Fisioterapia y Rehabilitación Ibiza

¿QUÉ ES LA FISIOTERAPIA Y PARA QUE SIRVE?

La fisioterapia es una rama de las ciencias de la salud que se dedica a la prevención, tratamiento o rehablitación de diversas lesiones, alteraciones y enfermedades; relacionadas principalmente con el sistema osteoarticular, muscular (tanto musculoesquelético como ciertos músculos orgánicos), tendinoso, neurológico...

Pretende conseguir la restauración de las funciones pérdidas para que la persona pueda llevar a cabo sus actividades diarias de la mejor forma posible. En el caso de que queden secuelas o discapacidad, ayudar a la persona a que se adapte lo mejor posible a sus nuevas circunstancias respecto a su vida cotidiana.

 

¿QUÉ MEDIOS UTILIZA?

La fisioterapia se vale de técnicas, aparatos y actuaciones a través de medios físicos tales como:


- Masoterapia o masaje terapéutico
-
Drenaje linfático, masaje transverso profundo...
- Ejercicios terapéuticos
- Estiramientos y trabajo de cadenas musculares
- Electroterapia
- Punción seca
- Cinesiterapia o tratamiento mediante movimientos del cuerpo
- Termoterapia o terapia con calor
- Crioterapia o terapia con frío


- Terapia con ultrasonidos, láser y magnetoterapia
- Hidroterapia o técnicas con agua
- Terapia con ventosas
- Vendajes funcionales
- Kinesiotaping
- Reeducación postural Global
- Técnicas específicas como Kabat, Bobath, Sofrología, etc.
- Poleoterapia y mecanoterapia


¿QUÉ TRATA? (directa o indirectamente)


- Lesiones deportivas, profesionales, etc: tendinitis, contracturas, esguinces, sobrecargas, roturas fibrilare, desconpensaciones biomecánicas...
- Dolores, tensión y contracturas musculares por mala higiene postural: espalda, cervicales, lumbares...
- Lesiones de la columna vertebral o relacionadas con ella: lumbalgias, ciática, lumbociática, dorsalgias, cervicalgias, cifosis, escoliosis, hiperlordosis, hernia de disco, dolores de cabeza, mareos, vertigos...
- Lesiones traumatológicas: Luxaciones, subluxaciones, fracturas...
- Lesiones articulares funcionales, degenerativas o inflamatorias: Artrosis, artritis, bloqueos articulares...
- Lesiones neurológicas: distrofias musculares, hemiplejias...
- Incontinencia urinaria
- Terapia miofascial: Libración miofascial...
- Lesiones de la A.T.M.: bloqueos, tensión por estrés, bruxismo...
- Rehabilitación general y post-operatoria
- Preparación pre-operatorio
- Drenaje linfático post-operatorio de liposucciones o lipoesculturas

ARTÍCULOS RELACIONADOS CON LA FISIOTERAPIA

LA SALUD DE NUESTRA ESPALDA

La espalda es una parte muy relevante de nuestro cuerpo. El conjunto que forman sus músculos nos proporcionan estructura, sostenimiento, protección y capacidad de movimiento. Es un eje primordial de nuestra anatomía y fisiología, y atenderla tendría que ser una de nuestras prioridades. Pero cuando nos referimos a cuidar nuestra espalda no tenemos que limitarnos exclusivamente a ella. Para ello, tenemos que entender el concepto de “cadena muscular posterior”. Con ella nos referimos a todos los músculos situados en la parte posterior de nuestro cuerpo, es decir, todos los músculos comprendidos desde la planta de los pies a la musculatura cervical, pasando por el tríceps sural - soleo, los isquio-tibiales, los glúteos, el cuadrado lumbar, las dorsales, los romboides, los serrato, los trapecios … solamente por nombrar algunos. Todos ellos conforman la denominada “cadena muscular posterior” que son una serie de músculos encadenados e interconectados que forman – para simplificar la idea – como una fila de fichas de dominó. La estabilidad de uno influencia directamente sobre músculos de la cadena que están a continuación, cercanos o a más distancia. Por ello, para que nuestra espalda esté fuerte, flexible y relajada tenemos que tener también los músculos de los glúteos y piernas fuertes, pero flexibles, y con un equilibrio de tono y funcionalidad entre los integrantes de la cadena.
Uno de los factores más frecuentes de baja laboral son por dolores de espalda (lumbagos, dorsalgias, tortícolis…). Existen diversas causas. Uno de los motivos principales es por mala higiene postural. Formas incorrectas de sentarse, levantar peso o hacer las camas, andar “jorobado” o con la cabeza hacia delante, etc. son ejemplos de ello. Otra causa importante es el de tener problemas en los pies. Tener demasiado puente o pie plano, pisar incorrectamente, llevar un mal calzado, etc. crea desequilibrios en la biomecánica del pie y por efecto de la “cadena muscular posterior” puede crear tensiones en ciertos músculos de las piernas y glúteos desembocando en grandes manifestaciones en la espalda. El sobrepeso, el sedentarismo (ausencia de actividad física) o el exceso de trabajo que implique los músculos de la espalda son otros motivos de gran relevancia. No podemos olvidarnos de los aires acondicionados que con las frías temperaturas a los que se llegan en ciertos despachos son motivo de muchas tortícolis de verano. Después podemos hablar de causas hereditarias y traumáticas. En ocasiones, por nacimiento o fruto de algún accidente pueden aparecer ciertas alteraciones músculo-esqueléticas: tener una pierna un poco más corta que la otra, hernia o profusión discal, pequeñas desviaciones del eje en alguna vértebra, escoliosis, hiperlordosis, cifosis, etc. darán lugar también a manifestaciones en la espalda. Todo ello, origina dos de las principales manifestaciones en esa zona anatómica: contracturas y dolor. Por un lado, el dolor hace que nuestra calidad de vida empeore y nos limita en muchas actividades. Además, para compensar dicho dolor en muchas ocasiones adquirimos ciertas posiciones corporales compensatorias que aún nos perjudicarán más a la larga. Por otro lado, las contracturas - grandes causantes de dolor - pueden provocar bloqueos de diafragma y presión en ciertos nervios raquídeos, así como vasos sanguíneos, ocasionando secundariamente dolores de cabeza, variaciones en la frecuencia y capacidad respiratoria, palpitaciones, ansiedad, astenia, insomnio o sueño poco reparador, etc. En deportistas, estos dolores y contracturas pueden ocasionar una gran disminución de su rendimiento tanto físico como técnico. Por todo ello, cuidar y mantener sana nuestra espalda es de gran importancia.
Para ello, existen profesionales que directamente o indirectamente nos pueden ayudar en gran medida. Dependiendo de la causa y la forma de abordar el problema se puede recurrir a traumatólogos, fisioterapeutas, osteópatas, masajistas deportivos (en el caso de que no exista una lesión o patología de base) y/o podólogos. Un estudio biomecánico y posturológico sería una de las primeras pautas a realizar. En el caso de que sea necesario e indicado un reequilibrio vertebral con suaves manipulaciones osteopáticas son una buena opción, conjuntamente con un tratamiento fisioterápico con electroterapia y masoterapia. ¡ Y cómo no! enfatizar que un buen masaje realizado por un profesional cualificado es una de las mejores formas de relajar las contracturas y secundariamente disminuir el dolor, siempre y cuando no esté contraindicado por algún motivo. La espalda es uno de nuestros ejes y su equilibrio, su salud, debe tenerse muy en cuenta. Recordar que una buena prevención nos puede salvar de futuras lesiones y molestias engorrosas.

Art. 182/373 (15-05-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

LA HIGIENE POSTURAL

Cada día realizamos un gran número de actividades dentro de nuestra vida cotidiana tanto en el trabajo como en la casa, el gimnasio, etc. Acciones tan presuntamente sencillas y habituales como andar o levantarse de una silla, o incluso la forma en que uno está tumbado en el sofá pueden influenciar sobre nuestro esquema corporal y llegar a marcar una tendencia a padecer ciertas alteraciones o enfermedades.
Muchas personas, suelen sufrir ciertos malestares que generalmente están relacionados con la esfera músculo-esquelética. Se quejan de tensión en la zona de las cervicales, en los trapecios, sobrecarga en las lumbares o en el tendón del bíceps, dolores en las rodillas, incluso ciertas migrañas o tendencia a padecer tortícolis o lumbagos. En muchas ocasiones, no se encuentra una causa aparente a la aparición de dicho malestar. Luego acuden al médico de cabecera, nos ofrece un tratamiento que resulta ser positivo pero luego… al cabo de las semanas o los meses vuelve a aparecer el mal. Existe un concepto que la mayoría de personas desconocen, o si lo conocen no lo tienen integrado, y es el de la higiene postural.
Un hecho que suele ocurrir es que intentamos cuidarnos referente a nuestra forma de alimentarnos y nuestra propia imagen… ¿pero lo hacemos también respecto a la estructura de nuestro cuerpo? La respuesta es indudablemente no. Por regla general, no se suele prestar la más mínima atención a la forma en que uno realiza los actos corporales de la vida diaria. Y realmente, esto influye muchísimo en el desarrollo de muchos malestares que tendrían una muy fácil solución si uno prestara un poco de atención a su cuerpo y a la forma en que hace las cosas.
Para empezar, un pilar básico es el de los pies. La mayoría de la población tiene problemas en la forma y la biomecánica de los pies. Como consecuencia, cuando estamos de pie (algunas personas muchas horas al día) o andamos, se pisa desequilibradamente y esto hace que nuestro cuerpo tenga que compensar a través de los diferentes grupos musculares este problema. Como consecuencia, aparecen problemas generalmente en las rodillas, caderas y espalda, con dolores que en muchas ocasiones pueden llegar a ensombrecer nuestra calidad de vida. Como solución, ir a visitar al médico especialista para que realice un estudio por si tenemos alguna lesión en la zona donde nos duele, y al podólogo para investigar e intentar corregir la biodinámica de nuestros pies, que son nuestro punto de apoyo y tienen mucha más importancia de lo que la mayoría piensa. Otros factores que influyen mucho son por ejemplo la forma en que andamos (si vamos en posición “jorobada” o no), si nos sentamos correctamente en la silla o el sofá, el tipo de colchón en el que dormimos, el tipo de calzado que llevamos, la forma en que nos levantamos del sofá o de la cama, o incluso cómo levantamos peso (en especial para los trabajadores tipo transportistas, albañiles, etc.). La posición que adoptamos cuando se plancha o se lavan los platos (altura de la pica o la tabla de planchado), la forma de realizar las camas o incluso el sistema en que realizamos los ejercicios de gimnasia (también si se realiza calentamiento, estiramientos…) influencian sobre nuestra higiene postural. Otro elemento muy a tener en cuenta, y más en nuestro tiempo es el tema del ordenador. Hoy día, muchas personas pasan largas horas sentadas y trabajando frente a una computadora y existen ciertos factores que pueden favorecer a la aparición a sobrecargas y dolores en la zona cervical y trapecios. Tener la pantalla lateralizada (y no de frente), la silla demasiado baja respecto a la mesa o viceversa, y una silla no apta para este trabajo puede favorecer la aparición de estas molestias. Estos, y otros muchos elementos, influyen en gran medida en cómo es nuestro esquema corporal. A lo largo de los años vamos cogiendo estos “vicios posturales” y nuestro cuerpo se va adaptando a ellos pero llega un momento en que se ve saturado (por tensión acumulada o incluso desgaste articular) y es cuando aparecen los dolores o molestias.
Se puede reeducar nuestro cuerpo, aunque lo ideal es enseñar cómo debemos movernos ya desde la más temprana edad para evitar vicios y sus consecuencias. La ciencia que estudia la postura y la biomecánica del cuerpo se denomina posturología y a través de ella podemos volver a aprender cómo es una correcta higiene postural y así prevenir las consecuencias tan molestas que pueden llegar a producir debido a los malos hábitos que solemos tener.

Art. 159/373 (21-11-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

LA SOFROLOGÍA

Tal como define el Instituto Internacional de Sofrología Caycediana ©, la sofrología es “una escuela científica, que tiene como objetivo el estudio de la consciencia y la conquista de los valores existenciales del ser. Fue fundada por el médico neuropsiquiatra Dr. Alfonso Caycedo en 1960 en Madrid. La palabra Sofrología viene de las raíces griegas: SOS (equilibrio), PHREN (psique) y LOGOS (estudio). Etimológicamente significa el estudio de la consciencia en equilibrio. La Sofrología es una disciplina que utiliza técnicas de relajación y de imaginación como medio para el desarrollo del bienestar pscicofísico del ser”.
Esta disciplina permite o busca encontrar un equilibrio del ser a través del autoconocimiento y la introspección, profundizando en el aprendizaje y toma de conciencia de nuestro propio esquema corporal, adquirir la filosofía de actuar y pensar de forma positiva, y aplicar el denominado principio de realidad objetiva que permite sentir el propio estado de conciencia. Parece ser que este sistema tuvo influencias del yoga hindú y de la meditación Zen del budismo japonés. Con la sofrología se pretende harmonizar la conciencia del ser humano. Parece ser que nuestra conciencia está dividida en 3 estados principales –normal, patológico y sofrológico- y organizados en 7 niveles –vigilia atentiva, vigilia normal, sofroliminal, sueño normal, sueño profundo, coma-. Este sistema combina toda una serie de técnicas de relajación, ejercicios respiratorios y visualizaciones. Estos ejercicios están orientados a adquirir un mayor conocimiento de uno mismo y de su propia conciencia. Aprender a percibir el propio cuerpo, y concienciarse de las emociones y pensamientos, así como de la propia conducta que uno tiene. La fase de relajación es de vital importancia ya que a partir de ella se pretende adquirir un elevado grado de relajación muscular y uno toma de conciencia de las distintas sensaciones que nuestro cuerpo nos produce y transmite. Existe la idea que si la mente esta en un estado óptimo el cuerpo va adquiriendo un estado más óptimo, y viceversa. Sentir, coger conciencia y entender los bloqueos o tensiones psíquicas y físicas que se dan en el día a día para aprender técnicas que las controlen o transformen. La sofrología puede ser practicada por cualquier persona y en cualquier circunstancia de la vida. Su campo de actuación es muy amplio como en la salud y la medicina, la enseñanza (más concretamente en la pedagogía), el deporte, las relaciones humanas, etc. Los especialistas en esta materia les gusta dejar bien claro que esta disciplina no es hipnosis, ni psicoanálisis, ni meros ejercicios de relajación. Es mucho más amplio que todo ello. Se enseña a las personas a que aprendan a solucionar ellos mismos sus problemas físicos, mentales y emocionales a través de la práctica de este sistema. Este sistema ha ayudado a muchas personas del mundo a controlar su estrés, miedos, ansiedad, dolor…, mejorar la memoria – concentración, así como desarrollar la creatividad; ayuda a controlar ciertas adicciones, mejorar la calidad del sueño, permite que uno se adapte mejor a los cambios o a ciertas limitaciones, mejorar la autoestima, etc. En los últimos años esta disciplina ha ganado muchos adeptos. Para unos es un sistema que les ayuda frente a un problema determinado, y para otras personas es una forma de vivir, una forma de pensar, una filosofía de vida que implica un nivel de conciencia elevado que a su vez permite que el cuerpo se vaya autosanando.

Art. 233/373 (28-05-2006) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido y Maria Tur

LOS ESTIRAMIENTOS EN LA ACTIVIDAD FÍSICA

Como en alguna ocasión ya se ha comentado, la práctica habitual de algún deporte, gimnasia, arte marcial o baile promueve la regulación, e incluso la potenciación, de muchas funciones fisiológicas. La actividad física está considerada como uno de los pilares básicos para la salud física y psicoemocional. Pero la gran mayoría de deportistas y entrenadores se olvidan, no le dan la suficiente importancia, o realizan incorrectamente los denominados estiramientos musculares o stretching.
Éstos tienen como finalidad básica y fundamental mejorar o mantener la capacidad de elasticidad de los músculos. Se puede decir, que un ser humano cuando nace tiene la máxima capacidad de flexibilidad. Esta capacidad va disminuyendo conforme van pasando los años llegando a la máxima rigidez en la vejez. Si se empezarán a practicar estiramientos – adaptados a la edad – ya desde la primera infancia, y se mantuviera toda la vida, la flexibilidad de nuestro cuerpo podría mantenerse en muy correctas condiciones hasta la tercera edad. Cómo la mayoría de personas no hemos tenido dicha suerte, es muy positivo introducirlo como elemento habitual de nuestra práctica deportiva. Uno puede ser muy rígido en edad adulta pero con la práctica y perseverancia se pueden obtener grandes resultados con el tiempo. Pero para ello, reitero que se necesita constancia y realizar dichos estiramientos de una forma correcta, cosa que no suele ocurrir en el 90% de las ocasiones.
En primer lugar, los estiramientos no tienen que realizarse en frío, sino más bien posterior a un calentamiento previo y/o al final de la sesión de trabajo. Esto es muy importante ya que en caso contrario podemos incluso lesionarnos. En segundo lugar, hay que romper el mito que existe referente a que “estiramientos es igual a sufrimiento – dolor”. Una persona tiene que realizar los ejercicios de estiramiento hasta llegar a un punto de molestia (NO DOLOR). Una vez llegado a ese punto se mantiene la posición. Conforme uno vaya entrenando su flexibilidad, ese punto de molestia llegará cada vez más tarde en comparación al estiramiento del músculo que se esté realizando. En tercer lugar, los estiramientos se realizan, a priori, SIN REBOTES. Para no complicarse y evitar lesiones con sistemas que requieren más conocimientos, es mejor realizar el sistema de estiramientos estáticos. Cuando uno llega al punto de molestia se mantiene esa posición fija. En cuarto lugar, es imprescindible que el movimiento de flexibilidad vaya acompañado de una correcta respiración. Esta será abdominal, lenta y profunda. No hay que aguantar la respiración – apnea - mientras se está en fase de estiramiento ya que este hecho puede ocasionar muchos problemas. Y cuando se inicia el movimiento de estiramiento – que tiene que ser lento – se expulsa lentamente el aire, y se sigue con una pausada respiración abdominal. En quinto lugar, cada estiramiento tiene que durar más de 20 segundos para que sea efectivo. Esto es debido a que cuando se realiza una elongación muscular, se desencadena involuntariamente un reflejo denominado “miotático o de estiramiento”. Este reflejo que tiene nuestro cuerpo sirve para evitar que un músculo que se estire mucho pueda desgarrarse. Por ello, en una primera fase del estiramiento de un músculo se produce dicho reflejo miotático que suele durar entre 15 – 20 segundos. Una vez transcurrido este tiempo el reflejo desaparece – el músculo se relaja – y es cuando empieza la fase de elongación. Por ello, cada estiramiento muscular tendría que ser de al menos 30 segundos en posición mantenida, con la correcta respiración y en el punto de molestia.
A modo de resumen, los ejercicios de stretching y la consecuencia de tener un cuerpo más flexible ofrece las siguientes ventajas: a) una mayor vascularización de los músculos – y con ello, una mayor facilidad de aporte de nutrientes y oxígeno al músculo, así como la eliminación de sustancias residuales metabólicas como el ácido láctico - b) una mayor capacidad de contracción, importante para mejorar la efectividad de ciertos gestos deportivos c) un efecto preventivo frente a ciertas lesiones d) una mayor capacidad y velocidad de recuperación al cansancio físico e incluso de lesiones e) una disminución de la sobrecarga muscular con los consecuentes dolores que pueden originarse. Es triste ver como en los gimnasios, escuelas de artes marciales, campos de fútbol o baloncesto, etc. se invierten grandes proporciones de tiempo y esfuerzo en el rendimiento de la fuerza, velocidad o resistencia pero a la elasticidad se la deja en un segundo o quinto lugar. Tanto niños como adultos sufren los efectos de esta falta de educación física y deportiva con las consecuencias que de ello derivan.

Art. 179/373 (24-04-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

PREVENIR LESIONES EN EL DEPORTE

De todos es sabido, que la actividad física aporta grandes beneficios para la salud. El ejercicio es algo que tendrían que practicar todas las personas desde que son niños hasta la tercera edad, de una forma sistemática y continuada. Siempre habría que personalizar los ejercicios, el tipo de gimnasia o deporte teniendo en cuenta la edad, el sexo, el tipo de constitución, si existe una lesión crónica músculo-esquelética, antecedentes patológicos, intervenciones quirúrgicas, y si se parece alguna enfermedad. Si se tienen en cuenta estos parámetros no existe edad para su práctica; aunque sí es importante consultar previamente a un educador físico y un médico (por si se padece alguna enfermedad).
España es un país con cada vez más personas sedentarias, incluso niños, y esto ha hecho saltar las estadísticas de un gran número de alteraciones de la salud y enfermedades.
Es muy común que personas adultas lleven muchos años sin practicar ningún tipo de deporte, y haciendo un acto de reflexión inteligente han decidido volver a ello. El inicio de una actividad tiene que realizarse concienzudamente ya que todos los beneficios que puede aportar pueden verse truncados por lesiones. Si un cuerpo está acostumbrado al sedentarismo, todo el sistema muscular estado flácido, atrofiado, sin tono. Se ha perdido la funcionalidad de máxima contracción y extensión de las fibras musculares, y la irrigación sanguínea ha empeorado. Se ha perdido fuerza, potencia explosiva, y fondo-resistencia. Es muy común, que las personas que vuelven con ilusión (en muchas ocasiones, con excesiva ilusión) a una rutina de deporte quieran recuperar diez años de sedentarismo con una semana de gimnasia. Esto es algo realmente peligroso. Hay que ir acostumbrando a todo sistema músculo-esquelético y cardiovascular al nuevo cambio higiénico de hábitos de vida. El ejercicio tiene que ser muy suave las primeras semanas, con un predominio de los ejercicios aeróbicos; e ir incrementando el tiempo, días e intensidad paulatinamente. Es imprescindible calentar correctamente antes de llegar a la fase central de la sesión de gimnasia, y enfriar paulatinamente en la última fase. Es muy típico, empezar de golpe con ejercicios de bastante intensidad y terminar repentinamente la sesión. La última fase tendría que constar de estiramientos SIN REBOTES y en armonía con una respiración tranquila y abdominal. No realizar las fases de calentamiento y enfriamiento son uno de los factores principales en el desarrollo de lesiones como contracturas, esguinces, distensiones, incluso desgarros musculares. Otro elemento a tener en cuenta es realizar los ejercicios o deporte con una técnica correcta; para ello habría que consultar siempre a un profesional. Vicios posturales y movimientos incorrectos son otra fuente importante de lesiones. Para terminar, otros errores muy comunes son el de no hidratarse lo suficiente y no dejar el tiempo suficiente de recuperación de los grupos musculares que se han ejercitado en ese día. El descanso varía según la persona, sus características personales, y la intensidad del trabajo realizado pero suele oscilar entre 24 y 72 horas. En este tiempo, se pueden ejercitar otros grupos musculares practicando otro tipo de deporte o variando las rutinas de gimnasia. La alimentación es un factor que también juega un papel básico en una buena forma física y como método para prevenir lesiones. Una alimentación equilibrada tanto cualitativamente como cuantitativamente ayudará aún mayor desarrollo de fuerza, resistencia, regeneración de los tejidos musculares, oxigenación y recuperación ante el esfuerzo.
La actividad física cotidiana tendría que ser un pilar básico en nuestro modo de vivir, ya que se la considera uno de los factores para prevenir un envejecimiento orgánico prematuro.

Art. 101/373 (28-09-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

DESDE NIÑOS, BUENA HIGIENE POSTURAL

EL dolor de espalda es uno de los males más comunes de nuestra sociedad. Es la responsable de un gran número de bajas laborales. Las causas van desde tener un problema estructural de columna hasta haber realizado puntualmente un gran sobreesfuerzo, y de una forma incorrecta. La columna y la espalda son el eje de nuestro cuerpo. Quien haya sufrido algún lumbago, ciática, dorsalgia o tortícolis sabe lo engorroso y doloroso que es, y lo limitante que resulta para poder desempeñar nuestras actividades diarias. Pero como con casi todo lo relacionado con la salud… ¡una buena prevención puede ser una gran estrategia! Y para ello, adquirir unos buenos hábitos posturales es muy importante. Estos hábitos tendrían que adquirirse ya desde niños. Esto se debe a que en el periodo de la infancia es cuando se están moldeando las estructuras corporales, y si se da una mala higiene postural de forma continuada puede influir en las resultantes estructuras adultas consolidadas, dando predisposición a sufrir problemas y dolores.
Entre el 50 y el 70% de los niños españoles sufren dolores de espalda. Las principales causas de esto son: a) el mal tono muscular que tienen debido a que en su mayoría son sedentarios b) el excesivo peso que llevan en las mochilas c) Las incorrectas posturas que adquieren al estar largas horas sentados en las sillas de estudio. Para ello, habría que tomar ciertas medidas para evitar este problema. Si un niño sistemáticamente se queja de dolores de espalda tendría que ir al especialista para descartar posibles problemas estructurales como mala pisada por un problema de pies, tener una pierna más alta que la otra, escoliosis, etc. En el caso de que lleven una mochila es importante vigilar su peso (nunca exceder del 8-10% del peso del niño/niña), que tenga un tamaño acorde a su altura y edad, y colocarlas correctamente en la espalda. Llevarlas demasiado abajo puede provocar problemas lumbares. La parte baja de la mochila tendría que estar aproximadamente a unos cinco centímetros por encima de la cintura y no menos. Sería ideal que la mochila llevar cinturón acolchado de sujeción para evitar oscilaciones laterales. Es importante que la mochila la lleven sobre los dos hombros para repartir equitativamente el peso. Lo más pesado tendría que estar en contacto con la espalda y lo más ligero en la parte de fuera. De todas formas, son más recomendables las maletas pequeñas con ruedas. Eso sí, el asa tiene que poder ser regulable y ajustarse a la altura y edad del joven.
Que el infante practique algún deporte es muy aconsejable por muchos motivos. Uno de ellos, es que al tener un buen tono muscular permitirá soportar mejor las cargas de la mochila. En el caso de sufrir alguna contractura sería útil realizar algún masaje descontracturante adaptado a los niños. ¡Los masajes no son solamente para los adultos! La mesa de estudio y la silla (regulable en altura) tienen que adaptarse también a la altura del niño. Tienen que poder reposar los antebrazos en la mesa cómodamente sin tener que levantar los hombros o los trapecios, y poder mantenerse erguidos. El respaldo de la silla tiene que ser alto para que en caso necesario pueda reposar el cuello y la cabeza. Las lumbares deben tocar el respaldo de la silla, y ésta debe aproximarse bien a la mesa. En la posición de sentados tienen que tener las rodillas a la altura de la cadera. La iluminación tiene que ser correcta con una buena luminosidad general de la habitación y un foco de luz no brillante sobre la zona donde se estudia. Si utiliza un ordenador, la pantalla debe estar a unos 50 cm de distancia de los ojos y su altura un poco más baja que estos. Tiene que estar colocado enfrente y no en un lateral. El teclado no tiene que estar a la altura de las rodillas.
Teniendo en cuenta estos factores durante la etapa de desarrollo del niño, su espalda se formará más correctamente. Adquiriendo buenos hábitos posturales de niño hará que también los tenga de adulto, con la consecuente disminución de los dolores de espalda fruto de una mala higiene postural.


Art. 366/373 (25-01-2009) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido y Maria Tur

Haz click Aquí para dirigirte a otra página con más Artículos