Introducción a las Flores de Bach

LAS FLORES DE BACH


El sistema floral del Dr. Bach es un método natural, eficaz, suave y sencillo de trabajar sobre la esfera psicoemocional. Su descubridor, Edward Bach era un destacado médico inglés, patólogo e investigador en el campo de la bacteriología. Su alma inquieta, su incesante búsqueda de la comprensión de la naturaleza humana, su gran sensibilidad y los conocimientos que adquirió en el hospital homeopático de Londres le llevaron a su trabajo posterior, que sería la gran obra de su vida. Bach tenía la convicción, al igual que otros muchos ilustres anteriores a él, que la primera causa, el origen de cualquier enfermedad física era un bloqueo, un shock o una alteración emocional. A estos bloqueos que eran debidos a la misma vida, a la evolución, y que el ser humano no era capaz de asumir y adaptarse conformaban lo que denominaba núcleos de sufrimiento. Estos núcleos podían instaurarse permanentemente en nuestros esquemas psíquicos. Metafóricamente, comparaba al ser humano con una cebolla. Los rasgos auténticos y propios del individuo, su verdadero ser está en el centro. Pero por los acontecimientos de la vida las personas van colocando mantos de alteraciones psicológicas, corazas, armaduras a su alrededor formando las diferentes capas de una cebolla. Esto hace que la realidad sea vista y sentida de una forma incorrecta, ya que lo que nos llega a pasado por toda una serie de capas que suelen distorsionar la realidad. De la misma forma lo que nosotros emanamos hacia la vida, hacia las personas vuelven a pasar por esas capas y hacen que en muchas ocasiones lo que les llega a los demás es diferente a lo que uno quería trasmitir. El ser humano tiene que trabajarse estos bloqueos e ir puliendo estas corazas y armaduras, ya que si no podemos correr el peligro de convertirnos como el personaje de Robert Fisher “El caballero de la armadura oxidada”.
El ser humano posee unos estados psicológicos y emocionales que pueden llegar a destruirle como persona. Después de muchos años de investigación Bach llegó a la conclusión de que el ser humano, independientemente de su edad, raza, sexo y situación geográfica poseía unos rasgos característicos, unas tipologías de personalidad que podían englobar a toda la humanidad. Estos rasgos tienen unos aspectos positivos y otros negativos y que son los que tienen que pulirse. Es como una moneda con dos caras, hay que darle la vuelta a la parte positiva y que es la que nos posibilita llegar a nuestra autorrealización personal. A partir de ahí sintetizó las 38 tipologías con las que trabajó en su obra. De cada tipología descubrió una esencia realizada a partir de una flor y que era capaz de equilibrar los desequilibrios relacionados con esa tipología. Explicar cómo llegó a esos descubrimientos y cómo funcionan las esencias florales de Bach sobrepasaría el espacio de esta columna, y ya existen complejas obras en las librerías que tratan este profundo tema. Después de un exhaustivo interrogatorio, de un análisis minucioso de la personalidad del individuo y de una valoración del contexto social y familiar que vivía, el doctor Edward Bach elegía las esencias que consideraba necesarias para la situación que envolvía a las personas que recurrían a él, y la forma en que lo vivían.
Las flores de Bach han recibido elogios y críticas a lo largo de los últimos 70 años, pero cada vez son más las personas que han recibido sus beneficios. Panaceas no existen, pero si herramientas que nos pueden ayudar a sobrellevar las dificultades que en ocasiones la vida nos plantea, con una visión más objetiva de los acontecimientos. Sería todo un logro vencer nuestras propias limitaciones, aunque sea con la ayuda de ciertos elementos externos y puntuales, así como poder vencer al gran enemigo del ser humano, el que nos esclaviza en su prisión de barrotes de inseguridad y paredes de desesperación, el miedo a vivir.

Art. 17/373 (17-02-2002) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido