso de España e Italia-. Los principales efectos en el campo de la salud es la de reducir el riesgo de sufrir trombosis, controla los niveles de colesterol (disminuyendo el nocivo - LDL – y aumentado el beneficioso – HDL -), protege el hígado, reduce el riesgo de padecer cáncer de mama, evita la oxidación de las lipoproteínas, mejora la estructura de las membranas celulares, evita el estreñimiento... Pero para que todo ello sea posible el aceite tiene que ser de una calidad y características determinadas. El aceite de oliva está formado por una cadena de ácidos grasos insaturados, concretamente monoinsaturados. Esta característica es la que le confiere mucha de sus cualidades. Para ello, el aceite de oliva tiene que ser virgen extra y de primera presión y en frío. Esto es sinónimo de máxima calidad (es el verdadero oro líquido) y el precio también lo demuestra. Todo aceite que no reúna estas características no representa al “afamado aceite mediterráneo” sino que son sucedáneos. En primer lugar, tienen que utilizarse aceitunas de calidad y la “carne” de la aceituna, y no los huesos o “pellejos”. En segundo lugar, el prensado en frío permite conservar más intacto los componentes del aceite y no se destruyen ni las vitaminas ni los fitoesteroles. Además, no hay modificación de la configuración molecular tridimensional de su estructura bioquímica, cosa que sí ocurre cuando es prensado en caliente. En tercer lugar, tiene que ser virgen extra y no refinado, ya que dicho proceso se realiza con aceites que han sido muy calentados por lo que consecuentemente se han producido un exceso de impurezas y ácidos grasos libres. Éstos le dan un sabor muy desagradable al aceite por lo tienen que realizar el proceso de refinado mejor el sabor y así poder comercializarlo, pero esto provoca cambio en las propiedades del aceite. Esto no ocurre si el aceite es virgen. Con el prensado en caliente y el refinamiento se consigue mucho más aceite con menos aceitunas; mientras que el virgen extra de primera presión y prensado en frío se consigue extraer mucha menos cantidad de aceite, pero la calidad es extraordinariamente mayor. Todo es fruto de un mero interés comercial. Los aceites prensados en calor y refinados se comportan metabólicamente como una grasa animal saturada con todo los efectos indeseados que ello conlleva. Un fraude al consumidor muy frecuente es la de mezclar el aceite oliva con otro de tipo más barato. Como puede observarse existe una gran diferencia entre el aceite de oliva “de verdad” y el que se considera “más industrializado”. Prueba de ello, es que han aumentado en los últimos años los índices de enfermedades cardiovasculares en España donde también ha aumentado el consumo del aceite menos puro.
Cuando vayamos al supermercado a comprar tendremos que empezar a observar con más detenimiento, y elegir, si queremos comprar el aceite que es considerado por historia, por salud y por calidad “el oro líquido de la dieta Mediterránea” o una sencilla grasa vegetal que suelen denominarla “aceite de oliva del corriente”.

Art. 91/373 (20-07-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


APRENDER A RECOLECTAR LAS PLANTAS SILVESTRES (I)

En el mundo actual, los avances en la ciencia y tecnología, así como la integración de estos elementos en nuestra vida cotidiana han facilitado mucho nuestro trabajo, vida y ocio. Pero también estamos inmersos en un mundo de exagerado consumismo científico-tecnológico, y esto deviene peligroso si nos olvidamos, o relegamos a una esquina, ciertos elementos que son partes integrantes de nuestra propia naturaleza humana. Unos de estos elementos sacrificados durante décadas y que parece ser que está resurgiendo en la conciencia de muchas personas es la propia naturaleza que nos rodea.
Muchos seres humanos están volviendo a redescubrir el placer por pasear por el campo o las montañas, observar y estudiar las aves o las plantas, etc. aunque sea acompañado de aparatos de última generación para facilitar el trabajo (cámaras fotográficas digitales, pockets PC...). De todas ellas, el estudio y utilización de las plantas silvestres es la que más adeptos está generando.
El estudio de las plantas silvestres implica el conocimiento de diversas áreas como la botánica, la fitoterapia o fitohigiene, dibujo o fotografía, etc. Un elemento importante para aprender y que es el tema que nos atañe es el de la recolección. Aprender a recolectar de una forma correcta ayudará a coger las mejores partes de la planta en la mejor estación, para una mayor concentración de principios activos y manteniendo un respeto con la naturaleza.
Para que exista una mayor concentración de estos principios activos, es importante conocer cuando es el periodo de maduración de la planta; es importante que éstas no sean ni muy jóvenes ni muy viejas. Las plantas anuales se recomienda cogerlas en primavera en la floración, mientras que las que viven varios años hay que esperar a su madurez. Existen plantas como la genciana (protegida) que puede tardar 10 años a que haga una buena flor y raíz, el castaño no fructifica hasta los 25 años y no adquiere plena madurez hasta los 100 años. Ciertos principios activos solo se concentran cuando la planta está madura. Por ejemplo, los alcaloides casi no se encuentran en las plantas jóvenes, por lo que en estos periodos pueden no presentar mucha potencia o incluso peligro o toxicidad, pero si cuando es madura. El clima y el terreno es un factor muy importante. Por ejemplo, las plantas labiadas (orégano, tomillo, salvia...) poseen más principio activos en climas - terrenos soleados y secos. Un consejo muy importante es que nos aseguremos que conocemos perfectamente las plantas que vamos a oler, tocar o utilizar. Si no es así uno se puede llevar un gran susto, en ocasiones mortal. En caso de duda hay consultar a un experto. Es mejor recolectar las plantas en las primeras horas de la mañana, de un día seco y soleado. Hay que evitar lugares contaminados o contaminantes (cerca de fábricas, ciudades, carreteras, depuradoras...). Coger las plantas - siempre que no sea una especie protegida - que tengan buena apariencia, están limpias y sanas. Si tiene indicios de haber sido maltratada por algún insecto o parásito es mejor dejarla. Mejor que sean plantas que están medianamente secas (no húmedas) y no en días húmedos o lluviosos. Nunca hay que arrancar la planta. Hay que coger fragmentos para que el resto del vegetal siga viviendo y pueda crecer-reproducirse. Si existen varias plantas de la misma especie repartir entre ellas los fragmentos que vayamos a coger, y no limitarnos a una, ya que si abusamos la podemos debilitar hasta matar. Es aconsejable poner las diferentes especies en bolsas o saquitos distintos, y no juntarlas. Si recolectamos flores es mejor que sea antes de que estén completamente abiertas y transportarlas evitando el calor y el sol. Las hojas mejor que sean al principio de la floración, antes de que las flores se hayan desarrollado. La corteza al principio de la primavera, antes de la floración. En el caso de las sumunidades aéreas es mejor cortarlas con una tijeras específicas, y por la parte tierna; no hay que partirla con las manos. Los tallos después de que hayan brotado las hojas, pero antes de que despunten las flores. Las raíces en otoño, cuando han caído las hojas. La conservación de las plantas ya es otro tema que abordaremos la semana que viene.
El respeto al medio ambiente es una de las premisas básicas para poder disfrutar de la naturaleza y dejar un legado a nuestra descendencia. Es muy triste ver “supuestos” aficionados a la naturaleza locales o turistas comportarse como verdaderos “saqueadores”, sin importarles los espacios protegidos, las plantas en peligro de extinción, o la forma en que cogen un trozo de planta o árbol (muy comúnmente las arrancan de cuajo o rompen ramas por doquier de almendros, olivos centenarios ...). Se podría comparar a cuando hay disturbios callejeros con pillaje en los grandes supermercados, pero en este caso en la naturaleza. Triste.....pero ocurre muy comúnmente, y nuestras islas no se escapan de ello.

Art. 93/373 (03-08-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


APRENDER A RECOLECTAR LAS PLANTAS SILVESTRES (II)

Cada vez es menos común ver en las casas de campo, tiras de plantas secas colgadas en el granero, o en algún lugar fresco y seco. Antiguamente, esto era lo usual. A lo largo del año, se iban recogiendo las plantas estacionales y se iban secando para posteriormente almacenarlas. De esta forma se podían acumular una gran cantidad de hierbas, en cuanto a variedad y cantidad, para poder ser utilizadas cuando fuera necesario. En la actualidad, es más común dirigirse directamente a las farmacias, tiendas de dietética o parafarmacias para comprar lo que necesitemos en ese momento; ya que existe una gran industria detrás que abastece de centenares de plantas durante todo el año.
Pero la antigua costumbre de recolectar y secar era también una “excusa” que tenía el ser humano para contactar y conocer más de cerca la naturaleza. Esta tarea implicaba salir a pasear y conocer los lugares donde se encontraban las hierbas. Los paisajes de bosques, acantilados, costas, lagos, cascadas y arroyos solían ser un baño de belleza previos a encontrar las plantas deseadas.
Una vez que se han recogido los especimenes que buscamos, SIEMPRE CON UN RESPETO AL MEDIO AMBIENTE-NATURALEZA, empieza la tarea de conservación que implica el desecado, el envasado y el almacenamiento. Las plantas pueden utilizarse tanto frescas como secas, aunque existen casos en que según la forma en que se presenten poseen más principios activos y mayor efecto; para ello habrá que consultar libros especializados de fitoterapia o fitología. La desecación consiste en secar la planta de forma natural, que vaya perdiendo la humedad, pero de forma que conserve al máximo sus propiedades. Esto permite que se dure más tiempo ya que una hierba exenta de humedad es mucho más difícil que sea atacada por bacterias, hongos u otros microorganismos. Como término medio las flores tardan unos 7 días en secarse, mientras que las hojas algo menos siempre que el tiempo sea cálido. En clima o estación fría puede tardar un poco más. Siempre hay que realizar este proceso en un lugar que de la sombra (y que no sea húmedo), ya que la acción directa del sol podría destruir muchos de los principios activos. Suelen depositarse en estanterías sobre papel (sin tintas) o cartón en capas no muy gruesas. Hay que removerlas diariamente. Cuando la planta contiene flores es mejor colgarlas boca abajo formando ramilletes; es una de las formas en que no pierden sus delicados pétalos. Una vez que se ha concluido la fase de secado hay que envasarlos para que se conserven sin que agentes externos como la humedad, el calor, microorganismos, polvo... les afecte. Las plantas hay que romperlos en trozos más pequeños aunque sin llegar a triturarlos. Utilizar recipientes de vidrio, tela o cerámica. En el caso en que se utilice vidrio si es ópaco-oscuro mejor, para poder proteger de la luz. Sería interesante poner etiquetas con el nombre de la planta, lugar y fecha de recolección y fecha de secado. La última fase, la de almacenamiento es muy importante también. Hay que conservar las plantas en un lugar fresco, seco, oscuro y exento de polvo para que no se deterioren las plantas y conserven al máximo sus propiedades. De esta forma ya están dispuestas para conservarse (como máximo 2 años) y con ellas ya se pueden utilizar para realizar infusiones, decocciones, tinturas, cataplasmas, baños de vapor, cremas, ungüentos, etc...
Las raíces tradicionales de la medicina popular son un bien cultural que no tendríamos que consentir que se perdieran. Es trabajo de cada uno de nosotros contribuir a ello.

Art. 94/373 (10-08-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


¿LEEMOS LO SUFICIENTE?

A lo largo del tiempo y de la historia, el ser humano ha intentado registrar y transmitir sus conocimientos a través de algún medio escrito. Esta necesidad se ha manifestado desde el inicio de los tiempos y ha ido evolucionando de diferentes formas según las culturas. El conocimiento permite la evolución humana y el saber adquirido en el pasado, por la raza humana, forma los cimientos del saber presente y futuro. El corpus de conociendo actual se fundamenta en la información existente en los textos que se han ido escribiendo y guardando desde los tiempos pasados hasta hoy.
El medio escrito ha evolucionado desde la piedra de la antigüedad, pasando por los pergaminos y los libros, hasta el mundo digital actual; desde los jeroglíficos a los códigos binarios y matemáticos. Hoy día la información registrada en papel está perdiendo terreno frente a la contenida en libros electrónicos e Internet. Mirado objetivamente, esta nueva tendencia incluso contribuye a la preservación ecológica ya que son millones los árboles que se talan anualmente para la fabricación de papel para libros. Sea cual sea el formato lo importante es el contenido, y la actitud de lector. España es uno de los países que menos lee. La lectura transmite información y si a esto le sumamos la experiencia práctica de la propia vida tenemos lo necesario para crecer como individuos. La lectura forma a mentes críticas, mentes que se plantean preguntas para luego buscar respuestas, actividad tan en desuso hoy día. El mundo vive en un sistema en la que nos dan todo hecho, y damos todo por hecho. Existen poderosos medios de comunicación que filtran la realidad social e histórica, según los intereses de otros más poderosos, llegando al “pueblo” una información distorsionada y en muchas ocasiones ficticia... ¡y nosotros nos lo creemos todo! con ojos y mente ciega.
Existía hace años en los institutos una muy importante asignatura, pero mal entendido por la mayoría. Era de las pocas que ayudaba a desarrollar la crítica y que permitía ensayar el aspecto más curioso de nuestra especie. Esta asignatura era la filosofía, donde sus lecciones, sus textos, sus libros nos sumergían en una de las bases del conocimiento humano, de los sabios antiguos, los que planteaban las dudas y preguntas sobre nuestra propia esencia, sobre la propia vida, sobre nuestra evolución y nuestra muerte.
Pero parece ser que el destino del ser humano no es pensar y filosofar. Parece estar reservado a unos pocos elegidos. En la historia de la humanidad siempre se ha intentado que el “populacho” esté controlado a través de la incultura que muchas veces otros propulsan. El sabio nunca ha interesado si este trabaja por el beneficio de la humanidad; pero si cuando trabaja por los intereses de alguien. Esta moda ha llegado hasta hoy día y cada vez se hace más palpable, por quien quiere verlo ¡claro está!.
La lectura nos cultiva, la información y el conocimiento nos hace fuertes y poderosos. La sabiduría permite que la mente esté sana y un cuerpo necesita de su mente para funcionar correctamente. El conocimiento de nuestra propia persona, y de lo que nos rodea, nos puede ayudar a equilibrar nuestro aspecto más emocional y todo forma parte de un perfecto engranaje que se denomina persona. La lectura nos puede sumergir en un mundo de fantasía, de emociones...; nos puede instruir en ciencia, historia, humanidades, tecnología... nos puede ayudar a ser humanos. No existe nada más peligroso que la incultura y el desconocimiento.
La lectura y la práctica de lo aprendido nos permiten trabajar y entrenar uno de los “órganos” más atrofiados de la especie humano, el cerebro.

Art. 97/373 (31-08-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


SOBREPESO Y OBESIDAD, UN MAL MUY COMÚN

El sobrepeso y la obesidad son un problema muy actual que está acrecentándose a un ritmo muy acelerado en los países más desarrollados. Ya no es extraño ver a un niño o un adolescente con este problema, aun cuando antes estaba reservado mayoritariamente a los individuos adultos. Uno de los factores que más ha favorecido su desarrollo es el cambio en el tipo de alimentación. Los países europeos, incluyendo los de la cuenca mediterránea, están siendo influenciados por el sistema alimentario basado en comida rápida, comida basura, fritos, precocinados, refrescos azucarados, refinados, pastelería industrial, etc. Un exceso de alimentos grasos y refinados, así como un déficit de frutas y verduras son los primeros factores a tener en cuenta; a esto hay que añadir la ingesta desmesurada de alimentos (sobrealimentación), que es otro problema muy común. Otro elemento que influye enormemente es el sedentarismo. En los países europeos, y muy especialmente en España, se han disparado las cifras de este hábito tan poco saludable en comparación con las décadas anteriores. Mencionar otra vez los niños y adolescentes que eran unos buenos representantes de la población que realizaban actividades físicas de forma cotidiana, y que en la actualidad lo están sustituyendo por pasarse largas horas en el sofá delante del televisor viendo programación basura o jugando excesivamente a la consola.
Se está produciendo, además, una paradoja. Por un lado, estamos adquiriendo hábitos que favorecen el sobrepeso y la obesidad, y por otro la sociedad y los medios de comunicación realizan una enorme campaña de promoción de los denominados "cuerpos danone". No ser delegado o atlético está mal visto en la sociedad actual. Por ello, muchas personas entre ellos niños, adolescentes y adultos sufren las consecuencias de esta situación. Poca aceptación de uno mismo, inseguridad, baja autoestima, depresión, obsesión, anorexia y bulimia, problemas de relación social, etc. son sólo algunos de los ejemplos de lo que puede discurrir en las mentes de muchas de las personas que padecen este problema. Lógicamente, existen otras causas que pueden influenciar en el desarrollo de un sobrepeso o una obesidad como la herencia genética, la constitución, ciertos medicamentos y algunas enfermedades. Por ello, es aconsejable visitar a un médico especializado para valorar si existe algún problema de fondo. Descartado esto, hay que enfocar el trabajo a reeducar los hábitos que favorecen su desarrollo. Insistir en que una alimentación sana, equilibrada, variada, con un balance calórico ingesta-gasto proporcionado, etc. es uno de los primeros cambios que tenemos que efectuar. En segundo lugar, hay que realizar actividad física cotidiana para aumentar la temperatura basal del cuerpo y forzar la combustión de las grasas acumuladas. (Respecto al tema de la actividad física y la disminución de peso (graso) será abordado la semana que viene).
Es un error creer que dietas o productos milagrosos, siguiendo los mismos hábitos higiénico-alimentarios erróneos, nos ayuden a adelgazar de una forma contundente y maravillosa.
La obesidad y el sobrepeso es más que un problema estético ya que existe un gran número de enfermedades relacionadas con ellos. Existen muchos y claros ejemplos de personas avanzadas en edad y deportistas, que están más fuertes y sanos que gente joven sedentaria.
Estar en forma da bienestar físico, mental y emocional. Estar en forma es fuente de juventud.

Art. 103/373 (12-10-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


ADELGAZAR CON LA ACTIVIDAD FÍSICA

Existen muchas alteraciones de la salud que están estrechamente relacionadas con un sobrepeso u obesidad. Estas alteraciones pueden ser físicas o psíquicas. En las del primer grupo, podemos encontrarnos con una persona que padezca una enfermedad y el exceso de peso sea un riesgo para su curación, o que sea un factor que haga empeorar la evolución o el pronóstico de ésta. También el sobrepeso puede favorecer el desarrollo de ciertos tipos de enfermedades. En el segundo grupo (el de los desequilibrios psicológicos) pueden aparecer estados de tristeza, depresión, mala imagen de uno mismo y poca aceptación... que puede desembocar en problemas más graves.
Como comentaba la semana pasada, no existen curas milagrosas para adelgazar sanamente. Una reeducación en los hábitos higiénico-dietéticos y actividad física cotidiana son las dos piedras angulares que se necesitan para volver al peso ideal. Cuando a una persona le sobran quilos, uno se siente más pesado, se cansa más rápidamente, pueden empezar a doler las articulaciones o notarlas más rígidas, etc... Independientemente de la edad que se tenga. Antes de todo, habría que consultar a un médico especializado para descartar que no exista alguna enfermedad interna que pueda provocar este sobrepeso. En caso negativo, y siendo una persona “sana” cuyo problema principal sea que ingesta más calorías de las que consume, que le cuesta mucho “quemarlas” o que es sedentaria hay que poner manos a la obra a la actividad física.
En primer lugar, si hace tiempo que no practicamos nada de deporte hay que empezar suavemente durante unas semanas. Esto ayudará a que el cuerpo se vaya poniendo en forma y desbloqueando. Sería muy interesante que nos pusiéramos en manos de un profesional de la actividad física para que nos haga programas especializados, y mostrarnos la mejor forma de realizar los movimientos para sacar un mayor rendimiento y evitar lesiones. Hay que tener en cuenta que la actividad física cotidiana fuerza al organismo a consumir las fuentes de reserva de glúcidos y lípidos del cuerpo, y permite aumentar la temperatura basal (factor muy importante para poder adelgazar). Pero para ello hay que realizar las cosas correctamente. La actividad aeróbica, es decir, la que necesita de la presencia de oxígeno y caracterizada por ejercicio de larga duración y esfuerzo medio es la más indicada para “quemar” las reservas de grasa corporal. Cuando una persona empieza la sesión de gimnasia lo primero que se consume son los glúcidos y el glucógeno que se encuentra en los músculos. Solamente cuando estas reservas han disminuido, y para ello se necesitan más de 20-30 minutos, es cuando el cuerpo empieza a utilizar las reserva de grasas. Con constancia y perseverancia, acompañado de una dieta equilibrada cualitativamente y cuantitativamente se puede conseguir volver al peso ideal. Pero hay que tener en cuenta que cuando ejercitamos los músculos, éstos se tonifican y pueden agrandarse por lo que se produce un efecto curioso. Cuando el músculo crece, por la actividad, puede darse el caso de que al pesarnos nos mantengamos en los mismos valores o incluso aumente, aunque realmente nos veamos más delgados. Esto es debido a que el músculo pesa mucho más que la grasa pero ocupa un menor volumen. Una persona que sobrepase su peso ideal pero por desarrollo muscular y no por acumulación de grasa, en un principio, no comporta un problema para la salud. Este es el caso de los deportistas. Para ello más que fijarse exclusivamente en los valores que marcan en la báscula, habría que conocer el tanto por ciento de grasa corporal, para así poder realizar una valoración más exacta (% de grasa - peso grasa – peso músculo). Para ello existen varios métodos como la medición de los pliegues o el sistema de bioimpedancia eléctrica que hoy día está al alcance de cualquiera a un precio módico.
Teniendo esto en cuenta, podemos intentar trabajar sobre programas especializados a nuestras características personales para ponernos en forma, y equilibrarnos respecto a nuestro peso óptimo, pero reiterando que se necesita constancia y algo de sacrificio .... pero el esfuerzo vale bien la pena.

Art. 104/373 (19-10-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


ECOLOGÍA EN LAS PITIUSAS DEL SIGLO XXI

Eivissa, es una isla situada en el mar Mediterráneo. Su situación geográfica, el clima, su sol y “luz mediterránea”, el tipo de suelo, su relativo aislamiento, etc. le confieren unas características especiales para que se desarrolle una naturaleza bella con muchas particularidades autóctonas. Las plantas, los árboles, los insectos, los animales y las aves forman un ecosistema que hasta hace pocas décadas era equilibrado. En ella existe una especie, denominada “humana”, que se supone que forma parte de esta naturaleza, aunque lejos de estar integrada en ella.
Los habitantes de esta isla, durante siglos, han convivido armónicamente con este hábitat natural. Los pescadores y “payeses” trabajaban en la tierra o en el mar para cosechar los alimentos que necesitaban para el sustento de sus familias. Cogían de la naturaleza lo que necesitaban para construir sus casas y utensilios pero respetando su entorno, el lugar donde vivían y que les daba de comer. Existía una regla de trueque ético entre la naturaleza y ellos. Conservaban y cuidaban el medio que les permitía su subsistencia. En esos días, las Pitiüsas debían ser verdaderas joyas. Por allí donde se mirara, se veían únicamente bosques, campos, playas desiertas... y todo ello cargado de vida animal y vegetal.
Estamos ya en el siglo XXI, y ya hace décadas que se ha producido un gran cambio en la actitud de los habitantes de estas tierras. Las personas se han vuelto más “cosmopolitas” posiblemente por las influencias que han recibido del exterior. Han confundido el fundamento ético-cultural de la evolución socioeconómico-tecnológica con una forma de vida orientada exclusivamente al cultivo del dinero. La idea de cuidar el lugar donde se vive se ha transformado en mimar la cuenta corriente, aunque para ello se tengan que sacrificar pilares básicos de nuestro espacio ecológico y cultural. Sería irreal no aceptar que hoy día, el dinero es un bien necesario que nos permite adquirir una mayor calidad de vida “material” y estatus social. Pero no por ello hay que sacrificar nuestro entorno.
Las Pitiüsas, joyas antaño del Mediterráneo, están perdiendo su identidad de islas llenas de naturaleza, belleza y vida. Parece ser que no importa si se convierten los bosques, las reservas naturales y las playas en “zonas urbanas protegidas”. Edificios, carreteras asfaltadas por doquier; mansiones de color lila, rosa o naranja en medio de un bosque de verdes pinos. Bellos acantilados y dunas con bicicletas oxidadas tiradas, lavadoras rotas abandonadas... y lo más importante.... ya puedes ir al rincón más escondido y recóndito de la isla que encontraras basura, basura y más basura. Parece ser que los excursionistas aprovechan sus salidas domingueras para contribuir al espíritu de la urbe ensuciando la naturaleza. Hasta ahora no se necesita ninguna carrera universitaria para llevar un par de bolsas de basura para llenarlas con los restos del picnic, y llevarlo otra vez al coche hasta encontrar un contenedor de basura.
¿Se hace algo por cambiar esta tendencia?. Creo que los nietos de esos payeses y pescadores de las antiguas Pitiüsas (y la gente nueva que ha venido de fuera) han olvidado, desconocen o no les interesa entender que estas tierras están muriendo porque ellos mismos las están matando con su poco civismo, su poca conciencia ecológica y su incultura.
Como todo siga por este camino, llegará un día que vendrán de visita los alienígenas Psychlo (de la película Campo de batalla LA TIERRA, con John Travolta de jefe alien) y se creerán que estas islas forman parte de su “maravilloso” planeta-industria.

Art. 105/373 (26-10-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


EL DRENAJE LINFÁTICO

La semana pasada hablamos de la importancia del sistema linfático para el equilibrio de nuestra salud. Esta semana describiremos brevemente una de las técnicas más conocidas y empleadas para activar este sistema, el denominado Drenaje linfático.
Hasta hace relativamente poco tiempo, este sistema y las técnicas empleadas para su estimulación eran muy desconocidos por la ciencia médica. Existen pocos y breves referentes históricos a su mención. No fue hasta la llegada de los siglos XVII-XVIII de la mano de Olf Rudbeck y Thomas Bartholin, que relacionaron las breves nociones que se tenían sobre este campo y definieron la teoría del sistema linfático como unidad funcional orgánica. Entre mediados del siglo XIX y principios del XX, el Dr. Winiwarter desarrolló un sistema para el tratamiento de grandes edemas de las extremidades. Este sistema constaba de tres procesos: un masaje muy suave, aplicación de vendajes compresivos, y elevación de las extremidades alteradas por encima de la horizontal del tronco. Pero no fue hasta los años 30 que dos fisioterapeutas rescataron del olvido esta técnica, con ciertas variaciones, llegando a su perfección y consolidación gracias al Dr. Vodder (curiosamente no era doctor en medicina, sino en filosofía).
La técnica consiste en un masaje muy suave, casi imperceptible, con un ritmo lento pero constante. Existen un amplio número de formas y movimientos para realizar en este masaje. En ningún momento tiene que ser fuerte, ni provocar dolor o enrojecimiento de la piel. Se trabajan diferentes zonas del cuerpo, relacionadas con sus áreas linfáticas: la cara y cuello, la nuca, los brazos, las piernas, el vientre, el abdomen, el pecho, la espalda, los glúteos y zona lumbar, e incluso en el interior de la boca. Suele trabajarse de zona proximal a distal.
El drenaje linfático tiene muy diversas aplicaciones en el campo de la medicina, la salud y la estética. Es muy útil en ciertas alteraciones de la piel (como acné y dermatitis), en la celulitis, edemas, y en fases pre y post quirúrgicas (en el tratamiento de las cicatrices y prevención de aparición de queloides), reumatismos y ciertos problemas articulares, estreñimiento, y ciertas cefaleas. Tiene además un efecto relajante y al mejorar el aporte de nutrientes a las células, y la eliminación de detritus, tiene cierto efecto antienvejecimiento. Las alteraciones que se han comentado con anterioridad tienen una relación importante con un desequilibrio del sistema linfático. Pero existen casos en que el drenaje linfático está completamente contraindicado, según los científicos. Esto ocurre en las infecciones agudas, en las flebitis, trombosis y tromboflebitis, el síndrome del seno carotídeo, insuficiencia cardíaca, hipotensión, tumores malignos, hipertiroidismo, colitis, metrorragias, asma y bronquitis aguda, y ciertas afecciones de la piel. De todas formas, es más seguro y recomendable consultar a su médico de cabecera o especialista por si aconseja o desaprueba la realización de este tipo de drenaje.
Este tipo de masaje y la activación que produce sobre el sistema linfático ejerce efectos muy beneficiosos sobre el organismo, siempre y cuando no se padezca una enfermedad en la que su aplicación esté contraindicada. La linfa y su sistema ha pasado de ser una desconocida a un elemento muy importante para el equilibrio de la salud.

Art. 107/373 (09-11-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


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