Artículos Dominical - Salud natural (V)

La moxibustión de los métodos tradicionales chinos de salud - Plantas y dolor (I) - Plantas y dolor (II) - Historia de la olivera y su aceite - La Tuina. El masaje chino - Infusiones relajantes - Alternativas a la proteína animal - El yoga - La importania del sueño (I) - La importania del sueño (II)


LA MOXIBUSTÓN
de los métodos tradicionales chinos de salud

La moxibustión es una de las técnicas que forma parte de los sistemas tradicionales chinos de salud conjuntamente con la acupuntura, la dietética china, la tuina, la farmacopea china y el chi kung. Con la que mantiene una relación más estrecha es con la acupuntura, y generalmente se trabajan ambas a la vez, ¡dependiendo del síndrome claro está!. El registro más antiguo que se conoce se encuentra en el Zuo Zhuan con más de 2500 años de antigüedad.
En la moxibustión se aplican las denominadas moxas sobre los puntos acupunturales o sobre diversas áreas corporales. Las moxas son hojas secas y molidas de plantas chinas generalmente de artemisa pura, o mezclada con otras plantas para fortalecer su acción. Estas moxas tienen diversas presentaciones como en forma de puro, en polvo para la elaboración de conos, en parches, etc.
Existen dos formas principales de aplicación: la directa y la indirecta. La primera, es el método más antiguo y consiste en la aplicación de segmentos de puro o conos elaborados a partir de artemisa en polvo. Se sitúan directamente sobre la piel en los puntos o zonas previamente seleccionados, dependiendo del síndrome. Se encienden con fuego y se deja consumir la planta del todo o parcialmente (moxibustión directa con cicatriz o sin cicatriz). Este método es bastante doloroso y casi solo se practica en China ya que los occidentales no la aceptan bien. Es muy común que salgan ampollas por el quemazón que provoca, pero posteriormente con la aplicación de determinadas cataplasmas naturales en la zona desaparece la rojez y ampolla para cicatrizar más rápidamente. Esta es la forma más potente y efectiva de estimulación con las moxas, pero en la actualidad el menos empleado. La segunda forma, la indirecta, es la más habitual hoy en día. Se puede aplicar de diversas formas entre las que destacaremos la moxibustión con: sustancia aislante, con puros en “picoteo”, con puros en “circulo rotativo”, en aguja caliente, o en caja. En la primera se aplica un segmento de puro o se realiza un cono con el polvo de la planta y se aplica en un punto de acupuntura o zona. Pero entre la moxa y la piel se coloca un elemento protector. Este elemento suele ser una fina capa de cebolla o sal, emplastos de ajo o pimienta; una rodaja de jengibre, puerro o ajo. Todo depende de la acción que busquemos En la forma de “picoteo” se enciende un puro entero y se va aproximando y alejando repetidamente la punta incandescente de la moxa al punto o zona, sin llegar a tocar nunca la piel. En la forma de “circulo rotativo” se van realizando círculos alrededor del punto o zona a una distancia 1-3 cm de la piel; siendo el movimiento lento y constante. La “aguja calentada” consiste en clavar un fragmento de moxa sobre el extremo superior de una aguja de acupuntura que está insertada en un punto del cuerpo. La moxa se enciende y se deja que se consuma pasando el calor al punto a través de la aguja metálica, que es conductora del calor. La última forma consiste en la “caja de moxas” que consiste en una caja pequeña de madera (de unos 15-90 cm de ancho por 12-25 de largo, 8-12 cm de alto) con tapa y una rejilla a mitad de altura en su parte interna. Se colocan encima de la rejilla varios trozos de moxa para que se consuman y se coloca en una zona del cuerpo. La caja permite abarcar varios puntos de acupuntura a la vez o zonas bastante amplias. La tapa estará más abierta o cerrada dependiendo de si queremos que exista mayor o menor sensación de calor. Las aplicaciones pueden ser de más o menos tiempo, dependiendo de la intensidad del estímulo que queramos dar. La aplicación de la moxibustión está especialmente indicada en síndromes de frío-humedad o que empeoran con estos agentes climáticos, y preferentemente en los meses de otoño hasta mediados de primavera. Actúa además como estimulante de diversas funciones orgánicas, todo dependiendo de los puntos que se seleccionen y sus combinaciones. Moviliza la sangre estancada y tonifica la sangre (Xue), el Yang, así como el Qi. En occidente se ha divulgado su aplicación en alteraciones osteomusculares.
Hay que valorar ciertos factores como el síndrome que presenta la persona y su constitución para estimar si su aplicación puede ser beneficiosa o contraproducente.
La moxibustión es un sistema complementario a la acupuntura que permite conseguir resultados interesantes ante ciertas alteraciones de la salud o enfermedades. De todas formas, puede aplicarse individualmente; y especialmente en personas que son aprensivas a las agujas acupunturales.

Art. 109/373 (23-11-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


PLANTAS Y DOLOR (I)

Al contrario de lo que suele creerse, el dolor no es una enfermedad sino un síntoma. Es una señal de alarma, un aviso que informa de la existencia de un problema en algún lugar del organismo. Es muy importante buscar la causa del dolor y trabajarla, aparte de utilizar métodos y técnicas para eliminarlo sintomáticamente. Según los expertos, sería ideal abordar este problema de la siguiente forma. En primer lugar, buscar la causa primaria y equilibrarla. El dolor suele ser generalmente consecuencia secundaria de un problema orgánico o del sistema músculo-esquelético, aunque puedan existir otras causas. La mayor parte de la población mundial suele sufrir, en mayor medida, dolores causadas por enfermedades o alteraciones que afectan a estructuras osteomusculares, como en el caso de la artrosis, artritis, tendinitis, etc. Si existe una causa mecánica y física hay que realizar un estudio por los profesionales especializados. Si se consigue corregir esta causa primaria estaremos eliminando el motivo de dicho dolor. En segundo lugar, sería interesante equilibrar el terreno u organismo. En muchas ocasiones, se recomienda la administración de fármacos, plantas u otros elementos para ayudar primariamente o complementariamente a la desaparición este síntoma. Pero para que estos funcionen correctamente es necesario que el organismo, y su sistema mesenquémico – enzimático, esté en buenas condiciones. Suele ocurrir que el organismo está tan cargado de toxinas, radicales libres y con un PH sanguíneo desequilibrado bioquímicamente (generalmente hacia la acidosis metabólica). Esto provoca que las reacciones bioquímicas no se realizan de la forma correcta y la administración de medicamentos o complementos alimentarios (nutrinérgicos) queden bloqueados por esta causa; como consecuencia no funcionan bien. Por ello, es necesario este equilibrio mesenquémico y una de las bases es la depuración y la desintoxicación. Según científicos especializados en fitología las plantas más recomendadas serían Silybum marianum, Raphanus sativus, Cynara scolymus, Allium sativum, Camelia Sinensis, taraxacum officinale y el grupo de las algas. Estas poseen unas características comunes: la de ser hepatoprotectoras, depurativas de la sangre, antioxidantes y drenadoras del sistema linfático. Como complemento a esta fase no hay que olvidarse de la limpieza de la pared intestinal. A lo largo de los años, van acumulándose sedimentos tóxicos en las paredes intestinales provocando un foco tóxico (campo interferente) y disminuyendo la capacidad de absorción por parte de las vellosidades intestinales. Este dificulta la correcta absorción de los elementos que podamos suministrar para el problema dado (fármacos, plantas, etc.) e impidiendo su acción específica. Para ello, hay que restablecer el equilibrio estructural del intestino (limpieza intestinal) y fortalecer su funcionamiento con flora simbiótica.
Existen plantas, reconocidas por estudios científicos, con un importante efecto coadyudantes que pueden complementar positivamente al tratamiento médico básico (recomendado siempre bajo la supervisión y aprobación del médico de cabecera o especialista).
Pero antes de entrar en materia, dar un apunte sobre el café. Esta bebida (que no deja de ser una decocción de una parte de una planta) es de consumo muy habitual entre la población. Esta bebida bloquea los receptores opiáceos (endorfinas) del cerebro. Esto hace que una persona que sufra de dolor, al tomar café aumente su sensación dolorosa. Además, disminuye la efectividad de los medicamentos destinados a combatir el dolor.

Art.115/373 (04-01-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


PLANTAS Y DOLOR (II)

A nivel general, las plantas pueden aplicarse de dos formas principales. La primera, sería para equilibrar funciones fisiológicas, es decir, para estabilizar reacciones metabólicas que pueden estar desequilibradas, pero siempre dentro de la acotación fisiológica. La segunda sería para tratar alteraciones o enfermedades concretas, donde ya pertenece a la acción de la acotación patológica.
Respecto al tema que estamos tratando, el del dolor, ocurre exactamente igual. Existen plantas que pueden ayudar a equilibrar les desequilibrios metabólicos funcionales que pueden ocasionar secundariamente el dolor; y otras que sirven para atajar el síntoma directamente. Respecto al primer grupo, se precisa de un profundo estudio de la fisiología de la persona y de su estado mórbido – salud. Se intenta buscar la causa o causas primarias fisiológicas que provocan toda la reacción en cadena. Debido a su complejidad será tratado en otro artículo. Las del segundo van orientadas, según las últimas investigaciones, a estimular la producción de endorfinas y bloquear la denominada sustancia P (por lo que se bloquea la sensación de dolor). Los factores anteriormente mencionados están relacionados con la sensación y sensibilización al dolor y a la inflamación.
Existe un gran número de plantas que poseen principios activos con dichos efectos, pero las que están adquiriendo más importancia actualmente son las siguientes. El capsicum frutescens (de las guindillas) contiene capsaicina que tiene efecto antiálgico ya que bloquea las neuronas sensoriales primarias que transmiten los impulsos dolorosos. El Cinnamomum zeynicum (Canela), la Eugenia caryophyllata (Clavo), la Achilea milefolium (Milenrama) y la Myristica fragans (Nuez moscada) poseen un principio activo (el eugenol) con un marcado efecto anestésico. El camaluceno que tiene efecto antiálgico, antiinflamatorio y antirreumático se puede encontrar en la manzanilla (Matricaria chamomilla), la milenrama (Achillea millefolium) y la manzanilla ibicenca (Santolina chamaecyparissus spp magonica). La ulmaria (Filipendula ulmaria), el sauce blanco (Salix alba) y la esencia de Gaulteria (Gaultheria procumbens) poseen salicilato de metilo que es muy parecido al ácido acetil salicílico con un interesante efecto antiálgico y antiinflamatorio. La cúrcuma (Curcuma longa) posee curcumina con acción antiálgica y antiinflamatoria.
El harpagofito (Harpagophytum procumbens) posee harpagósidos con el mismo efecto que el anterior. El noni (Morinda citrifolia) que es una planta muy de modo actualmente posee xeronina que actúa como analgésico indirecto a través de la síntesis de endorfinas y de la sensibilización de sus receptores celulares. El Sasafrás (Sassafras officinale) por la acción de la aporfina tiene efecto antiálgico y antiinflamatorio. Por último, tenemos el grupo de las solanáceas entre las que podemos incluir: el Hyoscianus niger (Beleño negro), la Mandragora autumnalis (Mandragora macho), el Solanum nigrum (Solano negro), la Datura stramonium (Estramonio) y la Papaver somniferum con un potente efecto antiálgico, antiinflamatorio y antineurálgico por la acción de sus alcaloides tropánicos. El inconveniente de este grupo es que presenta una muy alta toxicidad y su utilización es peligrosa. Tendría que estar perfectamente controlada su administración por el médico. Estas plantas suelen utilizarse internamente o externamente. Estos son solo unos ejemplos de muchos otros que hay. Los investigadores están intentando aislar los principales principios activos principales de estas plantas, y parecidas, ya que han observado su efectividad positiva.
Las plantas tienen muchas aplicaciones, y éste ha sido únicamente un ejemplo de una de las tendencias las vanguardistas.

(Extraído de la conferencia realizada por el mismo autor en el Simposium Internacional sobre el dolor celebrado en Barcelona en el 2003)

Art.116/373 (11-01-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


HISTORIA DE LA OLIVERA Y SU ACEITE

El olivo y su aceite forman parte de la cultura de los países mediterráneos desde hace muchos siglos. Su antigüedad data de más de 5000 años. Parece ser que es originaria de Asia Menor aunque existen ciertas dudas sobre su origen concreto. Algunos expertos apuntan a lo que es hoy Irán y Siria, y otros a los territorios de Palestina y el Líbano.
El olivo ha sido desde siempre uno de los árboles más representativos de la las tierras de la cuenca mediterránea, y a su vez sus condiciones climáticas la hacen óptima para su crecimiento y desarrollo. En casi todos los territorios litorales existen y han existido plantaciones de olivos, silvestres o implantados por el ser humano. Dos de los países donde más tradición existe al respecto es en España e Italia donde la cultura del olivo ha ido pareja a la de la viña y el vino. Pero no hemos de olvidas también Grecia y la antigua Yugoslavia.
Parece ser, que fue traída a Europa de la mano de los fenicios o púnicos en sus viajes comerciales desde el Oriente Medio. En primer lugar, se extendió hacia las tierras griegas 1500 años antes de la edad moderna. Aunque ya conocían el olivo silvestre no habían profundizado en sus técnicas de cultivo y procesado del aceite. Estos conocimientos nuevos permitieron mejorar su producción y pasaron la herencia de este saber a los romanos. Durante la expansión del Imperio Romano, llevaron la cultura del olivo a la mayoría de sus provincias costeras conquistadas siendo su máxima representación el de la antigua Hispania, que ya tenía ciertos conocimientos adquiridos de manos de los fenicios. Griegos y romanos llegaron a tener el olivo como símbolo de paz, sabiduría y abundancia.
El olivo traspasó su carácter material para empezar a simbolizar características divinas o reales. Era motivo de culto y representación. Su madera se dedicaba exclusivamente a usos sagrados o reales y estaba prohibido en ámbitos banales. Formaba parte de los santuarios fenicios, los espartanos cubrían a sus muertos con ramas de olivo, e incluso en la cultura egipcia “la Corona de Justicia" que llevaba el faraón Tuthankamon estaba hecha de madera de este árbol. En los templos de la antigua Grecia, se utilizaba el aceite de sus frutos como combustible de sus lámparas. Esta tradición se mantuvo en los templos cristianos cosa que ha perdurado hasta la actualidad. Incluso en la Biblia está presente en diversas ocasiones. Tenemos el ejemplo de cuando Noé vio a la paloma que volvía con un trozo de rama de olivo y que representaba que las aguas ya estaban bajando, por lo que el diluvio había terminado. Cristo oraba muchas veces en el huerto de los olivos, y cuando llegó a Jerusalén sus habitantes lo recibieron con ramas de este árbol que oponían a sus pliegues delante de su camino. Incluso la mítica Cruz en la que fue crucificado estaba hecha de madera de olivo. Los cristianos la tenía presente en catacumbas, sarcófagos, etc. En diferentes culturas se ha utilizado su madera para fabricar cetros reales y su aceite para ungir a reyes y sacerdotes. En la época griega los héroes de guerra y los héroes olímpicos eran galardonados con la corona de olivo, que se suponía que estaba hecha con ramas del mítico árbol de la acrópolis. Estuvo estrechamente relacionado con la diosa Atenea que simbolizaba la sabiduría, la virginidad, y la victoria. Podemos encontrarlo también ocupando un puesto muy relevante en la cultura hebrea y árabe. La gran fortaleza de su madera queda representada en el legendario martillo de Hércules, que estaba hecha de este material. A lo largo de los siglos, el culto y la cultura del olivo fue aumentando y ha perdurado hasta hoy día. El desarrollo de la elaboración de su aceite también ha evolucionado a lo largo de la historia, y hoy en día en muchos lugares aún se practica su forma más tradicional. No hay que olvidar su uso como remedios medicinales, donde sus amplias posibilidades están descritas en textos antiguos y modernos.
Estos son sólo unos pocos ejemplos de la importancia y de lo profundamente arraigado que ha sido y es dentro de las diferentes culturas mediterráneas, entre ellas la nuestra. Al largo de la historia, el olivo ha sido símbolo de divinidad, e inmortalidad, fuerza, paz, purificación y victoria.

Art. 118/373 (25-01-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


LA TUINA. EL MASAJE CHINO

La Tuina es una de las especialidades de las que se componen la medicina tradicional china, conjuntamente con la acupuntura y moxibustión, la farmacopea, la dietética y el Chi Kung. Es una de los sistemas más antiguos y se tienen referencias históricas que datan de hace más de 2000 años. Su nombre viene a significar “empujar y amasar” y viene a representan dos de las técnicas más utilizadas de este sistema. Pero la Tui-Na es algo más, no únicamente un conjunto de formas de masajear los músculos como ocurre con muchos sistemas de masaje occidental. Esta disciplina, tan utilizada en China desde hace siglos, se puede identificar como el conjunto de las técnicas que se emplean en occidente como la fisioterapia, la osteopatía, el quiromasaje, el masaje deportivo, etc. pero con una visión enraizada dentro del contexto de la medicina tradicional china. Este masaje chino se enfoca sobre los músculos y articulaciones pero apoyado por el trabajo de fondo sobre los meridianos acupunturales. Con ello se pretende activar la libre circulación de Chi – Xue (energía y sangre) sobre los meridianos, músculos y articulaciones. Cuando estos están bloqueados, el Chi – Xue no puede circular correctamente por ellos y esto suele provocar un gran número de molestias relacionadas principalmente con el sistema osteomuscular, pero también muy relacionado con la orgánica. Pero su campo de actuación no se limita al campo físico ya que está muy demostrado que el cuerpo y la mente tienen una clara relación de interdependencia. Un desequilibrio en la esfera psicológica-emocional puede tener una clara manifestación física, por lo que es muy importante trabajar tanto la parte que se manifiesta como su raíz. Por ese motivo a la medicina tradicional china se la identifica como un sistema que contempla al ser humano como un todo, donde cada parte está estrechamente interrelacionada con las otras, y se influencian recíprocamente. Este hecho se explica perfectamente en las relaciones de Sheng – Ke, Cheng - Wu de la teoría de los cinco movimientos (o elementos). En la Tuina se utilizan toda una serie de técnicas (amasamiento, presión, fricciones, vibraciones, estiramientos, rodaduras, percusiones, etc.) con el empleo de las manos, dedos o codos. Existen algunas tendencias que utilizan ciertas fórmulas de aceites de plantas que complementan la actuación del masaje. Según la finalidad que se busque y el rango de actuación se utilizará una u otra. Pero en las escuelas más clásicas el masaje se realiza sin utilizar nada de esto.
En la TuiNa, la sesión se personaliza mucho dependiendo de las características particulares de cada individuo. Puede que vengan diez personas con un mismo problema manifiesto, pero las causas sean diferentes y haya que trabajarlo de forma también diferente. Previamente se realiza un estudio según el sistema tradicional chino sin olvidar la tan importante toma de pulsos y observación de la lengua. Acto seguido se pasa a la parte práctica. En muchas ocasiones, posteriormente a la sesión puede aparecer una sensación de entumecimiento, “agujetas” o incluso de dolor en la zona trabajada. Esto puede durar entre 24 horas y algunos días, pero sin por ello ser un motivo de alarma. Se manifestación más o menos fuerte y su duración dependen mucho del estado en que venía la persona y los niveles de bloqueo en que se encontraba. Pasado este tiempo la mejoría es muy substancial. El grado de molestia post-sesión indica el grado de desequilibrio en que se estaba (a más molestia, mayor bloqueo).
La Tui-Na es un sistema muy desconocido en occidente pero que aporta grandes beneficios para el equilibrio o reequilibrio de la salud.

Art. 125/373 (21-03-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


INFUSIONES RELAJANTES

Estamos ya en primavera, y como dice el antiguo proverbio “en primavera, la sangre se altera”. Aparte de la connotación de la frase referente a que el organismo se reactiva (sistema hormonal, sanguíneo-mesenquimático, inmunitario, dérmico, etc.) después de un cierto letargo invernal, el sistema nervioso también sufre sus efectos. Es muy usual que las personas en el principio de esta estación muestren una cierta tendencia al nerviosismo y la ansiedad, y si a eso le sumamos el estrés que solemos vivir tenemos un caldo de cultivo que nos da un malestar general. Lógicamente, hay que reflexionar sobre si existe alguna causa que nos lo ocasione, y en caso de que sea afirmativo sería interesante pedir el asesoramiento de un profesional especializado. Pero complementariamente, podemos utilizar ciertos elementos de la naturaleza para hacer más llevadera esta época. Pero hay que tener en cuenta una serie de factores. Según estudios realizados, el ser humano tiene cada vez más deficiencia de vitaminas del complejo B, debido a que la forma en que nos alimentamos en la actualidad, así como la forma en que se cultiva la tierra y se procesan los alimentos predispone a ello. Una fracción de estas vitaminas tienen muchas relación con el sistema nervioso y su deficiencia puede provocar que nuestro organismo sea muy sensible al estrés, y a las manifestaciones de nerviosismo y ansiedad.
Tenemos además, ciertas plantas que nos pueden ayudar. La melisa (Melissa officinalis), la pasiflora (Pasiflora incarnata), las flores de azahar (Citrus aurantium), la avena (Avena sativa), el hipérico (Hypericum perforatum), el lúpulo (Humulus lupulus), la amapola (Papaver rhoeas), el ginseng blanco (Eleuterococus senticosus) también conocido como ginseng siberiano o eleuterococo. Estas plantas tienen propiedades comunes, pero también otras específicas de cada una. Como base actúan como relajantes del sistema nervioso. El eleuterococo, además de ser un estimulante del sistema inmunitario actúa como energizante y adaptógeno, es decir, como antiestrés. Recordemos que el estrés es una mala adaptación al medio o a las circunstancias que nos rodean. Por ello es una planta muy interesante a considerar. La melisa y la pasiflora son muy interesantes ya que tiene un efecto sobre el sistema nervioso y son muy útiles en caso de nerviosismo y otras alteraciones relacionadas con un sistema nervioso alterado. La avena posee una particularidad, más que ser un relajante es un equilibrador, es decir tanto si la persona está hiperexcitada como asténica regula su sistema nervioso a un nivel medio y óptimo para esa persona. El hipérico posee otra particularidad muy interesante. En EE.UU y Alemania está siendo muy utilizada en caso de depresiones leves como complemento al tratamiento básico alopático. Las flores de azahar y el lúpulo complementan este grupo de plantas relajantes. Un comentario referente a una de las plantas más conocidas, la valeriana. Esta ha sido muy utilizada y es ampliamente conocida. Posee un interesante efecto relajante, y resaltar su efecto antiespasmódico sobre músculos contracturas por acumulación de estrés y nerviosismo. Pero últimamente se ha constatado que la utilización prolongada de valeriana, sin periodos de descanso, puede provocar cierta adicción. Asimismo, hay que tener en cuenta también la sensibilidad de cada persona. Por ello, hay que tomarla con cautela y realizando siempre descansos de deshabituación.
Aunque estos elementos nos pueden ayudar siempre hay que intentar buscar la causa de cualquier problema, ya que en ocasiones una manifestación muy aparente puede esconder una base silenciosa subyacente.

Art. 129/373 (18-04-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


ALTERNATIVAS A LA PROTEINA ANIMAL

Las proteínas son uno de los elementos vitales en nuestra alimentación, ya que los aminoácidos que la forman se recombinan en nuestro organismo para formar miles de estructuras celulares-orgánicas. Necesitamos un aporte constante de ellas en la alimentación cotidiana. Son “los ladrillos” con los que se construye nuestro organismo. Los músculos y los órganos, las hormonas, el cabello, las uñas, el ADN, etc… están formados a partir de dichos aminoácidos que se encuentran en las proteínas. Cuando se forman las diferentes estructuras en las épocas de formación y crecimiento, o cuando se desgasta algún componente, así cuando nos lesionamos, el organismo intenta actuar formando o regenerando la zona utilizando las proteínas como material de construcción o reconstrucción.
Pero dependiendo de la calidad de los “ladrillos” que tengamos, así será la calidad de las estructuras formadas con dichos “ladrillos-proteínas”. Como se ha comentado en alguna ocasión, el ser humano vive un culto desproporcionado a la proteína de la carne y esto provoca muchos problemas en la salud. Los prótidos animales son interesantes si se toman en la justa medida pero su exceso puede crear, entre muchas cosas, una gran sobrecarga de toxinas, radicales libres, colesterol malo, ácido úrico, etc… en nuestro cuerpo. Las carnes rojas y blancas, los huevos, los lácteos y los derivados de ellos forman la base de las proteínas animales terrestres, y es de los que más suele abusarse. Los pescados constituyen proteínas de “animales” acuáticos. Presentan muchas ventajas respecto a sus hermanos de tierra firme y pocos inconvenientes. Antiguamente, y como elemento básico de la dieta mediterránea, se consumía en más cantidad pero actualmente está en desuso. De este grupo, tendríamos que comer más frecuentemente por su riqueza prótida y sus otras ventajas metabólicas. Pero existen alternativas a las fuentes animales y es precisamente lo que quiero resaltar. Existen un gran número de alimentos vegetales terrestres y marinos que nos pueden proporcionar una base de prótidos muy interesante. Si los utilizamos asiduamente conseguiremos evitar el exceso y las sobrecargas que ocasionan las carnes animales. Durante muchos años se ha creído que las proteínas vegetales eran como de segunda categoría, pero estudios realizados en la última década han permitido desmentir esta creencia y confirmar que son de primer orden; teniendo en cuenta su valor biológico, la digestibilidad, su eficiencia y % de utilización neta. Podemos destacar verduras-hortalizas (alcachofas, guisantes, maíz, espinacas, ortigas, brécol, etc.), semillas oleaginosas (almendras, cacahuetes, piñones, semillas girasol, nueces, etc.), cereales integrales (avena, arroz, centeno, etc.), setas (champiñones, robellones, gírgolas, etc.), legumbres (soja seca y germinada, garbanzos, lentejas, judías, etc. ), frutos secos (higos secos, orejones, etc.), y otros (seitan, tempeh, tofu, algas marinas, etc.). Respecto a las legumbres hay que resaltar que si las germinamos sus valores se multiplican enormemente. Recordemos que hay que escaldar las legumbres germinadas antes de su utilización. Si las asociamos a algún tipo de cereal como arroz integral, mijo, avena o centeno en grano constituye un plato muy rico en proteína ya que sus aminoácidos limitantes quedan complementados. También es muy interesante un plato con tres tipos de legumbres mezcladas (ejemplo: soja, garbanzos y lentejas). Podemos hacer un gran número de combinaciones entre los distintos vegetales elaborando platos deliciosos y con una gran riqueza prótida.
Sería ideal que reluciéramos un poco la cantidad de carnes que consumimos y aumentáramos los pescados y los vegetales ricos en proteínas. Nuestra salud lo agradecería mucho.

Art. 131/373 (02-05-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


EL YOGA

En las últimas décadas, han ido adquiriendo mucho auge en occidente ciertas disciplinas orientales que ofrecen importantes beneficios para la salud. En escritos anteriores ya se han hablado de algunas de ellas pero faltaba una de las más difundidas, aceptadas y practicadas, el yoga. Para ello hemos contado con el asesoramiento de doña Matilde Martínez Lorenzo una de las mayores conocedoras de esta disciplina en la isla. Titulada en la India por uno de los centros de la organización “Sivannada Yoga Vedanta Centres Internacional” como “Yoga siromani”, lleva ya muchos años enseñando y practicando este sistema. El Yoga es originario de la India y se practica desde hace miles de años. Según comenta la experta “es el sistema de desarrollo y evolución personal más antiguo que hay en el mundo, y abarca el cuerpo, la mente y el espíritu. Los antiguos maestros conocían perfectamente la naturaleza y el interior humano, y sabían que se necesitaba para vivir en armonía con ellos mismos y con el mundo que les rodeaba”.
El Yoga se ha instaurado en casi todos los lugares del mundo y es practicado por millones de personas. Niños, adultos y ancianos disfrutan de su práctica, aportando bienestar, equilibrio y salud física y mental. Es una de las más antiguas “ciencias de la vida”. A nivel práctico, es una de las formas más eficaces de controlar el estrés al que estamos sometidos diariamente debido a nuestro sistema de vida occidental. Su acción abarca tanto la esfera física, como psicológica y espiritual. Las posturas, o también denominadas asanas, ejercitan todas las partes del cuerpo. Se tonifican y estiran los músculos y articulaciones en general, y en especial, la columna vertebral. Por la mala higiene postural que casi todas las personas solemos tener, se acumulan muchas tensiones en nuestro cuerpo, principalmente en la espalda. Esto puede ocasionar dolores y un gran malestar. El yoga permite flexibilizarnos, relajar nuestros músculos tensados y sobrecargados proporcionándonos una mayor sensación de relax y bienestar. Según comenta doña Matilde, la práctica cotidiana también permite equilibrar las funciones fisiológicas de los órganos, las glándulas, el sistema nervioso y las demás funciones metabólicas. Además, según la filosofía básica del yoga, su práctica implicaría un estilo de vida más saludable. Quererse cuidar más en el aspecto alimentario o en otros hábitos de vida es algo que surge la mayor parte de las veces en las personas que practican esta disciplina. Se trabaja también mucho con la respiración, a través de unos ejercicios denominados pranayama. Esto es muy común ente las diferentes disciplinas que hay en oriente, donde la respiración es el fundamento básico. Con ellos se consigue liberar mucha de la tensión física y mental que vamos acumulando a lo largo de los días. Esta práctica revitaliza el organismo, permite un mayor control de la mente proporcionando una agradable sensación de calma, tranquilidad y equilibrio. Con este estado es mucho más fácil desarrollar las actividades cotidianas de la vida. El trabajo se hace más llevadero y las difíciles situaciones en que ocasiones uno tiene que vivir se afrontan con otro carácter y perspectiva. Conjuntamente con las diferentes posturas y los ejercicios respiratorios hay otro elemento que complementa esta práctica, la meditación. Ésta es un elemento básico de cualquier disciplina oriental, es un pilar a desarrollar y cultivar. Con ello se incrementa la sensación de equilibrio y calma, a la vez que se intensifica la claridad y concentración mental. Se busca la serenidad y la paz interior.
Para concluir doña Matilde recalca que “los primeros maestros, teniendo en cuenta la relación recíproca entre el cuerpo y la mente, dieron forma a un método especialísimo para mantener dicho equilibrio, un método que combina todos los movimientos que necesitamos para asegurar la salud física con las técnicas de respiración y de meditación que han de asegurarnos la paz mental”. Muchas son las personas que se inician en esta disciplina para relajarse y conseguir un cuerpo más flexible. Pero los más perseverantes acaban descubriendo que su práctica conlleva un cierto cambio en la forma en que uno observa, vive, siente y se desarrolla en la vida.

Art. 132/373 (09-05-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


LA IMPORTANCIA DEL SUEÑO (I)

Dormir es uno de los actos o funciones más importantes de nuestra vida, y muchas personas son las que no han reparado en lo trascendental que es para nuestra salud y equilibrio físico, mental y emocional. Nos pasamos más de un tercio de nuestra vida durmiendo, lo que viene a suponer un total aproximado de 233333 horas en 80 años. Dormimos una media de 7 a 8 horas al día y este acto cotidiano es tan importante para nuestro equilibrio y supervivencia como el acto de comer, beber o respirar. Esta función aún no está perfectamente estudiada ya que el sueño es uno de los grandes enigmas que aún quedan por resolver. Pero si se sabe que nos permite recuperar la energía perdida durante el día y regenerar nuestra parte física y mental.
El ser humano se rige a partir de un reloj biológico interno que está sincronizado según ciclos de 24 horas, que son los denominados ciclos circadianos. Todas y cada una de las reacciones fisiológicas que se producen constantemente en nuestro organismo están regidas por este ciclo, y a su vez está sincronizado con ciertos ciclos naturales (la estación, cambio de estación, día-noche, fases lunares, etc…). En muchas ocasiones, se ha dado a entender que el sueño es un estado pasivo, pero realmente se ha demostrado que en este estado existe una gran actividad. Reiterar la gran importancia que tiene este estado para el equilibrio físico y psicoemocional de las personas. El sueño está compuesto de varias fases o etapas. Las primeras fases constituyen entre el 5 y el 10 % del total de horas de sueño. Se caracterizan por un sueño ligero, en el que la glándula pineal libera melatonina, la musculatura se va relajando y disminuyen los ritmos respiratorios y cardíacos. En esta fase el cerebro disminuye su actividad. Es un paso de la actividad-vigilia al sueño. La siguiente fase es la considerada como sueño verdadero. Forma aproximadamente el 50% de las horas del sueño. Posteriormente, al cabo de unos 20 minutos se entra en las siguientes dos fases y que son consideradas las de sueño profundo. Constituyen entre el 10 y 20 % horas totales de sueño. En la última de esa fase es cuando el organismo se reequilibra y regenera a nivel físico. Tras la fase de sueño profundo se inicia un nuevo estado conocido como fase REM. Se caracteriza principalmente por un movimiento rápido de los ojos, un alto nivel de actividad cerebral contrastada con una gran relajación de la musculatura, aumento de la frecuencia cardiaca y respiración irregular. En esta fase es donde se tiene lugar la mayor parte de los sueños que luego recordamos. El conjunto de las fases que se ha comentado anteriormente constituye un ciclo que se repite cada hora y media aproximadamente. Durante una noche suelen producirse cinco ciclos. De todas formas, dentro de cada ciclo van variando los tiempos parciales de cada fase, donde en un ciclo la fase REM o la de sueño profundo puede ser más larga o corta que en otra. Esta fase REM es un misterio. Según los resultados obtenidos en diferentes investigaciones ayuda en los procesos de aprendizaje y en los mecanismos relacionados con la memoria. Permite asentar las acciones vividas en recuerdos permanentes e integrar lo experimentado. Los sueños también ayudan a hacer frente a emociones reprimidas y a transformar estas emociones estancadas. Este acto es demasiado importante para el ser humano como para que le prestemos la importancia que se merece. Muchas son las personas que padecen desequilibrios del sueño que pueden ir desde el insomnio de primera o segunda hora, al sueño superficial con apnea nocturna. En estos casos las diferentes fases de las que se compone el sueño no se producen de una forma correcta, por lo que el reequilibrio y regeneración nocturna queda bloqueada. Si esto perdura durante cierto tiempo pueden aparecer desequilibrios que pueden agravarse con el transcurrir de los meses o años. En estos casos hay que acudir a un especialista para poder reajustar las fases del sueño y los ciclos circadianos de la persona.

Art. 135/373 (06-06-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


LA IMPORTANCIA DEL SUEÑO (II)

El sueño tiene efectos muy beneficiosos para el equilibrio y salud física, mental y emocional. Por un lado tonifica el sistema inmunitario y aumenta la resistencia y capacidad de adaptación y respuesta a los factores externos.
Tiene un efecto directo en la fisiología del sistema neuroendocrino, y es un factor muy importante en los procesos relacionados con el aprendizaje y la memoria. Es un periodo de relativo descanso para el corazón ya que en la posición de decúbito se necesita menos fuerza para bombear la sangre a las zonas más lejanas y extremas del cuerpo; a la vez que mejora el retorno venoso. A nivel osteomuscular se produce una gran relajación de la musculatura por lo que se descarga el cuerpo de tensiones y sobrecargas, además de producirse una cierta rehidratación del líquido sinovial de las articulaciones, como en el caso de las vértebras de la columna o las articulaciones de la rodilla. Las células se desgastan, mueren o se desestructuran por su funcionamiento cotidiano. El organismo tiene una función muy importante de reparación, regeneración y destrucción de los elementos muertos que se activa principalmente por la noche. Mientras dormimos se producen estas funciones de reparación de los diversos sistemas orgánicos a partir de esta regeneración celular. La respiración nocturna también sufre variaciones. Generalmente es más lenta, profunda y abdominal por lo que ejerce una acción calmante y oxigenante celular. De todas formas, este hecho se ve interrumpido en gran medida si la persona ronca y/o padece de apnea nocturna. En este periodo nocturno de descanso, también se produce una liberación de ciertas hormonas como la del crecimiento o la melatonina que tienen un poderoso efecto equilibrador y regulador del metabolismo. Otro elemento que siente el efecto reparador son los ojos. Mientras estamos durmiendo éstos descansan a la vez que uno de los pigmentos que es más sensible a la luz se regenera. Además, se produce un sobreefecto limpiador e hidratante sobre el globo ocular y una regeneración del tejido conjuntivo de los párpados. Durante la noche también se liberan un gran número de hormonas que tienen diversos efectos renovadores y equilibradores. Según la hormona que sea tendrá un efecto sobre un órgano, sistema o función determinada. Otro caso importante es el del gran efecto recuperador, reestructurante e hidratante que tiene sobre la piel. Muchos estudios avalan que el sueño, y en especial la Fase REM, es imprescindible para una correcta salud y equilibrio mental. En esta fase es cuando la esfera mental libera y transmuta emociones inconscientes estancadas o que pueden causar malestar, dificultad de adaptación o incluso shock consciente. Si no se produjera esta fase de una forma correcta todas las emociones reprimidas que vamos acumulando a los largo de nuestra vida harían que se bloqueara nuestra esfera psicoemocional.
Parece ser, que el ejército estadounidense realizó diversos experimentos en los soldados que fueron a la guerra del Vietnam. En el grupo de experimentación se les interrumpía sistemáticamente la fase REM cada vez que dormían. Pretendían reeducar el sueño para que tuvieran una mayor resistencia al sueño, y una capacidad de despertar y reaccionar más rápida ante un ataque por la noche mientras estuvieran en una especie de “semi-sueño-vigilia”. Los resultados al cabo de semanas es que sufrieron graves desarreglos mentales, gran inestabilidad emocional, presentaban cuadros de violencia y trastornos de la personalidad. Las personas que no consiguen dormir correctamente suelen padecer muchas alteraciones que se reflejan durante la vigilia. Falta de “frescura” en la piel y ojos, tono apagado, disminución del rendimiento físico e intelectual con somnolencia, falta de concentración, pérdida de la capacidad de memoria, disminución de los reflejos, hipersensibilidad emocional, irritabilidad, tristeza sin motivo aparente, etc… A la vez se produce una disminución del sistema inmunitario, envejecimiento precoz y desequilibrios fisiológicos – neuroendocrinos.
Como puede observarse un buen descanso regenerador y recuperador es vital para una buena salud y equilibrio físico, emocional y mental. En el caso de padecer algún desarreglo al respecto es muy importante acudir a un especialista para que nos ayude a solventar este grave problema que la mayoría de las personas no le dan la importancia que se merece.

Art. 136/373 (13-06-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido


(Haz click Aquí para dirigirte al índice de Artículos Dominical - Salud Natural)