Artículos Dominical - Salud natural (VII)

La salud de nuestra espalda - El Chi Kung (I) - El Chi Kung (II) - Último estudios sobre la repercusión de abusar de las carnes rojas - La rebotica del mar - Campos electromagnéticos - Los 10 principios del Tai Chi - La cocina macrobiótica - En busca de la eterna juventud - Men sana


LA SALUD DE NUESTRA ESPALDA

La espalda es una parte muy relevante de nuestro cuerpo. El conjunto que forman sus músculos nos proporcionan estructura, sostenimiento, protección y capacidad de movimiento. Es un eje primordial de nuestra anatomía y fisiología, y atenderla tendría que ser una de nuestras prioridades. Pero cuando nos referimos a cuidar nuestra espalda no tenemos que limitarnos exclusivamente a ella. Para ello, tenemos que entender el concepto de “cadena muscular posterior”. Con ella nos referimos a todos los músculos situados en la parte posterior de nuestro cuerpo, es decir, todos los músculos comprendidos desde la planta de los pies a la musculatura cervical, pasando por el tríceps sural - soleo, los isquio-tibiales, los glúteos, el cuadrado lumbar, las dorsales, los romboides, los serrato, los trapecios … solamente por nombrar algunos. Todos ellos conforman la denominada “cadena muscular posterior” que son una serie de músculos encadenados e interconectados que forman – para simplificar la idea – como una fila de fichas de dominó. La estabilidad de uno influencia directamente sobre músculos de la cadena que están a continuación, cercanos o a más distancia. Por ello, para que nuestra espalda esté fuerte, flexible y relajada tenemos que tener también los músculos de los glúteos y piernas fuertes, pero flexibles, y con un equilibrio de tono y funcionalidad entre los integrantes de la cadena.
Uno de los factores más frecuentes de baja laboral son por dolores de espalda (lumbagos, dorsalgias, tortícolis…). Existen diversas causas. Uno de los motivos principales es por mala higiene postural. Formas incorrectas de sentarse, levantar peso o hacer las camas, andar “jorobado” o con la cabeza hacia delante, etc. son ejemplos de ello. Otra causa importante es el de tener problemas en los pies. Tener demasiado puente o pie plano, pisar incorrectamente, llevar un mal calzado, etc. crea desequilibrios en la biomecánica del pie y por efecto de la “cadena muscular posterior” puede crear tensiones en ciertos músculos de las piernas y glúteos desembocando en grandes manifestaciones en la espalda. El sobrepeso, el sedentarismo (ausencia de actividad física) o el exceso de trabajo que implique los músculos de la espalda son otros motivos de gran relevancia. No podemos olvidarnos de los aires acondicionados que con las frías temperaturas a los que se llegan en ciertos despachos son motivo de muchas tortícolis de verano. Después podemos hablar de causas hereditarias y traumáticas. En ocasiones, por nacimiento o fruto de algún accidente pueden aparecer ciertas alteraciones músculo-esqueléticas: tener una pierna un poco más corta que la otra, hernia o profusión discal, pequeñas desviaciones del eje en alguna vértebra, escoliosis, hiperlordosis, cifosis, etc. darán lugar también a manifestaciones en la espalda. Todo ello, origina dos de las principales manifestaciones en esa zona anatómica: contracturas y dolor. Por un lado, el dolor hace que nuestra calidad de vida empeore y nos limita en muchas actividades. Además, para compensar dicho dolor en muchas ocasiones adquirimos ciertas posiciones corporales compensatorias que aún nos perjudicarán más a la larga. Por otro lado, las contracturas - grandes causantes de dolor - pueden provocar bloqueos de diafragma y presión en ciertos nervios raquídeos, así como vasos sanguíneos, ocasionando secundariamente dolores de cabeza, variaciones en la frecuencia y capacidad respiratoria, palpitaciones, ansiedad, astenia, insomnio o sueño poco reparador, etc. En deportistas, estos dolores y contracturas pueden ocasionar una gran disminución de su rendimiento tanto físico como técnico. Por todo ello, cuidar y mantener sana nuestra espalda es de gran importancia.
Para ello, existen profesionales que directamente o indirectamente nos pueden ayudar en gran medida. Dependiendo de la causa y la forma de abordar el problema se puede recurrir a traumatólogos, fisioterapeutas, osteópatas, masajistas deportivos (en el caso de que no exista una lesión o patología de base) y/o podólogos. Un estudio biomecánico y posturológico sería una de las primeras pautas a realizar. En el caso de que sea necesario e indicado un reequilibrio vertebral con suaves manipulaciones osteopáticas son una buena opción, conjuntamente con un tratamiento fisioterápico con electroterapia y masoterapia. ¡ Y cómo no! enfatizar que un buen masaje realizado por un profesional cualificado es una de las mejores formas de relajar las contracturas y secundariamente disminuir el dolor, siempre y cuando no esté contraindicado por algún motivo. La espalda es uno de nuestros ejes y su equilibrio, su salud, debe tenerse muy en cuenta. Recordar que una buena prevención nos puede salvar de futuras lesiones y molestias engorrosas.

Art. 182/373 (15-05-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza)


EL CHI KUNG (I)

Estas dos próximas semanas hablaremos de una de las disciplinas orientales más importantes, y que ha tenido un mayor auge en occidente en los últimos 15 años, el Chi Kung. Para ello, contamos con el experto asesoramiento de una persona con más de 20 años de experiencia en estas disciplinas. Se trata del instructor de Tai Chi y Chi Kung, Jesús Bonet. Dentro de su extenso currículum, hay que destacar que fue quien introdujo a nivel federativo el Kung Fu, el Tai Chi y el Chi Kung en las Islas Baleares. Ha colaborado en numerosas publicaciones especializadas y fue asesor en gimnasia china en el programa de televisión “Saber Vivir”. Actualmente, imparte sus clases y enseñanzas en el Budoka (Centros Deportivos). Relatándome sus inicios, es curioso el hecho de que su primer contacto con estas disciplinas chinas fuera en la India. Su formación fue especial ya que sus conocimientos fueron creciendo, evolucionando y madurando gracias a que tuvo la oportunidad de beber de las mejores fuentes. Aprendió el sistema Lohan Chi Kung de la mano del Gran maestro y guardián del sistema, el gran maestro Chen Young Fa, a su vez tataranieto del fundador.
El Chi Kung es una de las cinco especialidades técnicas de la medicina tradicional china. Se la considera una disciplina bioenergética. Trabaja sobre el Qi de la persona favoreciendo su correcto flujo por los meridianos acupunturales y órganos con la finalidad de equilibrar, regular y mejorar la salud del individuo. Recordemos que la Medicina Tradicional China considera que para que los órganos, y otros sistemas orgánicos, desempeñen correctamente su función tienen que tener suficiente Qi y que este circule libremente por ellos y por el resto del cuerpo sin bloqueos. Pero esta disciplina no se limita exclusivamente a este aspecto. El Chi kung posee además de esta parte médica, una más espiritual - desarrollada en los templos budistas como forma de meditación que permite alcanzar estados de conciencia más poderosos -. Además, posee otra parte más marcial destinada tanto a la defensa personal como a fortalecer el cuerpo y permite disminuir o inhibir la sensación de dolor. Actualmente, se pueden encontrar tendencias puras Budistas o Taoístas, o como mezcla de las dos. Históricamente, esta disciplina fue introducida y desarrollada en un templo Shaolin. Un monje budista llamado boddidharma, que provenía de la India, fue a China como misionero para transmitir el pensamiento budista. En su viaje, se paró en un templo Shaolin donde sus monjes estaban enfermos fruto del duro clima que le hostigaba continuamente. El monje boddidharma les enseñó una serie de ejercicios destinados a fortalecer su cuerpo. De ahí, se desarrollaron las 18 manos del Lohan Chi Kung (Lohan = iluminado o Buda) como parte de un sistema muy completo y extenso. Boddidharma se encontró con la tradición china del Taoísmo, y con el tiempo las dos corrientes filosóficas se fusionaron originando el Chang, o lo que posteriormente se conocería de la mano de la cultura japonesa como Zen. Boddidharma es considerado el primer patriarca del Zen japonés. De todas formas, existen restos escritos sobre las primeras formas del Chi Kung que datan de hace más de 5000 años. Estos escritos se encontraron en unas tablillas de barro encontradas a orillas del río Amarillo. En ellas se explican ciertos ejercicios que imitan a los movimientos de algunos animales, y que tienen la finalidad de promover la salud de quienes lo practican.
El Lohan Chi Kung desarrollado en los templos Shaolin constituye la base de algunos estilos de Kung Fu; podemos encontrar aspectos marciales, terapéuticos y meditativos en este sistema. La primera forma es muy física con movimientos de estiramiento y relajación. Actúa limpiando y desbloqueando los meridianos, fortificando los tendones y con la finalidad última de fortalecer la parte física en general, así como el Chi protector. La segunda forma es más suave, más interna y menos “física”. Está orientada a vitalizar y fortalecer los órganos. La tercera forma representa una vertiente más meditativa y más orientada al plano emocional, psicológico y espiritual. La cuarta forma tiene un aspecto más marcial, muy parecido al Tai Chi; dentro del sistema Choi Lee Fut se la considera la forma más avanzada de Kung Fu….

Art. 184/373 (29-05-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza)


EL CHI KUNG (II)

Como explicamos la semana pasada, el Chi Kung es una disciplina china que forma parte de la medicina tradicional china. Su objetivo principal es la de favorecer el correcto flujo de Chi por los meridianos y órganos con la finalidad de equilibrar, regular y mejorar la salud del individuo. También comentábamos que dentro del sistema Lohan Chi Kung existen cuatro niveles distintos con sus correspondientes formas: la primera más estructural (músculo – tendones), la segunda más suave y orientada a nutrir los órganos internos, la tercera enfocada a la meditación, y la cuarta más marcial y muy parecida al Tai Chi. Nuestro experto concreta que “en Ibiza, después de cerca de 20 años de experiencia trabajando con este sistema, hemos visto que el trabajo más eficaz para nuestra condición occidental se apoya sobre todo en el primer nivel, creando con ello una buena base para poder acceder a los siguientes niveles”. Los pueblos que no son asiáticos suelen tener mucha prisa para conseguir objetivos que exclusivamente pueden alcanzarse como fruto de décadas de gran dedicación, perseverancia, espíritu de superación y sacrificio, autodisciplina, así como deseos de evolucionar y mejorar tanto físicamente como espiritualmente. Antiguamente, en los monasterios donde se desarrollaron esta práctica se realizaba un trabajo muy profundo. La forma básica la trabajaban incesantemente, y solamente después de tener este pilar bien construido y asimilado se iba ascendiendo a los niveles superiores. Cada uno de estos niveles posteriores exigía el mismo trabajo y dedicación; y solamente después de adquirir cierta maestría en una forma se podía avanzar a la siguiente. Los monjes dedicaban la mayor parte de su tiempo y vida a practicarlo y perfeccionarlo. Con ello, los occidentales no podemos pretender recorrer el camino de una vida dedicada a ello en unos pocos años, y practicando solamente 3 horas a la semana. Pero aunque en nuestras latitudes se enfatice el trabajo de base, los resultados suelen ser sorprendentes. Si lo comparamos con el Tai Chi, el Chi Kung se aprende - y se observan sus efectos - de una forma más rápida. Además por su condición marcial, el Tai Chi no tiene el mismo efecto que el Lohan Chi Kung. Según enfatiza Jesús Bonet, “aunque no se tenga ninguna experiencia previa, las personas entienden mejor y más rápidamente el Chi Kung”. En la actualidad, existen muchos médicos que recomiendan a sus pacientes que empiecen a practicar alguna de estas disciplinas; en especial, en casos de depresión y ansiedad. Pero existen ciertos casos en que es más aconsejado un estilo que otro. Por ello, es necesario pedir asesoramiento al instructor para que valore que disciplina se puede adaptar mejor a las necesidades y particularidades de cada persona.
El Chi Kung es muy interesante ya que estimula tanto el tono muscular como la energía (el Chi). Concretamente los ejercicios que son más Yang son muy aconsejados en personas que sufren abatimiento y/o depresión, ya que suelen tener un estado vital muy bajo. También la práctica habitual de esta disciplina tiene efectos muy positivos sobre ciertos problemas osteomusculares como: artrosis, artritis, reumatismos, rigidez articular, tensiones y dolores musculares, etc.; tanto si se padece alguno de los problemas anteriores como si se quiere realizar un trabajo de prevención. Por ello, es una de las gimnasias que más adeptos ha ganado en los últimos tiempos. Podemos encontrarnos tanto a personas que quieren sentirse mejor, como deportistas que lo practican como complemento, como individuos de la tercera edad. Especialmente, las personas mayores pueden beneficiarse mucho de su práctica, y por ello, ya no es extraño verlos practicar en “dojos”, asociaciones o gimnasios. Pero el Chi Kung está abierto a cualquier edad y condición. También se está transformando en una de las principales ayudas en el caso de la fibromialgia. Incluso las personas que la están sufriendo desde hace tiempo suelen encontrar una gran mejoría al año de practicarlo. Según nuestro experto, el Chi Kung puede ser una excelente herramienta de ayuda a cualquier enfermedad que se padezca, o en su falta como preventivo y forma de mejorar - potenciar nuestra salud.
El Lohan Chi Kung es un sistema muy completo que posee ejercicios para todos los órganos y estados. Con ellos se pueden equilibrar, estimular, relajar, tonificar… funciones, órganos, músculos o tendones, etc. Esta gimnasia china - con sus bellos, elegantes y armoniosos movimientos - pretende aportar sobre todo calidad de vida a las personas que lo practican.

Art. 185/373 (05-06-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza)


ÚLTIMO ESTUDIO SOBRE LA REPERCUSION DE ABUSAR DE LAS CARNES ROJAS

La alimentación es un pilar fundamental para nuestra salud, hecho que ya ha sido comentado con frecuencia. Los alimentos que ingerimos diariamente tienen una muy estrecha repercusión sobre nosotros. Por un lado, son los “ladrillos” con los que se forman nuestras células y por otro lado, pueden ser un factor determinante referente a que estemos sanos o enfermos.
Durante los años de la guerra y posguerra, hubo mucha hambre y las personas que vivieron de lleno ese momento quedaron marcadas para siempre. Consecuencia de ello, en las últimas décadas se ha producido un efecto de hiperconsumismo a lo que se refiere a la alimentación. Esas personas no pueden ver una nevera vacía, y no pueden tolerar que sus hijos, nietos… puedan llegar a pasar también hambre. Esto sumado a las fraudulentas campañas publicitarias de la industria alimentaria ha hecho que se relacione la idea de crecimiento, fortaleza, buen alimento con el de “carne roja”. ¿Quién no ha oído la frase de que un plato de ensalada o cereales no alimenta pero un bistec si?. En torno a la carne roja (ternera, vaca, cordero, buey, etc…) se ha creado toda una serie de variantes procesados que colman las estanterías de los supermercados como carnes en lata, salchichas, patés, etc... Y no nos olvidemos de la charcutería. Pues después de todos estos años, y del culto actual a la carne, se acaba de publicar una investigación muy reveladora que confirma una sospecha que se tenía desde hace tiempo. Diez países europeos (entre ellos España) y casi medio millón de personas han participado en este estudio - financiado por la Agencia Internacional para la Investigación sobre Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud, y la Comisión Europea - sobre las posibles repercusiones que puede tener sobre la salud la ingesta diaria de más de 160 gramos de carne roja, procesada o charcutería. Los resultados obtenidos confirman que tomar esas cantidades, la mayoría de personas sobrepasan sobradamente esta cantidad diaria, favorece en un 35% la aparición del cáncer de colon. Otros grupos sospechan también que pueda tener una relación directa o indirecta sobre otras alteraciones o enfermedades, pero el estudio se ha enfocado exclusivamente al cáncer de colon. Esta enfermedad está proliferando enormemente en las últimas décadas en los países más industrializados y empieza a ser un problema social, así como sanitario. El estudio resalta a la vez, que si esa frecuencia a la hora de tomar carnes rojas o derivadas fuera con pescado se reduciría en un 31% la posibilidad de padecer este cáncer. Y continúa diciendo que si a la toma de pescado se le sumara la ingesta diaria de frutas y verduras, ejercicio físico cotidiano, y otros hábitos saludables – se presupone que se refieren a dieta equilibrada, no abusar del alcohol… - se reducirían esos valores hasta un 70%. Los niños y adolescentes actuales viven rodeados de filetes, salchichas, hamburguesas y derivados carnicol industriales. Se creen que la única fuente de proteínas es ésta, que para crecer es vital comer a diario; y nada más lejos de la verdad. Tenemos por ejemplos alimentos como: el pescado (azul y blanco), las carnes blancas (pollo y pavo), las legumbres (especialmente si se toman con un cereal como el arroz integral, el mijo o el centeno), las semillas oleaginosas (almendras, nueces, avellanas, piñones…), las algas (espirulina, clorela, etc.), los quesos curados, el seitan… Todas ellos son fuentes de proteínas y en la variedad encontramos la riqueza. Una persona no puede limitarse a una sola gama de alimentos porque puede sufrir deficiencias nutricionales por un lado, y sobrecargas toxinitas específicas de ese producto por el otro.
La carne roja tendría que limitarse mucho y volver a los patrones alimentarios y conductuales de nuestra cultura, la mediterránea. Recordemos que la dieta mediterránea se la considera la más sana del mundo con sus frutas, verduras, pescado, cereales integrales, legumbres y ¡cómo no! con su buen vino tinto (tomado con moderación). La cultura mediterránea también tiene en su larga tradición de hábitos saludables la práctica de deportes de forma cotidiana, ya desde la época del imperio griego.
Como iniciaba este escrito, “La alimentación es un pilar fundamental para nuestra salud” y un meticuloso trabajo científico de años da otra vez prueba de ello. Hace décadas que estamos dando demasiada importancia a la necesidad de tomar regularmente carne roja. Reconozcamos nuestra equivocación, aprendamos de lo que se nos ha enseñado, y apliquemos en nosotros mismos y en las personas que dependen de nosotros tales conocimientos para cambiar y rectificar. Aprendamos otra vez a comer bien y sano.
Art. 188/373 (26-06-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza)


LA REBOTICA DEL MAR

Estamos en plena época estival y el buen tiempo nos acompaña casi diariamente. Este periodo predispone, y más en unas islas como las nuestras, a ir a la playa y realizar actividades lúdicas donde el mar es el protagonista. Nuestro Mare Nostrum esconde un gran número de elementos que pueden ser muy útiles para el cuidado de nuestra salud.
De todos es sabido, que el agua de mar tiene un gran efecto depurativo y antiséptico, siempre y cuando las aguas sean limpias y no contaminadas. Por ello, realizar baños en sus aguas puede ejercer efectos muy positivos sobre alteraciones de la piel, neuroendocrinas, osteomusculares, inmunitarias, cardiocirculatorias y del sistema linfático. En algunas zonas se hacen depuraciones bebiendo cierta cantidad diaria de agua de mar limpia, que además por su gran contenido en minerales (silicio, yodo, sodio, potasio, calcio, etc.) y oligoelementos actúa como un potente remineralizante. El agua salina ha sido también muy utilizada para realizar irrigaciones nasales. Estas propiedades se ven muy favorecidas por la acción del sol, que tomado con moderación y conciencia es otra fuente inestimable de salud. Sus efectos energizantes son también conocidos a la vez que nos mejora nuestra esfera emocional, ya que tiene una estrecha relación con la serotonina. Todo ello hace que nos sintamos más optimistas, alegres y con más energía. Resaltar que el calor con un porcentaje muy elevado de humedad provoca el efecto contrario: cansancio, apatía y mal estar. Recordemos también que tomar el sol ayuda a que nuestro organismo sintetice la vitamina D3 que es imprescindible para que el calcio se fije en nuestros huesos. El agua de mar también puede utilizarse para hacerse baños completos en casa. Las posibilidades son muchas como la de hacer una infusión de 4 o 5 litros (caléndula para la piel, pasiflora - melisa y flores de azahar para el sistema nervioso, equinácea para el sistema inmunitario, romero como estimulante…), echarlo a la bañera conjuntamente con agua de mar y el resto con agua dulce. De esta forma se puede sacar provecho a las propiedades de las plantas y del agua marina. La arena de la playa también ofrece posibilidades. Un suave masaje son ella sobre la piel tienen un poderoso efecto exfoliante de las células muertas a la vez que activa la circulación más superficial. Pero recordemos que no podemos exfoliarnos una vez que se ha empezado a tomar el sol ya que existe el riesgo de que aparezcan manchas en la piel. También se puede utilizar para rellenar unos pequeños sacos de tela, que previamente calentados al vapor, son muy útiles para los problemas artrósicos o reumáticos que mejoran con el calor seco y empeoran con el viento, el frío y/o la humedad. Andar descalzo por la arena mojada de la playa ejerce un efecto masaje sobre las zonas reflexológicas de las plantas de los pies. Con ello, se consigue un reequilibrio de ciertas funciones metabólicas. Los cantos rodados o “códols” que hay en algunas playas de la isla pueden ser muy útiles para realizar suaves masajes para destensar contracturas leves y con gran efecto relajante. Lógicamente, primero hay que utilizar un poco de aceite para que tenga un efecto lubricante y que el contacto de la piedra con la piel no sea erosivo ni abrasivo. Ciertas algas tienen también un efecto importante sobre la piel, sumado al efecto del agua y del sol. Las pequeñas conchas marinas que nos encontramos pueden ser también útiles para realizar suaves masajes sobre la piel, estimulando el flujo de sangre y linfa. El efecto ondulatorio de las olas del mar, y los “golpecitos” que dan en la zona en que rompen tiene un efecto muy interesante sobre el sistema circulatorio de las piernas. Además, algunos expertos apuntan que tiene cierto efecto anticelulítico, en conjunción con las propiedades oligominerales de la propia agua. Las tierras arcillosas bañadas de agua de mar que hay también en algunas playas tienen excelentes cualidades ante algunos problemas de piel. Como podemos observar, todo lo enumerado es muy fácil de encontrar, sencillo de utilizar y barato. Si a ello le sumamos los efectos tan beneficiosos que tiene comer ciertas algas y pescados nos damos cuenta que el mar y los elementos que le rodean son una fantástica rebotica. Y todo ello considerando que sus posibilidades son casi ilimitadas considerando que los mares y océanos no están casi explorados y que los científicos apuntan a que esconden verdaderos tesoros para la salud.

Art. 190/373 (10-07-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza)


CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS

Estamos en el año 2005, y vivimos en una sociedad moderna, incluso muy futurista comparándola con la sociedad de la década de los años cincuenta del siglo XX. El mundo ha evolucionado mucho en un siglo y la electricidad ha sido uno de los mayores inventos y logros del ser humano. Actualmente, no podemos entender una vida sin ella y sin el sinfín de instrumentos electrónicos que usamos cotidianamente. Televisores, teléfonos móviles, ordenadores conectados mediante redes WiFi, conexiones inalámbricas por ondas de radio o  bluetooth – incluso por satélite como los GPS -, neveras, lavadoras, home cinema, aires acondicionados, DVD´s,… la lista es interminable y todo alimentada con nuestra querida electricidad.
Cada casa y cada oficina de cada ciudad moderna del mundo dispone de un gran surtido de gadgets a los que utilizamos casi diariamente, y esto tiene consecuencias sobre nuestro cuerpo. Un aparato eléctrico, sea inalámbrico o no, irradia un campo electromagnético, es decir, eléctrico y magnético. Dependiendo de su intensidad distancia y tiempo de exposición puede alterar el funcionamiento de nuestras células. En el mundo, existen campos eléctricos y/o magnéticos naturales como el que se produce en las tormentas, en las tormentas solares, el que producen los polos terrestres o incluso los yacimientos de minerales ferromagnéticos. En el otro extremo tenemos los artificiales producidos por generadores o centrales eléctricas que a su vez alimentan a aparatos y electrodomésticos que irradian a su vez más pequeños campos electromagnéticos. Éstos pueden ser de alta frecuencia o baja frecuencia, pero incluso en el caso de los de baja frecuencia artificial sobrepasa enormemente la intensidad de los campos naturales. En las últimas décadas han incrementado enormemente, en una progresión que continúa aumentando, el volumen y la potencia de estos campos, en especial en las zonas urbanas. Cada día estamos expuestos a ellos más tiempo y en mayor cantidad.
Según estudios realizados en las últimas décadas, esto puede provocar cambios en el funcionamiento biológico de nuestro metabolismo, alterando reacciones atómicas y moleculares. Tal como enumera el Geobiólogo Mariano Bueno en su ya famoso libro “El Gran Libro de la Casa Sana”, los efectos a una exposición prolongada puede dar lugar a: “cambios en la temperatura de la piel o el cuerpo, alteración en los electrólitos de la sangre, dolor muscular en las articulaciones, alteraciones en la visión de los colores rojo-verde, fatiga, cambios en los potenciales evocados, falta de apetito, influencia en el sistema nervioso central, estrés, disminución en el número de plaquetas en sangre”. Parece ser que incluso los campos electromagnéticos débiles pueden ser peligrosos alterando la composición de la sangre, aumentado la producción de cortisona, subiendo la tensión arterial y predisponiendo a desestabilizar principalmente las funciones cardiovasculares, neuroendocrinas y gastrointestinales. Su exposición produce un gran debilitamiento del sistema inmunitario a la vez que sobreesfuerza las glándulas suprarrenales, produciéndose un efecto al que han denominado electroestrés. Ciertos estudios, que han provocado mucha controversia, afirman que hay una incidencia directa entre ciertos tipos de leucemia y la exposición de las personas enfermas a enormes campos electromagnéticos ocasionados por vivir demasiado cerca de ciertas instalaciones eléctricas. Otros estudios demuestras que mujeres expuestas a largas horas de trabajo en ordenador o que utilizan asiduamente mantas eléctricas suelen desarrollar una mayor predisposición a tener abortos. Parece ser que las altas y bajas frecuencias artificiales favorecen el desarrollo de células tumorales. Pero claro, hay que tener en cuenta también otros factores como la predisposición genética, el estilo de vida (sedentario, fumador…), el tipo de alimentación, etc. Actualmente, uno de los mayores problemas es la que ocasiona el vivir cerca de líneas de alta tensión.
Efectos más típicos son: cambios de humor, migrañas, estrés, depresiones sin causa aparente, insomnio, falta de concentración, nerviosismo, cansancio o incluso agotamiento (sin motivo aparente), hipercolesterolemia, dolores musculares o articulares, acúfenos, etc. A nivel práctico, hay una serie de consejos que puede ayudar a solventar muchos de los problemas que los campos electromagnéticos artificiales nos pueden ocasionar. En primer lugar, es una muy mala idea comprar o alquilar una casa que esté cerca de una central eléctrica, torres de alta tensión o tendidos eléctricos de ferrocarriles. Los lugares de reposo como los dormitorios tendrían que estar exentos de ordenadores, televisores, altavoces, etc… y vigilar que en la parte externa de la vivienda no exista un transformador cerca del dormitorio. Evitar enchufes, radiorrelojes y móviles en las mesillas de la alcoba o en la cabecera de la cama. Vigilar que la instalación eléctrica de la vivienda u oficina esté en perfecto estado, sin cables pelados y con conexión a tierra. Los aparatos que no utilicemos tenerlos desenchufados y evitar en lo posible los electrodomésticos que generan campos electromagnéticos por motor eléctrico giratorio como los secadores de pelo y las batidoras.
La tecnología y la electricidad nos ha dado mayor bienestar en nuestras vidas, pero henos de ser conscientes de sus efectos negativos y tomar precauciones para ello.

Art. 196/373 (21-08-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza)


LOS 10 PRINCIPIOS DEL TAI CHI

Aprovechando que la semana próxima los isleños Pitiusos contaremos con la excepcional visita y enseñanzas del Gran maestro Fu Sheng Yuan (actual Guardian del estilo Yang de Tai Chi), he creído oportuno profundizar para un mejor entendimiento de la milenaria disciplina del Tai Chi. Para ello, he vuelto a contar con la inestimable ayuda y asesoramiento de Juanjo Torres instructor de Tai Chi, Chi Kung y Kung-Fu y representante de las Artes Marciales Chinas FBK que imparte sus clases en los dojos Budoka.
Como recordarán, el Tai Chi es un arte milenario que tiene sus raíces en las artes marciales internas chinas, y que a la vez tiene efectos muy positivos para la salud tanto física como psicoemocional. Como resumen diremos que confiere fortaleza a los músculos a la vez que da flexibilidad a éstos y a las articulaciones, mejora la función cardiovascular, el sistema inmunológico y neuroendocrino; así como favorece la memoria, concentración y la relajación. Pero el Tai Chi no se limita únicamente a realizar una serie de movimientos estéticos y lentos de forma encadenada. Para realizar este sistema de una forma correcta, hay que tener en cuenta sus 10 principios fundamentales, inherentes a su práctica. Sin estos principios, las características y cualidades únicas que ofrece el ejercicio de esta disciplina china no se cumplen y deja de ser el verdadero Tai Chi para convertirse solamente en una mera tabla de ejercicios coreografiados. Muchas personas que practican esta gimnasia china desconocen, han olvidado o no le confieren la importancia que realmente se merece la aplicación de estos principios en cada momento del entrenamiento.
Estos 10 principios son los siguientes: 1) Mantener la cabeza erguida. El cuello debe estar en todo momento recto, relajado y con capacidad de movilidad para favorecer la correcta y fluida circulación de sangre y Qi (energía) al área de la cabeza. Con esto se consigue también mantener el espíritu atento, arraigado y fuerte, así como nutrir el orificio puro que confiere mejora en la concentración y memoria. 2) Mantener el pecho relajado y la espalda recta. En este punto el pecho no debe sobresalir, ¡no hay que sacar pecho en plan militar! A la vez la espalda no tiene que estar curvada sino recta pero relajada. Con ello se mejora la postura y la respiración. 3) Mantener flexible la cintura. La cintura es desde el lugar desde donde se dirigen los movimientos, por lo que no puede estar rígida sino flexible y móvil. De esta forma los movimientos tienen arraigo, fuerza y son más dinámicos. Estos tres primeros puntos tienen una estrecha relación con el aspecto más físico y posturológico de esta disciplina. 4) Distinguir entre lo sólido y vacío. Este punto está muy relacionado con el concepto de Yin – Yang y el movimiento con traslación de peso. La repartición del peso entre las piernas o pies ha de ser en todo momento que uno este en vacío (sin peso – Yin) mientras que el otro está en sólido (con peso – Yang). No se puede apoyar en sólido, sino que más bien siempre primero se apoya en vacío antes de realizar el paso. Al cambiar de peso se va de vacío a sólido. 5) Mantener relajados los hombros y los codos. Si existe tensión y rigidez en los hombros y codos la expresión de los movimientos y el Qi es menos fluida, dinámica y suave, es decir más bruta y forzada. Los codos tienen que estar apuntando hacia abajo, y no abiertos, a la vez que los hombros deben estar muy relajados. Este punto tiene relación con otro aspecto físico motriz. Todo ello es importante para que el movimiento sea como una ola de mar que va de los pies a las manos pasando por los hombros y los codos, dirigido por el abdomen; a la vez que permite que el Qi y la sangre fluya con facilidad formando un movimiento dinámico y suave pero con fuerza. 6) Utilizar la concentración de la mente para mover el cuerpo de forma inteligente. Este es un aspecto más mental (Shen). Tiene relación con trabajar desde una perspectiva de biomecánica correcta a la vez que este principio engloba a otros. Tiene que existir una armonía entre el aspecto externo e interno. El aspecto interno permite armonizar las mente y las emociones con el Qi centrándose en lo que se hace en eso momento. El aspecto externo permite mover las extremidades, el tronco y la cintura pero de forma unificada; formando parte de un engranaje, de un todo donde las diferentes piezas individuales tienen que funcionar perfectamente y trabajar en armonía para que surja un perfecto movimiento global. Cuando se consigue esto se logra que cada punto del cuerpo que se mueva se realice con “conciencia”, con intención. 7) Coordinar la parte alta y baja del cuerpo. Este también es un aspecto motriz. Todos los movimientos se inician en la parte baja –la raíz, los pies- y va ascendiendo hacia la cintura –que lo dirige- y se expresan en las manos. 8) Unificar lo externo y lo interno. La mente tiene que estar en estado de meditación, completa introspección, mientras que el cuerpo se esta moviendo y se enfoca hacia fuera. Hay que recordar que el Tai Chi es un arte marcial, por lo que no puede perder la perspectiva de la Guardia. Cuando se consigue que la mente esté en completa meditación mientras que el cuerpo está realizando un movimiento de forma perfecta y teniendo en cuenta los puntos anteriores se ha conseguido traspasar una gran barrera de evolutiva. 9) Buscar la continuidad y fluidez del movimiento. La forma está compuesta por 84 secuencias que equivalen aproximadamente a 20 minutos de práctica. Aunque esté formado por casi un centenar de secuencias se interpreta y practica como si fuera un solo movimiento, sin interrupciones. 10) Buscar la serenidad en el movimiento. El movimiento tiene que ser como las aguas de un río tranquilo, y la meta – actitud como una montaña fuerte y sólida.
Existen además, 3 preceptos esenciales que van más allá de los 10 principios y que son: 1) Relajación del cuerpo. Todos los movimientos que se efectúan tienen que realizarse de forma relajada. Las articulación nunca tienen que quedar extendidas o hiperextendidas, sino más bien redondeadas (semiflexionadas). Esto permite que se facilite la circulación de Qi y sangre (Xue), y que se nutran más correctamente zonas que en otras condiciones estarían mal sustentadas como es el caso de las articulaciones. Esto solo se consigue si se realizan los movimientos de forma muy relajada. Solo que exista un poco de tensión, ya no se consigue llegar a esa profundidad de nutrición, irrigación y trabajo. 2) Firmeza del Qi. Aquí hace referencia al término medio en la amplitud del movimiento. Si es muy abierto y con posiciones muy amplias, el Qi se dispersa. Si se trabaja muy cerrado y cerca del cuerpo, el Qi no puede fluir bien y se bloquea. Hay que buscar un término medio para focalizar y saber en todo momento donde se tiene el Qi. 3) Concentración de la mente. La meta es unificar lo externo y lo interno. Todos estos conceptos y preceptos tienen que ser aprendidos, practicados y asimilados para que el Tai Chi sea realmente Tai Chi. Aunque suelen irse explicando y actualizando conforme el alumno va aprendiendo la forma, perfeccionándose y evolucionando también es verdad que muchas personas no le confieren la importancia y dedicación dado el pensamiento cartesiano y a la ley del mínimo esfuerzo que caracterizan la mentalidad occidental.
El Tai Chi es armonía en movimiento, es meditación en movimiento. En breve, tendremos la oportunidad de iniciarnos o perfeccionarnos en esta disciplina y conocer de primera mano estos importantes principios y preceptos de la mano directa del gran Fu Sheng Yuan.

Art. 201/373 (25-09-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza)


LA COCINA MACROBIÓTICA

En el mundo existe un gran número de estilos y tendencias gastronómicas y alimentarias. Esta diversidad es fruto tanto de la cultura de la zona, como del estilo de medicina tradicional que se practica, así como la influencia de las tendencias religiosas, filosóficas o éticas. Los alimentos utilizados, las formas de elaboración de los platos, las técnicas culinarias y la finalidad de dicha alimentación pueden ser dispares y muy diferentes de unos estilos a otros. Hoy hablaremos de la dieta macrobiótica, y que tanto auge tuvo años atrás.
La dieta macrobiótica tiene sus orígenes en Japón y su fundador fue el sr. George Oshawa. La finalidad de este tipo de alimentación va más allá de la mera acción de comer por necesidad, sino que buscan mantener fuerte y equilibrada la mente y el cuerpo a través del equilibrio en la alimentación. La idea de que la alimentación puede influir sobre la salud se remonta a muchos siglos atrás, y podemos observar que muchas culturas ancestrales, entre ellas la china y la griega, tenían muy claro la influencia de la alimentación sobre la salud, las enfermedades y el equilibrio de la persona. Como la dieta macrobiótica se fundamenta en la medicina oriental y su filosofía, los alimentos los dividen en la polaridad Yin-Yang. Hay alimentos que son considerados Yang, es decir, que su Qi-energía es caliente y tiene acción tonificante. Otros alimentos son considerados Yin, es decir, su Qi es frío y tiene acción dispersantes, relajante, ralentiza ciertas funciones. Entre los alimentos Yang tenemos como ejemplos: los cereales, la carne, el pescado, las legumbres, la sal…; y entre los alimentos Yin tenemos: los lácteos, las frutas, el azúcar, la miel, verduras y hortalizas (patatas, berenjenas, tomate…), el alcohol… Para saber utilizar la dieta macrobiótica, uno tiene que tener ciertas nociones de medicina oriental ya que su finalidad hace que la dieta se personalice según cada individuo. Si un individuo tiene una tipología concreta con características Yin-Yang, y presenta ciertas alteraciones o enfermedades que también tienen características Yin-Yang, la persona tendrá que afinar en el tipo de dieta (los alimentos seleccionados, el tipo y tiempo de cocción, la distribución a lo largo del día, etc.) según sus características personales, el lugar donde viva y la estación del año. También es verdad que existen unos fundamentos muy básicos (dieta estándar) que iría bien para cualquier persona. En la dieta macrobiótica no se utilizan alimentos refinados o procesados como el pan blanco y otros elementos que utilicen harina refinada (pastelería y bollería industrial, pastas…). Tampoco utilizan: alcohol, refrescos azucarados, azúcar blanco, embutidos y carne en general. La macrobiótica es un sistema alimentario básicamente vegetariano ya que no suelen utilizar carne, huevos y lácteos. Aunque no consumen una gran variedad de pescados sí que utilizan algunas especies concretas, aunque no como algo habitual. También limitan el consumo de verduras y hortalizas (nunca crudas) para la elaboración de ensaladas y la fruta se consume siempre cocida. Le confieren una gran importancia a la utilización diaria de las algas dada su gran riqueza nutricional y sus excepcionales características. También da gran importancia a la utilización diaria de la gran variedad de cereales que existen, siempre integrales y de cultivos naturales. El miso, el Tempeh, el seitan y el tofu (además de las legumbres) son alimentos de gran riqueza proteínica y vitamínica que utilizan para sustituir las deficiencias que puede ocasionar la dieta vegetariana. Las bebidas que se utilizan son principalmente agua e infusiones de plantas, especialmente los diferentes tipos de té. La persona que cocina también es parte importante ya que se considera un acto muy importante y respetuoso, y casi se considera el acto de cocinar y preparar los platos como una especie de meditación. Se intenta utilizar instrumentos de madera para remover los alimentos ya que al metal se le considera que puede cambiar la naturaleza y característica de los alimentos, hecho que coincide con una de las teorías de la dietética china de la medicina tradicional china. La dieta macrobiótica tiene sus ventajas pero también inconvenientes. Hay que conocer bien la naturaleza de los alimentos para poder compensar las deficiencias que puede ocasionar las restricciones de ciertos tipos de los. También se ha dado el caso en algunos lugares donde había personas que intentaban difundir este tipo de dieta pero de una forma muy purista y extremista, llegando casi al extremo del sectarismo. Por lo demás, la dieta macrobiótica es interesante y se podría introducir a nuestra dieta mediterránea. Por ejemplo, realizar una semana al mes de este tipo de dieta. Tomar conciencia de lo que comemos y conocer un poco más nuestro cuerpo y mente, así como las cosas que la influencian – como la alimentación – haría que valoráramos más ciertos aspectos cotidianos como por ejemplo nuestra forma de comer.

Art. 202/373 (02-10-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza)


EN BUSCA DE LA ETERNA JUVENTUD

Desde la noche de los tiempos, el ser humano ha buscado la forma de burlar a la muerte y alargar al máximo el tiempo de vida. Buscar la fuente de la eterna juventud ha sido y es motivo de leyendas, especulaciones y “negocios”.
En los últimos años, se ha avanzado bastante en el tema pero lejos del sueño de la inmortalidad. Un hecho que puede sorprender a muchas personas es el de la edad máxima biológica que tiene el ser humano. Según apuntan algunos expertos, el organismo humano está biológicamente preparado para vivir en buen estado aproximadamente entre los 120 y los 130 años. Todo el tiempo que se resta a la media de esperanza de vida actual es debido a diversos factores, donde los más importantes son: el tipo y calidad de la alimentación, la contaminación circundante (aire, pinturas, electromagnética…), el estrés, la actividad física - sedentarismo y el equilibrio psicológico. En ciertos lugares del Cáucaso, de la zona del Himalaya y África hay poblados donde sus habitantes viven en buen estado hasta los 120-130 años; llevan un estilo de vida tranquilo, viven en lugares apartados y limpios, son prácticamente vegetarianos, trabajan la tierra (no son sedentarios)…
Según el investigador Jonas Frisen (biólogo celular del Instituto Karolinska de Estocolmo), las células se van regenerando a lo largo de la vida… “la edad promedio de todas las células de un adulto pueden tener de 7 a 10 años, pero la gente se comporta según su edad de nacimiento y no según la edad de sus células, y son pocas las células que viven desde el nacimiento hasta la muerte…”. Y sigue exponiendo “Los huesos se renuevan permanentemente y el esqueleto se reemplaza cada diez años en adultos; como excepción las neuronas del córtex cerebral, las células del lente de ojo y las células musculares del corazón duran toda la vida.... entonces cabe preguntarse...?. Si el cuerpo permanece joven y vigoroso y es capaz de renovar sus tejidos, porqué la regeneración no continúa eternamente...?, aun así el mayor impedimento es lograr la inmortalidad ya que nada es eterno aunque muchos científicos piensen que el cuerpo es una estructura de permanente renovación” (www.noticias.com) Aquí nos encontramos que uno de los mayores enigmas o paradoja de los últimos tiempos. Realmente nuestro organismo tiene esta capacidad y tenemos que romper con la idea presupuesta de que tenemos las mismas células que el día que nacimos pero maduradas; recordemos que como excepción están las neuronas del córtex cerebral, las células del lente de ojo y las células musculares del corazón y que puede ser que la degeneración de éstas provoque el colapso final de todo el resto del cuerpo, aunque esté en relativo buen estado ocasionando la forzada muerte orgánica en un momento determinado. Si el corazón y el cerebro no funcionan, no hay nada que hacer. Aunque las comparaciones no siempre son acertadas, diríamos que es como si a un flamante Rolls-Royce o Bentley perfectamente bien conservado se le quemara el motor y el circuito eléctrico. Constantemente nos estamos renovando pero como todo en la naturaleza, somos perecederos. Existe este umbral que no podemos traspasar pero que si se puede trabajar para llegar a la máxima edad posible y con el mejor estado físico y psicoemocional. Puede que sorprenda el descubrimiento efectuado por los científicos, aunque seamos de edad adulta, la mayoría de nuestras células no tienen más de 10 años.
Pero parece ser que el problema principal es que a lo largo de los años, el ADN va sufriendo mutaciones. Estas mutaciones pueden hacer que el proceso regenerativo sea menos efectivo, además de crear ciertas células malignas que el cuerpo no es suficientemente capaz de destruir. Otros expertos apuntas al ADN mitocondrial como causa del problema o a la teoría de que las células pierden capacidad de regeneración con los años. Sea cual sea el motivo, unos de los principales causantes tanto de la degeneración y mutación del ADN -como del envejecimiento precoz- son ya los tan conocidos radicales libres. Algunos expertos apuntan a que la principal forma de abordar el problema es evitando en lo posible las oxidación de las células que provoca su degeneración y la alteración de su material genético. Para ello, los antioxidantes vuelven a ser los protagonistas. De entre todos los conocidos parece ser que el más potente, y a la vez menos conocido y utilizado es la catalasa. Esta enzima antioxidante está presente principalmente en los vegetales que pertenecen a la familia de las coles, las frutas de color rojo o moradas, las verduras de hoja verde y los cítricos. Pertenece al grupo de enzimas que tienen esta finalidad, como el superóxido dismutasa (SOD), glutatión peroxidasa (GPX) y el glutatión (GSH). La importancia de la catalasa, al igual que los otros antioxidantes enximáticos, radica en que su acción se centra en el interior de la célula (en las mitocondrias y en el núcleo) protegiendo al ADN del ataque de los radicales y su posible mutación. Muchos otros antioxidantes tienen limitada su acción al exterior (plasma y paredes extracelulares). Los antioxidantes enzimáticos y no enzimáticos actúan en cooperación para trabajar dentro y fuera (alrededor) de las células evitando la oxidación de las diferentes partes de ella.
Si se consiguiera realizar esto de forma continuada (trabajo preventivo) se conseguiría retrasar el deterioro de los mecanismos de regeneración celular, disminuirían las mutaciones de ADN, y las neuronas del córtex cerebral y el músculo cardiaco estarían más tiempo en buenas condiciones. Como consecuencia de ello, se alargaría el tiempo y la calidad de la vida enormemente. Las investigaciones están dirigiéndose hacia este rumbo y en un futuro puede que los seres humanos no consigan ni la inmortalidad, ni vivir tanto años como ciertos personajes bíblicos, pero sí sobrepasar cómodamente el siglo de vida.

Art. 203/373 (09-10-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza)


¡MEN SANA!

La mente es uno de los grandes territorios que aún está en los inicios de su exploración y comprensión. La humanidad ha evolucionado de forma que su capacidad craneal, así como el tamaño y complejidad del cerebro han ido aumentando con el paso del tiempo. Desde conductas más instintivas a otras mucho más organizadas y racionales, desde la comunicación más puramente gestual a la matemática o musical, la comprensión de leyes físicas, el arte… El ser humano siempre ha tenido la inquietud del conocimiento gracias a su naturaleza curiosa. Incluso el nombre de nuestra especie “Homo Sapiens” denota nuestra supuesta naturaleza. El ser humano ha llegado a donde está gracias a siglos de desarrollo intelectual – mental fruto de una conciencia colectiva que se dirige hacia entrar en territorios inexplorados y comprender los desconocido.
A lo largo del tiempo, se han escrito innumerables obras que abarcan muchos campos del saber fruto de experiencias, reflexiones, investigaciones, etc. Algunas de ellas se han encontrado o rescatado, otras se han perdido o cautelosamente guardado –por ejemplo en ciertas bibliotecas secretas-, y muchas otras han sido intencionadamente destruidas siendo una verdadera atrocidad para la cultura y la capacidad de desarrollo humano. Recordando películas Fahrenheit 451 o Equilibrium a uno le da mucho que pensar sobre las tendencias a las que nos llevan nuestras sociedades. “El conocimiento es poder… la información es poder”, esta es una frase ampliamente conocida y por ello “peligrosa”.
Desde tiempos muy antiguos, el conocimiento se ha intentado salvaguardar, proteger u ocultar de la población para estar al abasto de unos pocos. Estas personas solían pertenecer generalmente a las clases políticas y religiosas – eclesiásticas y este hecho se ha producido en casi todas las culturas y en todos los tiempos. Mantener a una población inculta hace que sea mucho más moldeable, influenciable y controlable. Si uno se detiene a pensar un poco en la historia y los sucesos que en ella se han producido se llegan a ciertas conclusiones ciertamente irritantes, a lo que automáticamente aparecen ciertos interrogantes de difícil respuesta. ¿Qué derecho tienen ciertas organizaciones políticas, religiosas o incluso científicas de guardarse para sí conocimientos que pueden ampliar nuestro desarrollo emocional e intelectual?, ¿quién les ha autorizado a decidir quién debe poseer esa información y quién no?, ¿con qué derecho se creen de encerrar y ocultar a los ojos del mundo obras maestras de la ciencias, la filosofía, el arte…? quiénes se piensan que son para ocultar descubrimientos históricos, científicos o tecnológicos? Me imagino que la arrogancia, el creerse superior, el ego y el miedo son las bases de todas esas organizaciones que privan al mundo de lo que por derecho les pertenece.
En la actualidad, esta tradición se ha mantenido y lo que antes eran estrategias por mantener el lenguaje culto del latín o el griego al alcance de unos pocos, ahora se han transformado en campañas de desinformación y “atontamiento”. Las realidades de lo que acontece en el mundo están absolutamente manipuladas a conveniencia desde las propias fuentes hasta los medios de comunicación que los transmiten. Las vidas de las personas están inundadas de programas de televisión de prensa rosa y cotilleo, reality shows, y deportes de masas. Durante ciertas horas al día de cada día existen cien millones de personas en el mundo viendo una caja que emite imágenes y sonidos de programas telebasura que reducen nuestra capacidad cerebral a un encefalograma plano. ¿Por qué los programas, películas, series, entrevistas, documentales… interesantes los hacen a las dos de la mañana y/o tienen tan poca audiencia? No nos engañemos… “los plebeyos” también tenemos culpa de esta situación ya que la nutrimos y ayudamos a mantener. La mente, el intelecto – en equilibrio con las emociones – es algo que tendríamos que cultivar continuamente tanto para bien personal como de colectivo y especie.
No podemos pretender ser un individuo completo, sano y equilibrado si renunciamos a ella. Si contemplamos a una persona como un todo, podemos observar que poseer un sistema inmunológico fuerte, una musculatura bien desarrollada, un sistema cardiovascular eficiente, etc. se fundamenta en una buena herencia genética, unos buenos hábitos de vida, una buena alimentación, etc. Pero para que nuestro cuerpo esté en salud, nuestra mente y nuestras emociones también tienen que ser trabajadas, nutridas, forzadas a que evolucionen y mejoren. No hay mejor ejemplo representativo que lo que simboliza la famosa frase de “Men sana in corpore sano”. Por ello, uno de los mejores ejercicios para ello es PENSAR, plantear interrogantes a las cosas, filosofar, buscar respuestas a lo que no entendemos, “estrujarnos los sesos”… y no creernos las cosas a la primera porque alguien lo ha dicho. Tenemos que utilizar la lógica, el sentido común, aprender a interpretar las sensaciones. Sin una mente fuerte y sana no podemos tener un cuerpo sano y no podemos ser seres completos. Tal vez tendríamos que replantearnos ciertas bases y empezar a comportarnos un poco más como “vulcanianos” y menos como “ovejas”.

Art. 209/373 (20-11-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza)


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