Homeopatía y Homeosynthesis

HOMEOPATÍA: EL PODER CURATIVO DE LA NATURALEZA
(Por la Dra. Zuria Dorronsoro)

¿Cuál es el origen de la Homeopatía?

Samuel Hahnemann nació en la ciudad de Meissen, Alemania, en 1755. Su padre era comerciante y quería que él también lo fuera, así que aprendió ocho idiomas. Esto le vino muy bien, pues ya desde antes del inicio de sus estudios en la Universidad de Medicina, llevó a cabo traducciones de numerosas obras y artículos con los que ganaba algo de dinero y recibía gran conocimiento.
Hahnemann era un gran estudioso, y estudió a fondo todas las grandes obras clásicas, como la de Hipócrates, Paracelso, Hunter, Brown etc.
Terminó sus estudios con muy buenos resultados y obtuvo el título de Doctor en Medicina logrando éxitos muy tempranos que le otorgaron una posición destacada entre sus colegas.
Pero se dice que ya desde sus estudios universitarios se mostró decepcionado con las limitaciones y agresividad de la terapéutica de la época. En aquel momento, la ciencia médica pensaba que la salud dependía del equilibrio de los „humores‟(fluidos) del cuerpo, y que lo ideal para restablecerla era eliminar los fluidos nocivos del organismo. Por ello, los métodos más usuales de curación consistían en provocar sudores, vómitos, diarreas y sangrados. Asimismo, se empleaban sustancias tóxicas a dosis bastante elevadas como tratamiento de diversas enfermedades, por ejemplo, dosis tóxicas de mercurio en el tratamiento de enfermedades venéreas.
Hahnemann se sentía insatisfecho. Los diagnósticos y tratamientos de la época le parecían „oscuros“ e insuficientes.
Un día, ya casado y con muchos hijos, llegó a su consulta y vio la sala de espera con varios pacientes esperando. Entonces, les miró y les dijo: „Amigos, podéis salir de aquí. Yo soy incapaz de curaros y no quiero robaros el dinero“. Esta frase fue publicada en Leipizig, produciendo, lógicamente, gran sorpresa.
Tras este hecho anecdótico, ignorando las burlas de sus colegas y el enfado de su esposa, abandonó temporalmente la práctica médica para ganarse la vida con las traducciones, siendo, en su mayoría, traducciones de Medicina o Química (Hahneman poseía gran conocimiento químico ya que fue aprendiz de su tío que era farmacéutico y químico). Su intuición le decía que debía existir otra forma de tratar a los enfermos. Esta idea le obsesionó durante este periodo de su vida.
En 1790, llegó a sus manos el libro de un profesor de medicina de la universidad de Edimburgo, William Cullen, llamado „Tratado de Materia Médica“ en el que se hablaba de diversas plantas medicinales descubiertas en el continente americano que empezaban a llegar a Europa. Una de las sustancias mencionadas era la Cinchona Officinalis, también conocida como Quina, que ya los indígenas peruanos habían utilizado durante siglos para tratar cuadros de fiebre de malaria, y ahora empezaba a conocerse en Europa.
Cullen hacía referencia a la cualidad „amarga“ y a la acción astringente de esta planta (estamos hablando concretamente de la corteza de un árbol) como causa de la curación de la malaria.
Pero esto no convencía a Hahnemann, ya que otras sustancias con estas mismas cualidades, no curaban este cuadro.
En un pie de foto, y a modo de anécdota, Cullen mencionaba que algunos trabajadores de la recogida de la corteza del árbol en cuestión, desarrollaban, curiosamente, síntomas similares a los que la planta curaba.
Esto le hizo pensar a Hahnemann en la teoría de Hipócrates, según la cual, la curación se puede obtener de dos maneras: a través de la utilización de opuestos (es decir, usando medicinas que produzcan el efecto contrario al de los síntomas del paciente) o a través de la acción de similares (usando medicinas que generan los mismos síntomas que tiene el paciente). Hahnemann decidió entonces experimentar con la cinchona para explorar el principio de Hipócrates. Comenzó a tomar dosis de cinchona durante varios días hasta que, en efecto, empezó a desarrollar síntomas de malaria, que así describió en sus propias palabras: „Al principio empecé a notar frío en los pies y en las puntas de los dedos; me sentí débil y somnoliento; me empezó a palpitar el corazón; sentí una ansiedad insoportable y temblor; las extremidades doloridas y cansadas; pulsación en la cabeza, rubor en las mejillas, sed; en resumen, todos los síntomas generalmente asociados con las fiebres intermitentes (malaria)…“. Cuando dejó de tomar dosis de cinchona, los síntomas desaparecieron.
Este experimento marcó un hito en el pensamiento científico de Hahnemann; desde ese momento comenzó a „probar‟ diversas sustancias medicinales comunes de la época, tomando notas minuciosas sobre los síntomas que generaba su ingestión y comparándolos con los síntomas y cuadros patológicos para los cuales se utilizaban medicinalmente. Con todo este trabajo experimental Hahneman estaba buscando formular un principio universal de curación que siguiera el principio de Hipócrates „Similia similibus curantur“. Así surgió la Ley de los Similares, que estipula que, „una sustancia que genera en una persona sana síntomas similares a los de una enfermedad, es capaz de curar a una persona enferma de esa misma enfermedad‟. Es decir, de la misma manera que la cinchona le había producido a Hahneman síntomas similares a los de la malaria, la cinchona podía curar a una persona afectada de malaria.
Merece la pena citar que durante el transcurso de estas experimentaciones, Hahnemann observó que al ingerir las sustancias en forma diluida, los síntomas desarrollados eran igual de claros pero „más suaves“. Además, al diluir los medicamentos, surgían nuevas alteraciones de tipo emocional y mental que ayudaban a completar el cuadro generado por la sustancia que estaba siendo experimentada. Y cuanto más diluía la sustancia, más sutiles eran los cambios que los experimentadores relataban, surgiendo SENSACIONES peculiares y características que iban otorgando a cada sustancia una personalidad única. Gracias a esto, se dio cuenta de que la Ley de Similitud funciona con los medicamentos muy diluidos. Este es un precepto homeopático básico que tenemos que agradecer también a Hahnemann.

La Homeopatía es un método terapéutico basado en una realidad biológica, ya conocida por Hipócrates, la Ley de Similitud: "Toda sustancia capaz de provocar síntomas patológicos en un individuo sano, es capaz de tratar esos síntomas en un individuo enfermo".

Experimentación de los diferentes medicamentos homeopáticos

¿Qué sustancias son las que pueden ser experimentadas homeopáticamente?
Todas las sustancias provenientes de la naturaleza, bien del reino mineral, vegetal o animal.

¿Cómo se realizan las experimentaciones?
Se realizan en lo que denominamos "provings“. Se llevan a cabo con grupos de gente „sana“ que toman una determinada sustancia durante un periodo de tiempo, recogiendo, posteriormente y de forma muy detallada, todos los cambios que experimentan, tanto a nivel físico, emocional, mental etc.

¿Cómo y dónde actúa la homeopatía?
Actúa a nivel atómico y subatómico. Intentaré explicar dónde y cómo actúa el medicamento homeopático.
Los átomos que forman nuestro cuerpo y los que forman el cuerpo de un perro o el de una rosa, son exactamente iguales, no hay diferencia. Entonces ¿porqué son diferentes?
Parece haber una especie de „patrón“ subyacente que ordena los átomos de una determinada manera, de forma que un perro tiene forma de perro, una rosa de rosa y un humano de humano.

Desde nuestro punto de vista, es en este patrón donde reside el origen de la enfermedad. En este patrón hay una desviación o alteración que se refleja a nivel físico, emocional y mental, generando una forma característica de experimentar los sucesos, de sufrir, de padecer y de enfermar.
Curiosamente, el patrón de esta alteración, encaja perfectamente con el patrón de una sustancia de la naturaleza (aquí se refleja la Ley de Similitud), que si es administrada, reparará dicha alteración, liberando al organismo de esta „desviación.“ El homeópata debe encontrar cuál es este patrón y administrar la sustancia que se corresponde con él. Si lo encuentra, la curación puede ser sorprendente y duradera.

¿Por qué muchos científicos critican la Homeapatía y la tachan de "engaño“?

El mundo científico ha tendido siempre a tachar de „falso“ todo aquello para lo que no encuentra una explicación, lo que no encaja en sus parámetros de lo que es la realidad o lo que sus máquinas no puede "ver“.
Hay numerosos ejemplos que evidencian esto: la existencia de bacterias y virus, la existencia del mundo atómico como base estructural de lo que denominamos materia etc. La Ciencia se burló de quienes intuían la existencia de microorganismos como posibles agentes patógenos, tachándolos de "locos“ que hablaban sobre "algo que no se podía ver“.
La Homeopatía actúa en un nivel que está justo un pasito más allá del nivel molecular, que es donde reside la alteración básica que, posteriormente, generará las enfermedades. Para poder curar una alteración que se halla en este nivel, el medicamento debe encontrarse en este mismo nivel. Es por esto que, al analizar los medicamentos homeopáticos, no se hallan moléculas del principio activo. Esto no quiere decir que „no haya nada“, sino que el principio activo está diluido más allá del nivel molecular.
Ciertos sectores tachan a la homeopatía de „fraude“ porque no se encuentran moléculas del principio activo en su análisis y limitan su acción al llamado „efecto placebo“. Pero el gran uso de la homeopatía en Veterinaria así como en Pediatría, con excelentes resultados, echa por tierra esta teoría, ya que el efecto placebo no ejerce su acción en este tipo de pacientes.

¿Por qué la mayoría de estudios científicos que se realizan con medicamentos homeopáticos aportan datos negativos?

Estos estudios se realizan bajo los parámetros y punto de vista de los mecanismos de acción alopáticos (medicamentos comunes).

¿Intereses económicos?
La Homeopatía es diferente. Tratamos al enfermo, no a la enfermedad. Por ello se utilizan diferentes medicamentos para tratar mismas enfermedades en sujetos diferentes.
Llegados a este punto, uno puede recordar la Chinchona como medicamento para tratar la malaria. Entonces ¿tratamos la enfermedad o al enfermo?
La Chinchona (China Officinalis como medicamento homeopático) es uno de los remedios en los que todo homeópata pensará a la hora de tratar a un paciente afectado de malaria, pero en absoluto es el único. Aunque la enfermedad sea la misma, en este caso malaria, y los signos y síntomas sean iguales o muy parecidos, la FORMA DE EXPERIMENTAR la enfermedad y, por lo tanto LAS SENSACIONES VIVIDAS, variarán de una persona a otra. Y es en estas sensaciones en las que debemos basarnos para administrar el tratamiento homeopático, si no, tenemos pocas posibilidades de acertar y curar al paciente.
Cabe señalar, sin embargo, que hay situaciones, de carácter especialmente agudo, en las que un mismo remedio suele ir bien, en general, a la mayoría de personas. Por ejemplo, un traumatismo contuso, una picadura de abeja, una astilla o cuerpo extraño de difícil extracción, un empacho, una diarrea por ingestión de algún alimento en mal estado o por beber aguas contaminadas, una insolación etc. Esto también puede ocurrir en algunas epidemias, en las que se ha visto que uno o dos remedios pueden tratar a la población en general.

Para finalizar…

La Homeopatía es una especialidad difícil pero apasionante. Evidencia que la Naturaleza posee, en sí misma, el potencial para curar nuestras enfermedades.
Personalmente, pienso que no pasará mucho tiempo antes de que esta especialidad adquiera el respeto que se merece, favoreciendo así que la sociedad se enriquezca con esta forma, digna y útil, de tratar y prevenir las enfermedades.

Dra. Zuria Dorronsoro.
Licenciada en Medicina y Cirugía.
Máster en Homeopatía por la Universidad de Barcelona. Formación complementaria en Homeopatía en el País Vasco, Francia, Argentina y Grecia.

 

¿QUÉ ES LA HOMEOPATÍA Y LA LA HOMEOSYNTHESIS?

La Homeopatía es una rama de los sistemas no convencionales de salud redescubierta y desarrollada por Samuel Hahnemann (1755 - 1843) y que está basada en que el restablecimiento de la salud depende del equilibio de la energía vital. La armonía de la energía vital se refleja en el estado de salud que tiene el individuo y su desequilibrio es la causa primaria de la enfermedad.
El homeópata sigue el principio de Hipócrates de que trabaja sobre el "enfermo" y no sobre la "enfermedad", ya que ésta es una manifestación del desequilibrio de la armonía energética de la persona. Esto hace que cada persona es un caso único y particular y debe trabajarse bajo ese prisma.
Es un sistema holístico que contempla al ser humano como un todo, y tiene muy en cuenta la estrecha interrelación entre la parte física y la psicológica - emocional de la persona, así como los aspectos de su vida que le rodean. Le confiere gran importancia a la evolución que ha sufrido la persona a lo largo de su vida, tanto referente a la salud como a las enfermedades que uno ha tenido desde la niñez, así como ha evolucionado.

Otro principio en el que se basa es el de que "lo similar cura lo similar".Al contrario de la "alopatía" (que cura con los opuestos), la homeopatía trabaja sobre la idea que "lo similar cura lo similar", y pretenden trabajar directamente sobre la raíz del problema y no sobre el síntoma. Además, para ello utiliza dosis infinitesimales, por lo que se considera que actúa a nivel energético con la información vibracional del elemento natural ya sea de una planta, un mineral, etc... actuando sobre la energía vital de la persona. Al utilizar dosis infinitesimales dichas sustancias nunca pueden ser tóxicas para el organismo.
La ventaja de usar las dosis mínimas es que actúan más profundamente, llegando a influenciar a la persona, y no solamente a su organismo, con lo cual sigue el criterio Hipocrático de "curar al enfermo para curar la enfermedad".

La Homeosynthesis es la esencia de la homeopatía. Es un sistema desarrollado por el Dr. Anguren que usa 7 remedios homeopáticos básicos que configuran al ser humano. Sigue el mismo principio que la homeopatía, pero reduce a 7 los remedios fundamentales necesarios para equilibrar los tipos básicos de personalidad, y las funciones esenciales del cuerpo. Se trabaja desde el nivel más profundo y puro (estados anímicos, estados del alma) hasta el nivel más denso y físico.
Ello facilita la elección y eficacia del remedio dirigida a reestablecer la salud física, mental y anímica. Fusiona la homeopatía, la terapia de la polaridad, la alquimia, la astrología, la psicología de Jung y la medicina tradicional.

Detrás de un cuadro físico, psicológico o de cualquier naturaleza hay una energía en desequilibrio. La meta del trabajo en Homeosynthesis es captar esta energía y ayudar a que la fuerza vital de la persona se reequilibre y pueda volver al estado de salud.
Si un ser humano ha perdido la esperanza , la fé, y la confianza puede enfermar. Existen estudios que relacionan la pérdida de estos aspectos de la personalidad con ciertas alteraciones de la salud.

Con la Homeosyntesis permite mejorar tanto aspectos recientes como más antiguos y crónicos de la esfera tanto física como psicoemocional.

Rosa María Casanoves
&
Dr. Antonio Anguren San Julian (Autor libro: "Homeosynthesis: La Medicina de la Conciencia")