T. Naturales de salud

LA SALUD. EL PRIMER PILAR

La salud, es el mayor tesoro que tenemos.

La salud proviene de un relativamente delicado equilibrio entre diferentes elementos y factores fisiológicos del organismo; y cuando hablamos de organismo no nos referimos únicamente a la parte física, sino también a la psicoemocional. Una base primordial a tener en cuenta es que el cuerpo (parte física) y la psicoemocional están estrechamente interrelacionadas y una influencía a la otra.
En la antigüedad ya se tenía clara esta relación, plasmada en la famosa frase "mens sana in corpore sano".
Puede sorprender a algunas personas esta relación mento - cuerpo - emociones, pero hay ejemplos muy comunes y cotidianos como: personas que sufren mucho estrés y una de sus manifestaciones son problemas de estómago o insomnio; o personas que han tenido una decepción sentimental importante (o un shock emocional) como un fallecimiento de alguien allegado, y esto ha provocado que la inmunidad disminuya y consecuentemente han desarrollado un resfriado o gripe.

En ocasiones, esta salud se desequilibra o disminuye.
Los motivos pueden ser muy dispares, pero entre los más básicos podemos destacar una incorrecta alimentación, un sueño poco reparador, el sedentarismo, unos malos hábitos de vida, el estrés, problemas emocionales, un shock, etc...; y actualmente también podemos añadir la contaminación, ciertos campos electromagnéticos, las geopatías...

Desde la antigüedad, el ser humano siempre ha intentado estudiar y perfeccionar la forma de recuperar, mejorar o potenciar su salud. Para ello, ha utilizado diferentes elementos que tenía a su disposición en la naturaleza como las plantas, tierras como la arcilla, el sol, el agua del mar o de los arroyos, ciertos alimentos, etc...; así como ciertos ejercicios deportivos. A través de los siglos, y especialmente en los últimos 250 años, se ha ido creando un gran corpus de conocimiento referente a diferentes técnicas, sistemas naturales y procedimientos naturistas destinados a trabajar sobre la homeostasia (equilibrio fisiológico) del organismo.

 


¿EN QUÉ NOS PUEDE AYUDAR LOS ESTÍMULOS NATURALES?

El organismo tiene una serie de mecanismos autobiorreguladores y autorreparadores que funcionan espontáneamente, y también se pueden potenciar con diferentes tipos de estímulos. Era lo que los antiguos denominaban "Vis Medicatrix Naturae" y "Vis Regeneratrix Naturae".
Es sobre estos mecanismos sobre los que actúan los estímulos naturales... "se ayuda a la propia naturaleza del organismo".

Con ello, podemos mejorar positivamente muchos aspectos de nuestro cuerpo, mente y parte emocional:

- Potenciar las defensas y/o equilibrar la respuesta inmunitaria
- Mejores digestiones y tránsito intestinal
- Equilibrio del apetito
- Mayor capacidad de eliminación de toxinas corporales
- Menores niveles de radicales libres y toxinas en el cuerpo
- Mayor capacidad de absorción y metabolización de nutrientes
- Mejor circulación sanguínea, linfática, etc.
- Control y equilibrio del peso según cada individuo
- Mejor integridad y funcionalidad de las diferentes estructuras corporales
- Equilibrio de las menstruaciones
.....

- Mayores niveles de energía y menor cansancio físico y mental
- Mejor descanso nocturno y sueño más reparador
- Mayor rendimiento físico y mental en deportistas
- Mayor rendimiento intelectual y concentración en estudiantes
- Mayor capacidad de recuperación antes un esfuerzo
- Mayor calidad en la sexualidad
- Mejor adaptación al estrés
- Mejora de la esfera psicoemocional (buen humor, calma y tranquilidad, serenidad, autoestima, positivismo, etc...)
.....


MEDIOS QUE UTILIZAN LAS T. NATURALES DE SALUD

Las disciplinas naturales de salud utilizan, para poder realizar su trabajo, dos vías principales de acción

La primera (A) está formada por una serie de herramientas destinadas a recoger información del estado fisiológico de la persona. Remarcar que NO SE PRETENDEN BUSCAR ENFERMEDADES ya que esa área pertenece a la medicina alopática.

La segunda (B) está formada por una serie de herramientas destinadas a estimular ciertos mecanismos fisiológicos del organismo con la intención de equilibrar, mejorar o potenciar la salud de la persona. Esto dependerá de cada individuo y de sus características personales. Remarcar que NO SE PRETENDEN TRATAR ENFERMEDADES CONCRETAS ya que esa área pertenece a la medicina alopática.


A) Valoraciones o evaluaciones integrales del estado de salud funcional:

- Valoración según la bioenergética china
- Valoración y test de flores de Bach
- Biomediciones funcionales (escuela japonesa)
- Auriculoenergética
- Iridografía digital desde la vertiente salutista
- Kinesiología holística y aplicada
- Estudios del Terreno humano (constitución y tipología, diátesis, constitución y tipología según la MTC, etc.)
...

B) Planes personales y Protocolos de salud funcional para equilibrar, optimizar y potenciar el estado fisiológico de la persona:


- Protocolos de desintoxicación
- Protocolos antirradicales libres
- As. alimentación funcional
- Equilibrio y reeducación alimentaria
- Protocolos de revitalización metabólica
- Asesoramiento en nutrientes funcionales:
vitaminas, minerales, enzimas, plantas...
- Protocolos Hidro-Kneipp
- Estudios de geobiología
...


- Elementos dinamizados:
Flores de Bach, oligoelementos, sales de Shüssler...
- Fitoherbología occidental y china:
fitonutrientes (plantas funcionales)
- Reflexología podal
- Bioenergética
- Técnicas de relajación
- Técnicas de meditación
...

Eivissalut recomienda que en el caso de padecer alguna enfermedad, así como seguir algún tratamiento médico, consulte con su médico de cabecera o especialista por si encuentra algún inconveniente a la hora de iniciar algún protocolo coadyudente sobre la salud con Sistemas Naturales.

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LOS TRES PILARES PARA LA SALUD

El organismo humano es un ente muy complejo sujeto a una infinidad de reacciones bioquímicas, biofísicas y bioeléctricas. Es muy usual que se desequilibre y existen innumerables herramientas que pueden ayudar a restablecer el equilibrio metabólico. Pero existen unos fundamentos básicos que hay que tener siempre en cuenta y que forman una de las áreas de los pilares de la salud: 1) el equilibrio del PH sanguíneo 2) la limpieza de la mesénquima – sangre 3) una buena salud intestinal.
Nuestro organismo es una inmensa fábrica de reacciones fisiológicas (químicas, físicas y eléctricas). Cualquier hecho que se produzca en nuestra vida cotidiana como mover los músculos, respirar, masticar, parpadear, pensar, reír, sudar, digerir, etc..., depende directamente de estas reacciones. La sangre es el medio en el que viven todas nuestras células, el lugar donde se realizan los procesos metabólicos y de ella depende nuestra vida. Para que todo esto se pueda producir, nuestra sangre tiene que “vivir” en un medio adecuado; y parte importante del ello depende del PH sanguíneo. El PH es un indicador químico que nos da referencia de si una sustancia es ácida (0-7) o alcalina (7-14). Esto tiene gran importancia bioquímica. El PH de la sangre está acotado dentro de unos márgenes muy estrechos: sangre arterial (7,41) y sangre venosa (7,36). Si se altera este parámetro, el cuerpo empieza a desequilibrarse ya que para que todas las reacciones fisiológicas se realicen correctamente la sangre tiene que mantenerse en estos valores. Debido a la mala alimentación, el tabaco, el estrés, la obesidad, el sedentarismo, etc. la sangre tiende a acidificarse, es decir a estar por debajo de PH 7. Si este hecho se prolonga mucho tiempo o la acidosis es muy acentuada las alteraciones pueden evolucionar hacia enfermedades.
La calidad y limpieza de la sangre es otro factor muy a tener en cuenta. Cuando el tejido sanguíneo está repleto de toxinas, tanto si provienen del exterior (causas exógenas: mala alimentación, contaminación, etc.) como de procesos de nuestro propio organismo (causas endógenas: estrés, mala metabolización de nutrientes, estreñimiento, etc.) la sangre se vuelve más ácida y se crean una serie de elementos, como por ejemplo los radicales libres, que bloquean las células, impidiendo que entren nutrientes buenos e información endocrina en el interior y que salga los desechos producto del propio funcionamiento de la célula. Esto hace que degeneren y si ocurre con muchas de ellas se produce un envejecimiento precoz celular y de los tejidos que forman, con el consecuente desequilibrio metabólico. Además, si existen muchas sustancias tóxicas en el cuerpo, los órganos y sistemas principales encargados de filtrarlas y expulsarlas (hígado, riñón, piel, sistema linfático...) se saturaran y no podrán cumplir su función por lo que quedarán muchas toxinas aún en sangre con el daño que ello provocará. Para ello es importante equilibrar el PH y limpiar la sangre de toxinas.
Existen elementos naturales como las plantas que pueden ayudar enormemente a este fin. Las más utilizadas actualmente son el Cardo mariano (Silybum marianum), Rabano negro (Raphanus sativus), Diente de león (Taraxacum officinale), Alcachofera (Cynara scolymus), Cola de caballo (Equisetum arvense), Ajo (Allium sativum), y el Té verde (Camelia Sinensis). Otro grupo botánico muy olvidado y con gran poder equilibrador del PH, desintoxicante y equilibrador de las rutas enzimáticas es el de las algas. Destacar la Kombu (Laminaria Ochroleuca y Saccharina), Wakame (Undaria pinnatifida), Iziki (Iziki fusiforme), Espirulina (Spirulmna maxima), Clorella (Chlorella pyrenoidosa) y la
Klamath (Aphanizomeron flosaquae). El tercer pilar es el de la salud intestinal. A lo largo de los años se van depositando restos de alimentos y sustancias en las paredes de los intestinos. A ello se le pueden sumar esporas o citoesqueletos de microorganismo enquistados en estas zonas formando un foco tóxico. Este muro secundario que recubre la pared y la mucosa intestinal forma una barrera que impide que las vellosidades intestinales absorban correctamente los nutrientes. Ello puede ocasionar problemas de digestión y asimilación con las nefastas consecuencias que derivan. Por ello, se está impulsando a nivel mundial la Hidroterapia de colon como sistema eficaz para desincrustar estos residuos y dejar libre y limpio las paredes intestinales. Otro factor decisivo en la salud intestinal es la existencia de una buena flora intestinal, por lo que la ingesta de probióticos es esencial.
Como conclusión a todo lo anterior, reseñar que en ocasiones nuestro estado de salud puede desequilibrarse e incluso llegar a una enfermedad. En muchas ocasiones, se nos recomienda un medicamento (para una enfermedad) o un complemento alimentario (para un desequilibrio fisiológico de la salud) pero si nuestro PH sanguíneo está alterado, nuestra mesénquima-sangre está cargada de toxinas, y nuestro intestino no es capaz de digerir y absorber correctamente la que ingerimos, nuestro cuerpo no será capaz de sacar provecho a los medicamentos, complementos o incluso a los propios nutrientes de la alimentación diaria. Por ello, tener en cuenta estos tres pilares es una forma de ayudar directa e indirectamente al tesoro más grande que tenemos, nuestra salud.

Art. 71/373 (23-02-2003) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

INFUSIONES RELAJANTES

Estamos ya en primavera, y como dice el antiguo proverbio “en primavera, la sangre se altera”. Aparte de la connotación de la frase referente a que el organismo se reactiva (sistema hormonal, sanguíneo-mesenquimático, inmunitario, dérmico, etc.) después de un cierto letargo invernal, el sistema nervioso también sufre sus efectos. Es muy usual que las personas en el principio de esta estación muestren una cierta tendencia al nerviosismo y la ansiedad, y si a eso le sumamos el estrés que solemos vivir tenemos un caldo de cultivo que nos da un malestar general. Lógicamente, hay que reflexionar sobre si existe alguna causa que nos lo ocasione, y en caso de que sea afirmativo sería interesante pedir el asesoramiento de un profesional especializado. Pero complementariamente, podemos utilizar ciertos elementos de la naturaleza para hacer más llevadera esta época. Pero hay que tener en cuenta una serie de factores. Según estudios realizados, el ser humano tiene cada vez más deficiencia de vitaminas del complejo B, debido a que la forma en que nos alimentamos en la actualidad, así como la forma en que se cultiva la tierra y se procesan los alimentos predispone a ello. Una fracción de estas vitaminas tienen muchas relación con el sistema nervioso y su deficiencia puede provocar que nuestro organismo sea muy sensible al estrés, y a las manifestaciones de nerviosismo y ansiedad.
Tenemos además, ciertas plantas que nos pueden ayudar. La melisa (Melissa officinalis), la pasiflora (Pasiflora incarnata), las flores de azahar (Citrus aurantium), la avena (Avena sativa), el hipérico (Hypericum perforatum), el lúpulo (Humulus lupulus), la amapola (Papaver rhoeas), el ginseng blanco (Eleuterococus senticosus) también conocido como ginseng siberiano o eleuterococo. Estas plantas tienen propiedades comunes, pero también otras específicas de cada una. Como base actúan como relajantes del sistema nervioso. El eleuterococo, además de ser un estimulante del sistema inmunitario actúa como energizante y adaptógeno, es decir, como antiestrés. Recordemos que el estrés es una mala adaptación al medio o a las circunstancias que nos rodean. Por ello es una planta muy interesante a considerar. La melisa y la pasiflora son muy interesantes ya que tiene un efecto sobre el sistema nervioso y son muy útiles en caso de nerviosismo y otras alteraciones relacionadas con un sistema nervioso alterado. La avena posee una particularidad, más que ser un relajante es un equilibrador, es decir tanto si la persona está hiperexcitada como asténica regula su sistema nervioso a un nivel medio y óptimo para esa persona. El hipérico posee otra particularidad muy interesante. En EE.UU y Alemania está siendo muy utilizada en caso de depresiones leves como complemento al tratamiento básico alopático. Las flores de azahar y el lúpulo complementan este grupo de plantas relajantes. Un comentario referente a una de las plantas más conocidas, la valeriana. Esta ha sido muy utilizada y es ampliamente conocida. Posee un interesante efecto relajante, y resaltar su efecto antiespasmódico sobre músculos contracturas por acumulación de estrés y nerviosismo. Pero últimamente se ha constatado que la utilización prolongada de valeriana, sin periodos de descanso, puede provocar cierta adicción. Asimismo, hay que tener en cuenta también la sensibilidad de cada persona. Por ello, hay que tomarla con cautela y realizando siempre descansos de deshabituación.
Aunque estos elementos nos pueden ayudar siempre hay que intentar buscar la causa de cualquier problema, ya que en ocasiones una manifestación muy aparente puede esconder una base silenciosa subyacente.

Art. 129/373 (18-04-2004) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

NO HAY SALUD PLENA SIN FELICIDAD

Muchos de nosotros nos hemos preguntado alguna vez de qué forma podemos mejorar nuestra salud y bienestar global de una forma substancial. Consultamos cientos de libros que nos orientan sobre las mejores dietas, los últimos descubrimientos sobre los efectos de las vitaminas y minerales, los últimos estudios sobre los efectos de ciertas plantas, sistemas de meditación trascendental, etc… Pero en muchas ocasiones, estamos demasiado pendientes de lo que podemos encontrar fuera y nos olvidamos completamente de lo más importante, de nosotros mismos y nuestro interior. Tal como dejó entrever el Dr. Edward Bach -y siguiendo la línea de ilustres personajes históricos como Hipócrates o Parecelso- la causa primigenia de muchos desequilibrios de nuestro organismo son debidas a una ruptura o distanciamiento con nuestra propia alma, con lo que sentimos, con lo que pensamos y la forma en que actuamos.
El ser humano del siglo XXI se ha distanciado muchísimo de sí mismo, ha dejado de escuchar lo que dice su mente y su corazón. Está siguiendo un gran engranaje religioso, político y cultural donde el individualismo de lo que uno piensa y siente no tiene casi cabida. Uno tiene el trabajo que quería su padre, se ha casado con quien realmente no estaba profundamente enamorado/a, ha tenido un hijo “porque tocaba”, ha dejado de hacer cosas porque era religiosamente o políticamente incorrecto… Cada vez nos acercamos más, y sin darnos cuenta, a una sociedad como la reflejada en la película “Equilibrium” (Kurt Wimmer, 1992).
Las consultas de los psicólogos y psiquiatras están cada vez más repletas de corazones tristes y de mentes perdidas o desorientadas. Las personas sienten un gran vacío interior que no son capaces de llenar con nada. Puede que el Sr. Paolo Coelho tuviera más razón de la que muncha gente creía con las ideas que intentaba transmitir en su famoso libro “el Alquimista”. Las personas han dejado de escuchar sus “voces interiores”, y de leer “las señales” que la vida nos da (no existen casualidades sino causalidades). Y con ello, nos perdemos a nosotros mismos sin rumbo ni brújula en el océano de nuestra propia existencia. Buscamos fuera lo que realmente tenemos dentro, queremos encontrar en el otro extremo del mundo lo que siempre hemos tenido al alcance de nuestras manos. Todo ello, está provocando que nos hayamos olvidado que la vida es una escuela - un lugar que nos permite aprender aunque para ello en ocasiones nos tengamos que equivocar-, un sitio que nos permite crecer, y que nos insta a buscar aquello que deseamos hacer y estar con las personas que pretendemos querer y que nos quieran… y todo fruto de nuestras propias decisiones y no por imposiciones externas. Nos olvidamos que la vida nos da los ingredientes necesarios para ser felices, pero nos hemos olvidado que éramos unos excelentes cocineros. Muchas personas han dejado de percibir que su propio desarrollo personal, sus sueños, sus ilusiones y metas se han quedado estancados en una prisión de miedos. Se han olvidado completamente que lo que en el fondo busca todo ser humano es ser sencilla y llanamente feliz y autorrealizarse como persona. Y para conseguir estos objetivos, no se necesitan grandes cosas o proyectos. Solamente una buena dosis de valor, creer en lo que uno siente, ser fiel a lo que uno piensa y actuar en consecuencia de ello. Una vez una persona muy anciana y que había vivido plenamente la vida (ya no está entre nosotros) me dijo: “a pesar de los errores que creas que has cometido en la vida, nunca te arrepientas de lo que has hecho sino de lo que precisamente no has hecho. Escucha a tu corazón y sobretodo no dejes de hacer cosas por miedo a…. Que en los últimos momentos de tu vida no te arrepientas de no haber al menos intentado hacer lo que creías que tenías que hacer. Desea la felicidad en su versión más humilde, más simple… y se suficientemente valiente para buscarla, cultivarla, disfrutarla y compartirla”.

Art. 289/373 (08-07-2007) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

PROPIEDADES DE LA ARENA DE PLAYA

Se acerca el buen tiempo, el sol y el calor empiezan a ser más patentes a lo largo del día, y esto hace que las personas sientan la necesidad de disfrutar de ellos. Muchas personas empiezan a realizar incursiones en la playa para relajarse, broncearse, realizar actividades lúdicas al aire libre, e incluso los más valientes darse un chapuzón.
Las Pitiusas son un lugar privilegiado para ello y las personas que en ella viven, o vienen, suelen sentir una especial fascinación por el mar, el sol y la playa. En alguna ocasión ya se habló de las más que relevantes propiedades que tiene el agua del mar. Hoy le toca el turno a la arena de sus playas, que encierran secretos por pocos conocidos. La arena contiene un gran número de elementos entre los que cabe destacar el sílice, el yodo, el potasio, el magnesio, el fósforo, el azufre, el calcio, fragmentos de placton y algas, sal marina, etc. Su composición explica el porqué de algunas de sus propiedades. A ello hay que sumarle una propiedad más física: tiene la capacidad de mantener durante mucho tiempo el calor producido por el sol. Por ello, ha sido muy utilizado a lo largo de la historia en caso de alteraciones y dolores osteomusculares en las que la aplicación de calor local resultaba beneficiosa. Una técnica muy utilizada ha sido la del baño de arena. Ésta consiste en enterrar la zona dolorida en la arena caliente y seca. Para ello se recomienda mantener la cabeza mojada o húmeda, estar un mínimo de 10 minutos y un máximo de 20 minutos realizando este baño arenoso. Para concluir el protocolo es necesario realizar un baño de mar. Para las personas que suelen tener un poco más de dificultades en ir a la playa diariamente, se ingenió el denominado saco de arena. Este consiste en fabricar una bolsa pequeña de tela que se llena de arena, previamente limpiada con agua de mar. Se llena la bolsa, pero no al máximo, para que pueda moldearse un poco a la zona donde se va a colocar. Antes de utilizarla se calienta poniéndola en una olla al vapor. La conjunción formada por los baños de sol, el agua de mar y la arena dan lugar a una de las principales triadas destinadas a fomentar la salud. A grandes rasgos, estimula el metabolismo, equilibra el sistema neuroendocrino e inmunológico, mejora el aspecto psicoemocional, abre las vías respiratorias, actúa como revitalizante, así como mejorar la circulación sanguínea y linfática. Un suave masaje con arena de playa tiene un efecto exfoliante. Externamente, tiene también un efecto tiene efecto antiséptico y antiinflamatorio Los pescadores utilizaban a menudo la arena de playa seca en caso de picaduras de medusas. Andar descalzo por la arena húmeda realiza un estímulo y masaje en la planta de los pies, concretamente en las zonas reflexológicas, por lo que tiene un efecto equilibrador de las funciones metabólicas. Además tiene un efecto muy interesante para relajar los músculos de los pies y las piernas, y mejorar el la circulación sanguínea y linfática de las extremidades inferiores. Recordemos que el agua de mar contiene casi todos los minerales y oligoelementos que necesita nuestro organismo de forma orgánica, biodisponible y de fácil asimilación. Por ello, la arena se beneficia de gran parte de sus propiedades. Además, el agua de mar contiene aproximadamente 35 gramos de cloruro sódico (magnésico, potásico y silícico) frente a los 9 que tiene nuestra sangre. Esta diferencia de concentración hace que por un proceso osmótico nuestro cuerpo pueda absorber las sales minerales del mar con facilidad.
Es muy interesante que aprovechemos los habitantes de estas islas, las ventajas que nos brinda la naturaleza que nos rodea. El sol, la playa y el agua de mar no tendrían que ser elementos exclusivos del verano, sino una fuente de salud que le podemos sacar provecho durante todo el año.

Art. 178/373 (17-04-2005) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

RECOMENDACIONES PARA DORMIR BIEN

De todos es bien sabido que dormir bien y descansar correctamente es vital para nuestra salud, tanto física como psicológica y emocional. El sueño es uno de los procesos más importante que realizamos, y recordemos que nos pasamos más de un tercio de nuestra vida haciéndolo.
En el momento del sueño nuestro, el organismo se regenera y repara, se reequilibra el sistema neuroendocrino, se estimula el inmunitario, se rehidratan las articulaciones, se mejora la capacidad de adaptación mental y emocional, se liberan tensiones físicas y psicoemocionales, etc. Pero no todo el mundo es capaz de dormir bien. El sueño tiene que ser reparador, relativamente tranquilo, seguido y sin interrupciones (para no romper las diferentes fases del que se constituye). Para ello, en el caso de que una persona tuviera problemas a la hora de dormir tendría que buscar urgentemente soluciones. El hecho de dormir mal, aunque sea en un corto periodo de tiempo, ya tiene repercusiones importantes. Si esto se alarga ya pueden ser graves. Las causas de dormir mal pueden ser muchas y variadas, desde tener demasiadas preocupaciones hasta tener mal orientada la cama o estar encima de una geopatía.
Dependiendo de la problemática la solución ira encaminada hacia a un lado u otro. La solución irá desde cambiar de colchón, visitar al psicólogo, reorientar la cama… Pero sí que hay una serie de recomendaciones generales que pueden ser muy útiles para mejorar la predisposición al sueño. En primer lugar, es importante no haber comido mucho ni bebido alcohol en las cuatro horas anteriores. Ciertos elementos de los alimentos o bebidas pueden interactuar negativamente sobre el sistema digestivo y nervioso e interferir los procesos naturales del sueño. Lógicamente, las cenas suaves con alimentos de fácil digestión es lo más aconsejable evitando en especialmente las grasas animales y los refinados. Bebidas como los alcoholes y principalmente los destilados, las colas, cafés, etc. así como la nicotina dificultan dicho sueño. Como contrapartida, ir a dormir con el estómago vacío también puede causar un mal descanso. Otra pauta interesante a seguir es la de intentar despertarse y levantarse cada día a la misma hora; a la vez que intentar ir a dormir también a una hora parecida. Es una forma de “programar” nuestro sueño y ponerlo en sintonía con nuestro reloj circadiano interno. Aunque las horas necesarias de sueño pueden variar mucho de unas personas a otras, y sus circunstancias, hay que intentar mantener una media que no baje de las 7 horas y no sea superior a las 9 horas. Muchas personas se sienten cansadas todo el día si duermen más de la cuenta y ello provoca un círculo vicioso que desemboca también en un peor sueño. En el caso de que se haga siesta no debería sobrepasar los 30 minutos. Dormir más en este periodo puede dar problemas en el sueño nocturno. Realizar una actividad física deportiva o relajante ayuda a equilibrar mucho diferentes sistemas de nuestro organismo y tiene un efecto muy directo sobre el sueño y su calidad. Evitar la sobreexcitación del sistema nervioso a través de los sentidos antes de dormir es también muy importante por lo que no deberían jugar a las consolas, ni pasar muchas horas delante del televisor u ordenador tiempo antes del descanso nocturno.
La avena, la leche y los troncos de lechuga tienen unos principios activos que ayudan a mejorar el sueño; como también lo tienen las carnes (mejor si no son grasas), los huevos y pescados. Contienen triptófano que es precursor de la serotonina que tiene un efecto antidepresivo e inductor a un sueño equilibrado. Pero para que dicha conversión se produzca el cuerpo tienen que tener niveles óptimos de vitamina B6 (semillas oleaginosas como las nueces, el aguacate, la alfalfa germinada, germen de trigo, vegetales hoja verde, cereales ‘integrales’, legumbres, plátano, avena), B3 (carnes pero mejor sin grasas, los pescados y principalmente los azules, los cereales integrales, las semillas oleaginosas, la alfalfa germinadas, las algas, los champiñones) y magnesio (semillas oleaginosas, germen de trigo, mijo, arroz integral, soja, germinados, garbanzos, frutos secos dulces). Existen también plantas como la valeriana, el lúpulo, la pasiflora, las flores de azahar, la melisa, la lavanda o la mejorana que en forma de infusión o en gotas de aceites esenciales en un baño pueden ayudar mucho. El buen descanso tiene que ser una prioridad en nuestra vida.

Art. 232/373 (21-05-2006) - Dominical, Mundo Natural (Diario de Ibiza), por Josep Colonques Garrido

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